Juguetes y estimulantes sexuales

Juguetes, jaleas, píldoras y todo tipo de dispositivos están disponibles para quien busca aumentar sus sensaciones eróticas. Sin embargo existen personas, tanto hombres como mujeres que sienten reticencia y se cuestionan su utilización. ¿Qué les responde la especialista?

 Dra. Literat ¿cualquier persona puede utilizar estimulantes sexuales?

Por lo general, existen dos tipos de personas que consumen este tipo de productos. Un grupo que buscan experimentar diferentes y nuevas sensaciones, además de las que produce un encuentro personal, ya que existe una gran publicidad en relación a la posibilidad de aumentar el placer sexual, directa ó encubierta y eso incentiva la imaginación de gente que desea ampliar sus posibilidades de goce erótico. Otro grupo lo constituyen las personas que, en los encuentros personales no sienten el placer que quisieran y buscan en estos recursos un efecto terapéutico. Quiero aclarar que solamente un adulto, mayor de 18 años está habilitado legalmente para adquirir este tipo de productos.

¿Los productos que se compran en los sex-shops realmente logran cumplir las expectativas?

Debemos entender que las sensaciones sexuales se componen de una parte puramente mecánica, compuesta por reflejos nerviosos y contracciones musculares, que son los que transmiten las sensaciones de la piel y el reflejo orgásmico, tanto en el hombre como en la mujer. Si estos aspectos mecánicos de la respuesta sexual, no van acompañados de fantasías placenteras y/o de una carga afectiva, no producen el placer esperado y hasta pueden llegar a sentirse como sensaciones molestas o incómodas. En realidad, el cerebro es el que dá un significado, placentero o lo contrario, a las sensaciones corporales y las categoriza.

Cuando existe una disfunción sexual, ¿un juguete logra mejorar la situación?

Algunas personas se preguntan esto y a veces adquieren un producto, guiados por el vendedor y, al cabo de un tiempo no logran los resultados que esperaban. Esto se debe a que una disfunción sexual debe ser diagnosticada y tratada por un especialista en sexología clínica. En ocasiones, vienen a la consulta pacientes que poseen una colección de juguetes y refieren la inutilidad de haberlos adquirido. Por otra parte, las píldoras, emulsiones y jaleas que se venden, no siempre exhiben claramente sus componentes químicos, por lo cual sería necesario que, antes de utilizarlas, se consulte con un profesional.

¿Qué otras precauciones se deberían tomar con el uso de juguetes sexuales?

Lo más importante es el acuerdo entre los miembros de una pareja sexual, el conocimiento de su uso y también los cuidados meticulosos con respecto a la higiene de estos artículos. Todo ello para no ocasionar un daño físico, ó un contagio, ni vulnerar el respeto por la otra persona.

¿Existen casos en que un sexólogo puede indicar el uso de un juguete sexual?

En algunas oportunidades, como por ejemplo, en la disfunción subjetiva de la excitación sexual en la mujer, en los casos de anorgasmia ó, en el varón cuando existen fobias, pueden llegar a ser útiles algunos elementos, que son indicados en forma precisa por el/la  sexólogo/a.

¿Las parejas que utilizan juguetes, experimentan mayor placer que las que no los utilizan?

De ninguna manera; hay hombres y mujeres que se sentirían muy molestos con la sola sugerencia de recurrir a un vibrador y otros que se sentirían dolidos pensando que su presencia personal no es suficiente afrodisíaco para su compañero/a. Como dije antes, es el cerebro el que determina la mayor ó menor intensidad del placer que una persona siente ante un estímulo y también es el cerebro el que le da significado a las actitudes, palabras y acciones que intercambian las parejas. Del mismo modo en que una conversación a través de un recurso como Skype, no puede lograr la calidez afectiva y el intercambio de energía que se obtiene a través de la interacción directa y personal, un encuentro sexual entre dos personas que intercambian emociones y un entusiasmo real, es sumamente afrodisíaco y estimulante y probablemente no podría ser mejor, aún con la presencia de un dispositivo con baterías.