Medicina anti-age: reactivación Celular

Actualmente buscamos sentirnos bien por dentro y por fuera. Para tratar lo externo, la cirugía estética siempre fue la opción más común, pero ahora cada vez más personas optan por los tratamientos menos invasivos.

Con el paso del tiempo, vemos que las arrugas van a abriéndose paso, en la piel aparecen manchas y nuestros rasgos faciales se van marcando más. Pero, ¿por qué hay personas que tienen la misma edad, y una parece de más edad que la otra?

Todos tenemos una edad cronológica, la que figura en nuestro documento, y una biológica, que a veces no tiene nada que ver con la primera. Las personas no envejecen en forma fija y mecánica, sino que existen factores particulares e individuales que hacen que este proceso sea dinámico, lo que determina que en algunos casos el envejecimiento biológico se acelere.

“Lo primero que hacemos cuando una mujer o un hombre se acerca al consultorio es calcular su edad biológica o funcional -que es diferente y no necesariamente coincidente con la cronológica- mediante un análisis de sangre y un software que calcula el desgaste y el grado de envejecimiento del organismo”, explicó el doctor Adrián Jaime, especialista en Medicina anti-age y director del Centro Plenity. “A partir de ahí comenzamos un tratamiento que puede ser estético mediante láser o radiofrecuencia, por ejemplo, o quirúrgico, aunque en la mayoría de los casos esto no sucede porque solemos manejarnos con abordajes mínimamente invasivos. También nos manejamos con lo que se denomina medicina ortomolecular, que consiste en recuperar sustancias naturales que el organismo tiene incorporadas pero que va perdiendo con el paso de los años. Si tenemos esas sustancias de vuelta, logramos que el cuerpo recupere la capacidad de desintoxicarse” agregó.

Pero la medicina anti-age no se limita: estos tratamientos incluyen también planes de alimentación y actividad física personalizados que se complementan con nutracéuticos y reguladores metabólicos naturales. Se desintoxican las células, se protege el ADN y se reactiva la función mitocondrial de producción de energía biodisponible. El objetivo es tener un cuerpo vital, mente ágil y piel radiante.

¿Para quiénes es recomendado este tipo de tratamiento?  Para los mayores de 35 años, para las personas que han fumado durante muchos o se han expuesto excesivamente al sol, y hasta los que han estado sometidos gran parte de su tiempo a situaciones de estrés.

Para quiénes no: Personas que han padecido recientemente una patología aguda, sobre todo hepática o renal. Pero no hay que confundir una patología aguda con una enfermedad crónica. En el segundo caso, en general los enfermos suelen beneficiarse con la reactivación celular porque mejora la respuesta inmunológica.

“Es importante que cuatro o cinco años después del primer tratamiento, la persona vuelva a realizarlo” aclara Adrián Jaime, también fundador de la Sociedad Iberoamericana de Medicina Antienvejecimiento y actualmente presidente de la Academia Iberoamericana de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad. “Además, durante ese lapso entre tratamiento y tratamiento, debe mantenerse regularmente la administración de ampollas, que ayudarán a prolongar el efecto benéfico”.

Fuente: Pro-Salud News
Número de matrícula del especialista consultado: Doctor Adrián Jaime: M.N. 115.974
Más información: Plenity Center