Pastillas para adelgazar, ¿Sí o No?

Las pastillas para bajar de peso, con o sin receta, están rodeadas de dudas y mitos con respecto a su uso y efectividad. Conocé los principales tipos, los riesgos y cómo elegir la correcta.

El sedentarismo y la mala alimentación pasaron a formar parte de la vida cotidiana de muchos y por ello según recientes estadísticas más de la mitad de la población tiene sobrepeso u obesidad. Es por eso que muchas veces se recurre a numerosas formas para bajar de peso y entre ellas se destacan las pastillas para adelgazar.
Las pastillas y los suplementos dietarios, con o sin receta, pueden beneficiar dentro de un proyecto que incluya una mejor alimentación y más ejercicio. Al comprarlas, se debe buscar el respaldo que garantice los resultados. Esto es, fijarse quién las emite (que sea un laboratorio conocido) para contar con el suficiente aval científico y realizar una consulta con un especialista. Las mujeres embarazadas o lactantes nunca deben tomar medicamentos para hacer dietas de ningún tipo.
En general es conveniente tomar pastillas o suplementos por lo menos durante dos a tres meses como mínimo. No hay límite de tiempo para su ingesta, pero si entre seis y doce meses no se produce el descenso de peso, se aconseja buscar otro método para adelgazar. Si los hábitos que condujeron al sobrepeso se mantienen, las pastillas no podrán realizar milagros.

Presentamos los dos tipos de pastillas para adelgazar:

1. Los fármacos con receta

Cuando se combinan con una dieta baja en calorías y actividad física regular, los medicamentos recetados para bajar de peso pueden ayudar a que las personas obesas pierdan peso. Quienes usan estos medicamentos pueden no sentir tanta hambre o se pueden sentir llenos después de comer solamente una cantidad pequeña de comida.
Los medicamentos recetados para bajar de peso incluyen dietilpropión, benzfetamina, fendimetrazina, fentermina, mazindol, sibutramina y orlistat. Los mismos funcionan impidiendo que el cuerpo digiera algo de la grasa que se consume. Vale aclarar que la mayoría está diseñada para personas que pesan 20% o más por encima de su índice de masa corporal.
Si bien los fármacos recetados para bajar de peso pueden ayudar a dar el primer paso, una vez que se dejan de tomar el peso se puede volver a ganar. Por eso se debe llevar una dieta saludable y tener el hábito de hacer actividades físicas de manera regular. Bajar de peso y no volver a ganar el peso perdido es un esfuerzo para toda la vida.

2. Los suplementos sin receta

Los suplementos dietarios son compuestos de vitaminas, minerales, proteínas, lípidos, aminoácidos, fibras dietarias y hierbas, entre otras sustancias. Todos son de venta libre: vienen en grageas, comprimidos, polvos, caramelos masticables o granulados efervescentes y se ofrecen en farmacias, herboristerías, supermercados, servicios de venta directa y sobre todo en Internet.
El gran peligro existente es que estos suplementos dietarios son de venta libre, por lo que debe evitarse su compra sin conocimiento previo. Lo fundamental es tener información completa antes de comprar e ingerir cualquier pastilla o suplemento dietario. Se recomienda hacer una consulta con un especialista en nutrición para elegir la pastilla acorde a cada persona.

Los principales tipos son:

  • Pastillas que aumentan el gasto energético: Estos productos dicen aumentar la actividad metabólica hasta quemar grandes cantidades de calorías sin el más mínimo esfuerzo. Sin embargo, para quemar calorías es necesario realizar ejercicio y las pastillas solas no sirven.
  • Pastillas para reducir el hambre: Estos productos consisten en una reducción del apetito a base de fibras que se hinchan en el estómago y dan sensación de saciedad. Si bien no son riesgosas, se recomienda evitarlas a personas con intestino delicado.
  • Pastillas para disminuir la absorción de grasas: Existen numerosos productos a base de hierbas cuya función es impedir la absorción de grasas. Actualmente sólo un fármaco ha sido comprobado científicamente para esta utilidad, pero se utiliza bajo prescripción médica y sólo en casos de personas con problemas de obesidad grave.
  • Laxantes y diuréticos: Son pastillas e infusiones a base de plantas con propiedades diuréticas y digestivas. Son útiles en casos de problemas de retención de líquidos o estreñimiento, pero no son una buena idea si lo que se pretende es bajar de peso. Además, el uso sin control puede provocar una deshidratación del cuerpo, ocasionando numerosos males.
  • Mitos y verdades de las pastillas para bajar de peso
  • “Estos productos hacen adelgazar en breve tiempo”

Sí, es verdad, ya que provocan una estimulación del sistema nervioso y reducen el apetito.

  • “Las pastillas para adelgazar son inofensivas”
  • Falso. Éstas pastillas contienen anfetaminas, anorexígenos, diuréticos, laxantes, hormona tiroidea y sedantes, los cuales pueden ser riesgosos para la salud.
  • “Las pastillas pueden provocar efectos secundarios”
  • es verdad: en el sistema nervioso (aceleración en todo el cuerpo, susceptibilidad, agresividad, insomnio); en el sistema digestivo (diarrea, estreñimiento, náuseas, problemas intestinales); y en el sistema circulatorio (hemorragias cerebrales, hipertensión, taquicardia).
  • “todos estos productos están aprobados”

Falso, sólo 3 fármacos lo están por la Organización Mundial de la Salud: el orlistat, el rimonabant y la sibutramina, los cuales deben estar recetados por un médico.

Consejos y recomendaciones

  • No todo lo que es natural es sano o efectivo. Es importante tener en cuenta los efectos secundarios del consumo de estos productos, por lo que se recomienda leer bien las etiquetas antes de adquirirlos.
  • El consumo excesivo de suplementos dietarios puede ser contraproducente. En relación con el apartado anterior, es necesario saber cuánto, cómo y cuándo hay que tomar estos productos, ya que algunos pueden ser dañinos en abundantes cantidades.
  • Estar atentos a los anuncios engañosos. Hoy en día las empresas publicitan lo que sea con tal de vender sus productos. Es importante informarse acerca del producto antes de comprarlo, ya que si promete resultados asombrosos es muy probable que sea todo una mentira.
  • La opinión de la especialista. Doctora Mónica Katz. Médica nutricionista
  • “Siempre hay que consultar con un especialista antes de empezar a consumir un fármaco.”
  • ¿Cuál es la diferencia entre los fármacos y las pastillas para adelgazar sin receta?

Los fármacos con receta son productos químicos de diseño que siempre debe recetar un médico, mientras que las pastillas para adelgazar son de venta libre. Sin embargo, siempre es conveniente que un médico supervise la elección para que el producto elegido sea adecuado para el paciente.

¿Cómo funcionan las pastillas para bajar de peso?

Todos los días consumimos alimentos que, además de nutrirnos y darnos placer, contienen sustancias benéficas para la salud. Sin embargo, existen hábitos alimentarios que no permiten su correcta incorporación y es allí en donde intervienen los nutracéuticos o pastillas para adelgazar, que aportan los refuerzos adicionales.

¿Alcanza con consumir la pastilla para bajar de peso o se debe acompañar de un estilo de vida saludable?

La obesidad aparece como resultado de la interacción de un complejo sistema de factores intervinientes y por eso la solución debe ser siempre mulifactorial. Hay que incluir los tres principales cambios del modo de vida: comida, emociones y estrés y ejercicio. A ese combo básico se debe agregar de ser necesario pastillas para adelgazar.

¿Existen riesgos de consumir pastillas para adelgazar?

Todo fármaco está indicado para algunos pacientes y no para otros. El problema es que hay un fenómeno mediático con respecto a los remedios para adelgazar. Se tiende a recetar preparados naturales de productos que no están indicados para bajar de peso. Es por eso que siempre hay que consultar con un especialista antes de empezar a consumir un fármaco.
Ácido Linoleico Conjugado.
El ácido linoleico conjugado (CLA) es un ácido graso poliinsaturado que pertenece a la serie Omega 6 y se encuentra en la manteca, la leche, el queso y la carne de vaca. Hay hábitos que impiden la incorporación de CLA en la ingesta, por lo cual se vuelve importante su suplementación dietaria. Representa una opción para el tratamiento de la obesidad y del sobrepeso ya que reduce el contenido de masa grasa y aumenta de manera relativa el de la masa magra. Además, posee actividad antioxidante y mejora los valores de colesterol y de triglicéridos.

Las pastillas para adelgazar, ¿sirven o no? SI

Los productos naturales sin receta y los fármacos sirven para bajar de peso pero siempre deben ser consumidos bajo la supervisión de un especialista y en el marco de un plan general de dieta. Además, su ingesta debe ser acompañada de una alimentación balanceada y la práctica de ejercicio físico regular.