Portada - Temas de Salud - El Pediatra en Casa - La llegada de un hermanito

La llegada de un hermanito

febrero 15, 2011

(Para los niños menores de 5 años)

Hay que prestar mucha atención en la forma de comunicarlo y en contener y amparar al niño que recibe la noticia.

Para los adultos mayores, la noticia de la llegada de un bebé es todo un acontecimiento, que provoca reacciones psicológicas de diversa intensidad y que afectan para siempre sus comportamientos. Los niños, por su parte, no son ajenos a la revolución que provoca la noticia. Los más pequeños (menores a 5 años) reaccionan de manera muy particular. Después de todo, ¡ese bebé está en la panza de “su” mamá!. Además, en el caso de los hijos únicos, pueden sentir que su exclusivo reinado comienza a tambalear.

Por eso, orientarlos, hablarles, contenerlos y mimarlos son los secretos para prepararlos a recibir al nuevo integrante de la familia. La tarea, ante los berrinches o inquietudes iniciales, puede parecer difícil, pero teniendo en cuenta los consejos de los especialistas, la llegada de un hermanito será otra más de las experiencias que fortalecen los lazos en una familia.

REACCIONES COMUNES

Suelen ser múltiples y variadas, de acuerdo a cada niño. Si bien al principio pueden alegrarse, poco a poco, en la medida que avanza el proceso de gestación, comienzan a percibir que “algo” ha cambiado en su mamá, más allá del cambio físico. En esta etapa no sería extraño que expresen su dudas con :

Pataletas y rabietas a propósito de cualquier motivo.

• Perturbaciones en el sueño .

• Inapetencia .

• Regresiones (pérdida del control esfinteriano, mayor sensibilidad frente a los extraños o reacciones de apego extremo a los padres) y dificultades en el proceso de adaptación en el jardín.

En otros casos es posible el camino opuesto, en que las regresiones se producen al comienzo del embarazo y después el niño empieza a imaginar la nueva situación, pregunta, investiga, se “acomoda” y se tranquiliza.

Por último, hay niños que casi no evidencian signos de alteración y probablemente sean aquéllos quienes necesitarán que se los tenga muy en cuenta, para poder detectar cuando se angustian o necesitan ser contenidos emocionalmente, ya que por sí solos tal vez les cueste expresar la angustia.

CUANDO Y COMO DECIRLES

Hay muchos padres que esperan a que pase el primer trimestre del embarazo, cuando hay más seguridades acerca del mismo. Sin embargo, uno de los fenómenos más comunes y fascinantes de la psicología infantil sucede cuando los niños más pequeños (menores a 4 años) “ya saben” que algo extraño está pasando con su madre o que hay un bebé en su panza.

Ya sea luego del primer trimestre o cuando ellos comienzan a preguntar, lo importante es no retacearles información, aunque siempre explicando por partes lo que está sucediendo. Algunas técnicas útiles pueden ser:

Al principio, habrá que comunicar que nacerá un hermano, quien será otro hijo de la pareja y un integrante de la familia.

Anunciar la fecha de nacimiento relacionándola con eventos que el niño pueda identificar: navidad, vacaciones, el cumpleaños de algún familiar, etc.

Esperar sus preguntas y reacciones e ir abordando de a una por vez, sin adoctrinarlos ni atosigarlos con información que no pueden procesar.

Explicarles que el niño vivirá “fuera” de la panza de su mamá. También se les puede contar y mostrar fotos acerca de su propio nacimiento. A los niños les encanta escuchar historias que les pertenecen y de las que no tienen registro, y de paso los ayudará a identificarse con su futuro hermano o hermana.

EL ROL DE MAMA Y PAPA

El papel de los padres durante todo el proceso de gestación será fundamental en la adaptación del niño a la familia que se agranda. Lo más importante para ellos será constatar que su mamá siga siendo la misma en cuanto a mimos y protección, aún cuando esté visiblemente esté cambiada, más cansada o cuando deba permanecer en reposo.

Por otra parte, es una excelente oportunidad para que el papá entre en escena, si por algún motivo no lo ha hecho aún. Es importante que se puedan descubrir o redescubrir. ¿Cómo? A través de pequeñas salidas, de gestos espontáneos de protección, amparo y a veces también de camaradería.

LO QUE VIENE

  • Hacia el final del embarazo pueden ponerse muy ansiosos. Esto es porque desean que el bebé “salga de la panza”. Para ellos, es mejor ver, tocar y controlar afuera al “nuevo intruso” de la familia, que imaginarlo dentro del vientre de la mamá.
  • Bastante más tarde, a medida que vayan formulando sus teorías sexuales, llegarán otro tipo de preguntas, del tipo “¿cómo salió el bebé de la panza?”. Y si con esa se asustan, hayq eu prepararse para la temida “¿cómo se metió el bebé en la panza?”. Las respuestas, en la próxima entrega.


Comments are closed.