Los hombres también se quejan… “¡No hay mujeres!”
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Preguntas y respuestas sobre lo que los hombres quieren encontrar en sus parejas.
Estos reclamos masculinos tienen cierto fundamento.
Los hombres inexpertos en las lides del amor fracasan en conseguir una mujer que combine en sí la madre nutricia, la geisha seductora y la esclava fulltime en épocas de liberación femenina parcial.
Tal liberación es parcial porque en los tiempos actuales las mujeres trabajamos entre 8 y 10 horas fuera de casa, y al regresar cocinamos, activamos el lavarropas y ordenamos el hogar. Atendemos a los chicos porque necesitan dedicación y amor. Límites y sostén afectivo.
Poco que ver con una diosa antigua.
A las compras en el supermercado las diosas modernas les dedicamos el fin de semana. Y si no tenemos ayuda doméstica, añadimos la limpieza de las habitaciones como tarea para realizar los días de descanso. Salimos en familia para reforzar los vínculos afectivos y apoyar a nuestros seres amados. Cuando nos sobra tiempo fantaseamos con cosas eróticas.
- ¿Qué relación existe el comportamiento de las mujeres del siglo XXI y que los varones no encuentren a su “mujer ideal”?
El reconocimiento de las libertades femeninas enriquece a su pareja masculina, lejos de despojarlo a él de su buena imagen y de su prestigio social.
Pero el cerebro masculino es primitivo y busca, como los trogloditas, una bella pieza de caza, futura madre de hijos sanos, que sea un estímulo para su placer. Y que lo confirme como hombre en lo sexual y en la vida comunitaria.
- ¿Es este deseo realizable?
La psiquiatra Louann Brizendine, autora de “El cerebro femenino” categoriza a los varones según su interés en:
a) Los que buscan el sexo febril.
b) Los que buscan seguridad, comodidad y crianza de los posibles niños.
- ¿Pueden conseguir fácilmente algunas de estas dos cosas?
Los que más sufren son los hombres quienes nos han consultado clínicamente porque se sienten incapaces de decidir entre la intensa necesidad de una mujer que resulte una madre perfecta y cabal ama de casa y la que tenga conductas seductoras que hacen volver la cabeza a los varones que las ven pasar.
Creo que estos hombres padecen de una visión narcisista, si entendemos por tal, que se valorizan a sí mismos más por la opinión que los otros emiten sobre ellos que por un proceso subjetivo chequeado con la realidad. La terapia procura revertir ese proceso y hacerlo más justo.
Pese a que los hechos le demuestren que las cualidades extremistas son irreconciliables en una sola persona, muchos sueñan con la mujer ideal.
Y desechan posibilidades de iniciar una relación afectiva porque no la encuentran.
¿QUÉ PRETENDE UN HOMBRE CUANDO BUSCA UNA PAREJA?
- Una ocasión para el placer, para descargar sus tensiones sexuales.
- Un reconocimiento de su identidad masculina, buscando el interés en la mirada y los gestos de la posible pareja.
- Un triunfo ante el club de varones que observa la calidad de mujer que el hombre cortejó, evaluando si es bella, fina, inteligente, cuántos hombres la deseaban, cuántos la abordaron y cómo hizo él para que ella cediera al asedio.
- El apoyo del grupo masculino que actúa como un referente. Es un coro griego que comenta y lo elogia por sus eficaces artes amatorias o que se burla si ella se entregó al primer intento o si la cortejó con mucho esfuerzo.
- ¿A qué elementos visuales prestan atención sus ojos de “cazador”?
Según los evolucionistas, que investigan el cerebro primitivo:
-La mayoría de los hombres buscan mujeres que tengan aspecto sano, limpio, preferiblemente más bajas que ellos y más jóvenes que ellos.
-En poblaciones de piel predominantemente morena suelen encandilarse con mujeres diferentes por su piel y ojos claros y viceversa: rubios de ojos claros (gen recesivo) buscan morenas de ojos oscuros. La rareza se cotiza y obtura el riesgo de incesto.
-A ellos les atraen los labios carnosos, (“para morderlos”), los ojos luminosos (que indican que son objeto de la excitación sexual de ellas), los cabellos cuidados, brillantes y largos, las formas corporales curvilíneas, con pechos y caderas grandes.
-De manera inconsciente y atávica, (debido al predominio del cerebro primitivo en el momento de enamorarse) los varones buscan muestras de fertilidad femenina para asegurar la reproducción de la especie.
-El porte juvenil, un caminar decidido y un talle fino indican disponibilidad procreativa de parte de la mujer.
-Una piel suave y poco vello facial testifican el efecto del estrógeno en el cuerpo femenino.
- ¿Cómo varía la selección según la edad de los varones?
Según su edad el hombre seleccionará distintos aspectos de la mujer que lo ayuden en su desarrollo personal.
- Los adolescentes abordan cualquier jovencita accesible a sus palabras. O se dejan seducir por ellas .Algunos se ilusionan con hallar “vírgenes con experiencia”.
- En la adolescencia tardía, (entre 18 y 28 años) los varones ratifican su identidad sexual eligiendo una mujer que les despierte tan hondas pasiones, que les ayude a superar su timidez si se están iniciando sexualmente. Suelen cambiar parejas con asiduidad. Estas experiencias de ensayo y error aplacan su temor de no comprensión de las mujeres. Por eso a veces confecciona listas y las clasifican para poner un orden científico donde predomina el impulso y el sentimiento.
- Algunos adultos jóvenes, de entre 28 y 35 años, buscan:
-Que ella sea independiente en sus decisiones personales para que no lo confundan con sus motivaciones y deseos personales y para que mantengan un diálogo claro y preciso. Ellos trastabillarían si tuvieran que proteger y aconsejar a una mujer con muchos problemas y que les lleva poca diferencia de edad.
- ¿Qué condiciones buscan en una pareja para la convivencia?
-Si es posible, que ella tenga independencia económica pero que no gane más que él para no sentirse humillado.
-Que ella se entusiasme, comprenda y apruebe todos sus gustos y aficiones:
(Fútbol, carreras, internet, lecturas, etc.) , para que él disponga de su tiempo con amplia libertad.
-Que ella sepa controlar sus emociones porque si llorara, él se sentiría incompetente para calmarla.
-Que acepte su apego a su familia de origen pero que no le imponga la presencia de la de ella.
- ¿Qué sucede con los hombres mayores?
Si superó la edad media de la vida y va camino a la tercera edad, tras sufrir frustraciones con las parejas anteriores, puede que busque:
- Una enfermera adinerada o una mujer maternal y cariñosa, con espíritu de sacrificio, feliz de prodigar sus cuidados a un hombre mayor que sea una posible compañía en sus últimos años.
- Entonces, ¿es cierto lo que dicen los hombres que “NO HAY MUJERES”?
No hay mujeres maravillas.
Pero, afortunadamente, quedan rasgos de sensatez en la mente masculina. La razón vence a la omnipotencia de “lo quiero todo y ya”.
Alguna mujer tendrá los rasgos físicos que él prefiere, junto a otros que no son de su predilección. Pero la persona elegida lo compensará con algún atributo psicológico ejercitado durante la educación temprana de género de niñas y adolescentes.
- ¿Esta frustración de un objeto femenino idealizado y nunca conseguido es la causa de la infidelidad masculina que no se resigna a no encontrar lo que quiere?
No quiero aseverar que la eterna insatisfacción de la mujer perfecta justifique la infidelidad masculina.
Pero bien sabemos cuán frágiles son los hombres, portadores dignos y auto justificadores de su propia infidelidad pero malos confidentes de las infidelidades de sus mujeres.
Muchos hombres tiemblan ante la amenaza de que las mujeres también podemos buscar un dios Adonis, perfecto y amante, que nos ame y admire por nuestras virtudes femeninas, visibles e invisibles.
Como demostraba el genial autor irlandés Bernard Shaw en su obra de teatro “Hombre y superhombre,” los hombres necesitan todo porque son muy frágiles .Si se enteran de que su mujer les ha sido infiel fantasearán con el suicidio o la muerte del rival, como demuestran las crónicas policiales.
En cambio, las mujeres, cuando nos enteramos de la infidelidad del varón, simplemente nos deprimimos.
CONCLUSIONES
Sería interesante volver a repasar los conceptos del psiquiatra español Juan Luis Linares cuando considera que el amor exige madurez porque es un vínculo nutricional en el que el interés predominante es el bienestar de la otra persona, que se constituye, a la vez, en el propio bienestar. Los atributos físicos, afectivos y espirituales se disfrutan y es en este intercambio donde el interés y la satisfacción de la proximidad del varón y la mujer se renuevan continuamente.
¿CÓMO PALIAR TANTA DECEPCIÓN?
- Madurando y viviendo. Y reflexionando sobre cómo vivimos.
- Muchos viudos y divorciados que eligen parejas en segundas o terceras nupcias, modificaron sus aspiraciones con respecto a lo que pretendían cuando eran jóvenes. Desarrollaron más tolerancia y comprensión hacia el vínculo afectivo con una mujer.Les dedicaron tiempo y atención. Al proponerse como candidatos pidieron honestamente lo que necesitaban y ofrecieron sólo lo que estaban conscientemente dispuestos a dar.
- También exigieron menos al cuerpo y más a la compañía humana.
