Piernas sanas y sin celulitis

Demasiado volumen, forma inarmónica, acumulación de adiposidades, celulitis, várices… muchos son los problemas que afectan a esta zona. Por suerte, es posible ponerlos bajo control, siempre y cuando se tengan los siguientes cuidados.

1.- Comer saludable (y sin hacer dieta)

Para que nuestra salud se exteriorice en las piernas, la alimentación debe ser sana. Sin la necesidad de seguir una dieta estricta o rutinaria, basta con hacer unos pequeños cambios en nuestros hábitos diarios (ver recuadro).

2.- Dar a la piel un shock de hidratación

Antes que nada, hay que empezar por lo más básico y sencillo: evitar la deshidratación. ¿Cómo se logra? Manteniendo el manto hidrolipídico que recubre la piel en condiciones normales. Este manto es muy vulnerable al exceso de jabón o a las condiciones externas como el frío o el aire seco. Por eso la importancia de rehidratar la piel a diario. Al hacerlo, tenga en cuenta que:

  • Las lociones y los aceites corporales se pueden alternar para que la piel adquiera la cantidad de agua y aceite que necesita.
  • En la medida de lo posible, realice una vez al mes una exfoliación para ayudar a la descamación de las células muertas, lo que se traduce en una piel hidratada, suave y fina.
  • La elasticidad y la tersura de la piel dependen del colágeno y de la elastina, por lo tanto, es esencial aplicarse cremas que reafirmen la piel. Las fórmulas con retinol (vitamina A) encapsulado en ciclodextrina brindan una máxima humectación, mejoran la elasticidad y reducen la piel de naranja.

3.- Activar la circulación

¿Se queja de tener las piernas hinchadas y pesadas? Puede deberse a una mala circulación agravada por estar demasiado tiempo sentada o de pie. También por  trabajar en un ambiente muy cálido, ya que cuando la temperatura corporal aumenta, las venas se dilatan para eliminar el exceso de calor. Para estos casos, se recomienda:

  • Darse un masaje: Es uno de los mejores sistemas para estimular la circulación. Se realiza trazando pequeños círculos que van aumentando en sentido ascendente. La presión debe ser lenta y profunda.
  • Practicar técnicas de hidroterapia en casa.
  • Aplicar de forma alternativa agua fría y caliente en la pantorrilla provoca una contracción y dilatación de los vasos sanguíneos de la zona. Eso equivale a una gimnasia para las venas que refuerza las paredes vasculares y mejora el retorno venoso.
  • Usar medias de compresión elástica. Constituyen un verdadero “corazón periférico” que ayuda al retorno venoso. Es aconsejable usarlas como método preventivo durante el embarazo y la lactancia. También, son útiles para las actividades laborales que implican estar muchas horas de pie.
  • Elevar las piernas.

Manténgalas arriba siempre que pueda, especialmente a la hora de dormir. Puede, por ejemplo, subir la cama unos centímetros. También hágalas descansar en alto cuando vuelve del trabajo.

4.- Póngase en movimiento

Para lucir piernas tonificadas, no existe remedio más efectivo que hacer ejercicio. Si usted se encuentra en su peso ideal dedique como mínimo 30 minutos diarios a fortalecer las grandes masas musculares de esas zonas. Haga gimnasia modeladora o realice un entrenamiento con máquinas o pesas. Camine mucho.

Si tiene celulitis…

Deberá evitar los deportes y las prácticas de gimnasio de alto impacto (con mucho rebote). Por el contrario, algunas actividades adecuadas serán:

• Natación.

• Gimnasia acuática.

• Caminatas.

• Yoga.

5.- Anticelulíticos con efecto reductor y tensor

Lo último en cosmética son los anticelulíticos con doble acción:

• Disminuyen el exceso de volumen: adelgazan los adipocitos y suavizan la zona de celulitis.

• Contraen la epidermis: ajustan la piel a una figura más delgada, remodelan y redefinen la figura.

6.- Realícese un Drenaje Linfático Manual

¿Qué es?

• Es una herramienta muy útil en muchos problemas estéticos, además de los de salud.

• Consiste en estimular la capacidad de transporte de la linfa y de partículas de desecho celular (grasas, restos de células muertas, etc.).

¿Para qué sirve?

• Acción anti-edematizante. Puede vaciar un linfoedema a través del masaje y, así, evitar problemas vasculares.

• Edemas del embarazo. En esta etapa se produce retención de agua, disminución del tono muscular de venas y vasos linfáticos. Con el drenaje se logra deshinchar las partes más afectadas y mantener la circulación de la sangre sin alteraciones. Antes de practicarlo, consulte a su médico.

• Celulitis. El DLM representa una ayuda importante para favorecer el drenaje (salida) de los residuos acumulados en las partes afectadas por la celulitis.

• Es un “sistema de seguridad”. Evita que puedan acumularse líquidos y residuos en los tejidos.

¿Quienes lo hacen?

• Kinesiólogos y fisioterapeutas.