Gatos: Cómo alimentarlos saludablemente

Son animales muy exigentes en su alimentación. El estado nutritivo de un gato sano se refleja en su apariencia: un pelaje lustroso, ojos brillantes, buenos reflejos y músculos flexibles. El alimento preparado es una opción completa y equilibrada a la hora de alimentarlos.

Los felinos no sólo son independientes en sus afectos, salidas y vínculos con la gente de la casa, sino que también tienen sus propias manías con la comida. Las preferencias alimentarias del gato lo convierten en un comensal muy cuidadoso. La agudeza de sus sentidos del gusto y el olfato le permiten detectar si un alimento no es fresco y rechazarlo si no huele bien o no se sirve a la temperatura adecuada.

A diferencia de los perros, el gato es carnívoro por excelencia y tiene unas necesidades nutritivas muy especiales. A veces, complementa su dieta capturando y devorando pequeñas presas, como ratones o pájaros. Esto no significa que este hambriento, sino que caza por instinto. En estos casos, es un error proporcionarle más comida para evitar que siga cazando. Sobrealimentándolo o dándole de comer entre horas, sólo hará que el gato engorde y se vuelva perezoso. El exceso de peso hace que tengan un gran abdomen, respiren con fatiga y se vuelvan inactivos. Además, un gato con sobrepeso tiene una esperanza de vida mucho menor que otros.

Necesidades nutritivas de un gato adulto

  • Proteínas: son esenciales para el crecimiento, el buen estado de los tejidos y para la regulación de los procesos metabólicos.
  • Hidratos de carbono: son una excelente fuente de fibra y proporcionan energía.
  • Ácidos grasos: proporcionan brillo al pelaje del gato.
  • Calcio y vitamina D: son necesarios para el buen estado de los huesos y dientes.
  • Vitamina A: es fundamental para la vista.
  • Alimentos preparados

Es poco aconsejable alimentar a un gato sólo a base de comida fresca. En ese sentido, los alimentos ya preparados son completos porque tienen los nutrientes necesarios, y en las proporciones adecuadas, para mantener una dieta equilibrada. Este tipo de comida brinda a la mascota las vitaminas, proteínas, minerales y el calcio que necesita para estar sano y fuerte. Además, permite controlar el peso del animal.

En el mercado se ofrecen una gran variedad de alimentos balanceados, listos para ser consumidos:

  • Comida en lata: La comida enlatada contiene carne, pescado, grasas, agua y vitaminas. Es una opción fresca y simple, ya que no requiere preparación previa.
  • Alimentos secos: son los más comunes en el mercado de alimentos para gatos y se ofrecen en una diversidad de sabores y tamaños. Presentan numerosas ventajas ya que son cómodos y no tienen olores desagradables.
  • Golosinas: son sabrosos bocados que se presentan en pequeñas porciones con novedosos sabores. Son ricos en grasas e hidratos de carbono. Pero cuidado con los bocaditos entre comidas: la ingesta de una galletita equivale al de un paquete entero para una persona.
  • Masticables: favorecen el ejercicio de dientes y maxilares.
  • Consejos para una alimentación saludable
  • El gato debe recibir dos o tres comidas al día.
  • Evite darle al gato comida entre horas y no sobrealimentarlo.
  • Darle de comer todos los días a la misma hora y en el mismo sitio.
  • La comida siempre debe estar a temperatura ambiente.
  • Retire las sobras cuando el gato termine de comer.
  • Si tenemos más de un gato, cada uno debería tener su propio plato y recipiente para el agua.
  • Los alimentos húmedos en lata no deben permanecer fuera de la heladera por más de 15 minutos.
  • Nunca ofrecer al gato comida pasado o en mal estado.
  • Darle siempre un recipiente con abundante agua fresca.
  • Nunca se debe dar a un gato comida para perros u otros animales.
  • Retire cuidadosamente las espinas de pescado y los huesos de pollo.
  • Mantenga siempre limpios el plato y los utensilios para comer.
  • Un gato sano se alimenta sólo cuando tiene apetito. Pero si rechaza la comida por más de 24 horas, habrá que consultar con el veterinario.
  • Controlar periódicamente el peso del animal, para evitar obesidad.

Peso ideal del gato según su edad

  • Una semana 110-250 g
  • Tres semanas 215-420 g
  • Cinco semanas 290-620 g
  • Siete semanas 400-900 g
  • Adultos 2,5-5,5 kg
  • Embarazo y lactancia 3,5-5,5 kg