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Problemas urinarios

mayo 31, 2010

La incontinencia urinaria en general se da más en mujeres mayores. Sin embargo, no hace diferencia de edad ni de género. Veamos sus síntomas y tratamientos. 

Las pérdidas involuntarias de orina son una afección que padecen alrededor del 7% de la población. Este problema puede afectar en algún grado hasta a 1 de cada 5 adultos jóvenes y el índice se eleva en personas mayores hasta llegar aproximadamente a 1 de cada 3.

Lo que varía es la causa que las provocan, ya que la incontinencia urinaria no es la enfermedad en sí misma. Es una consecuencia de un defecto o enfermedad y se puede presentar de manera diferente según la edad. 

Qué es la incontinencia urinaria 

Es un escape de orina incontrolado, que puede variar de intensidad y producirse al realizar esfuerzos importantes, hasta llegar a los casos más graves en los que el escape es total en cualquier postura.

Se da más frecuentemente en mujeres. Es común que a medida que se hacen mayores o a causa de partos múltiples, tengan  incontinencia por pérdida del tono muscular del esfínter (el músculo que interviene en el control de la orina). 

Los hombres, en cambio, casi sólo la padecen en los post-operatorios de cirugías prostáticas o de extirpación quirúrgica de vejiga y próstata. Algunos de ellos, aproximadamente el 3%, la mantienen para siempre. 

La incontinencia producida por un debilitamiento de los músculos del suelo pélvico es la más común. Se conoce como incontinencia de esfuerzo de estrés y afecta a personas de distintas edades, ya que se produce al acarrear peso, tras hacer un ejercicio intenso, toser o al reir mucho.  

Tipos de incontinencia 

Incontinencia de urgencia.

Es el deseo urgente e intenso de orinar que no puede ser reprimido, y es seguido de una pérdida incontrolable de orina. Este tipo es el más persistente en personas mayores, y a menudo no tiene una causa definida. 

Incontinencia provocada por tensión.

Es por esfuerzo, la pérdida incontrolable de pequeñas cantidades de orina al toser, estornudar levantar objetos pesados o realizar cualquier maniobra que aumente bruscamente la presión dentro del abdomen. Puede estar provocada por debilidad del esfínter urinario, lo que a veces es consecuencia del esfuerzo del parto o de una intervención quirúrgica. En las mujeres posmenopáusicas, la falta de estrógenos reduce la resistencia de la uretra para mantener el flujo de la orina. 

Incontinencia por exceso de flujo o rebosamiento.

Es la fuga incontrolable de pequeñas cantidades de orina, suele estar causada por algún tipo de obstrucción o por contracciones débiles de los músculos de la vejiga. Cuando el flujo de orina se obstruye o los músculos de la vejiga no pueden contraerse, la vejiga se llena en exceso y la presión en el interior hace que se escapen pequeñas gotas de orina. 

Incontinencia funcional.

Está relacionada con la pérdida de orina resultante de una incapacidad (o a veces, falta de ganas o deseo) para llegar al baño. Las causan más frecuentes son las enfermedades que producen inmovilidad. 

Incontinencia mixta.

Implica más de un tipo de incontinencia, por ejemplo, un hombre puede sufrir incontinencia de exceso causada por una hiperplasia de próstata y, además, presentar incontinencia de urgencia provocada por un accidente cerebro vascular. 

Tratamientos

Farmacológico
: gracias a las innovaciones tecnológicas en la producción de comprimidos, pueden utilizarse una vez por día. De esta manera se disminuyen los efectos adversos, mejorando la adherencia y el cumplimiento del tratamiento por parte de los pacientes. Existe un pool de drogas que producen buenos resultados para la incontinencia urinaria como la oxibutinina, la tolterodina y la sulfenacina. Se requiere una indicación médica especifica y, como siempre, el seguimiento profesional. 

Ejercicios de Kegel: son ejercicios de fortalecimiento y reentrenamiento de la contracción de los músculos perineales, a través de técnicas sencillas de concientización sobre contracción y relajación voluntaria de ciertos grupos musculares del piso pelviano. 

Biofeedback: es una técnica de reentrenamiento muscular perineal utilizando el monitoreo de contracción a través de estímulos voluntarios, los que son observados como fenómeno contráctil en el monitor de un equipo computarizado denominado Perineómetro. Así se logra en el tiempo la concientización y movilización de los músculos que componen el piso perineal. 

Bioestimulación: aplicación de estímulos a baja amplitud y alta frecuencia colocando electrodos en el espacio intravaginal o intrarrectal. De esta forma se produce la contracción involuntaria de los músculos del piso pélvico en forma secuencial y temporaria, lográndose el aumento de la fuerza y tiempo de contracción muscular responsable de la continencia.

Tratamiento endoscópico: aplicación de materiales heterólogos a través de la luz uretral, colágeno, polidimetilsiloxane, partículas de carbón, ácido hialúrgico o poliacrilato polialcohólico que se inyectan en el espacio que rodea la uretra proximal produciendo de esta manera una reducción de la luz de la mucosa uretral y un aumento en la resistencia de salida del flujo urinario. 

Cirugías: en casos muy contados, donde los tratamientos no quirúrgicos no hayan dado sus frutos, los médicos urólogos podrían determinar la necesidad de alguna corrección quirúrgica de la incontinencia urinaria se pueden hacer por medio de diferentes técnicas, las cuales están indicadas según la clase de patología que presenten los pacientes. 

CÓMO SE PUEDE PREVENIR 

Unas pocas medidas pueden evitar este problema. Tome nota. 

  • Mantener su cuerpo en un peso normal para su edad, talla y sexo.
  • Durante el embarazo practicar los ejercicios de Kegel: siempre le ayudarán durante y después del embarazo.
  • Llevar una alimentación sana y equilibrada, con ingesta de líquidos no superior a los 2 litros. Evite beber mucho café, té o bebidas excitantes o que contengan alcohol. No coma comidas muy picantes. Incluya más fibra en su dieta para evitar el estreñimiento que es una causa de incontinencia.
  • Tratar de tener un ritmo miccional adecuado: orinar a intervalos no superiores a las 3 horas. 
  • Ejercitar y fortalecer la musculatura pelviana, al menos cinco veces al día.
  • Ante una cistitis, cumplir el tratamiento que le prescriba su médico.
  • No consumir diuréticos, excepto bajo indicación médica.
  • Si es diabético, cumpla con las revisiones periódicas y mantenga los niveles de azúcar en la sangre bajo control.
  • Dejar de fumar para no toser e irritar la vejiga.

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