¿Es posible pasar del “touch and go” a una relación de pareja estable? (II)
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Viene de ¿Es posible pasar del “touch and go” a una relación de pareja estable? (I)
¿Qué sucede cuando uno de los dos integrantes tiene en claro que es un “touch and go” y el otro, no?
Cuando uno de los dos tiene expectativas de prolongar, profundizar el vínculo o de buscar un compañero enamorado, esa persona invierte más en el contacto que la otra. Y como en general de estas expectativas no se habla porque se tiene temor de contar esas cosas, se intenta hacer de cuenta que los dos juegan el mismo juego. Pero muchas veces pasa que uno de los dos está buscando una relación estable y no se atreve a decirlo porque tiene miedo que el otro se espante y huya. Entonces hay algo muy importante a tener en cuenta, y es que la sexualidad no está disociada del resto de la psiquis y de las emociones. Y lo que sucede es que quienes practican el touch and go quieren darse el gustito sexual, pero cuando las emociones experimentan una cosa y la genitalidad está expresando otra cosa diferente, se produce una situación de conflicto a nivel psíquico y, en algún momento el aparato sexual les comienza a pasar la factura. ¿Cómo? Las mujeres comienzan a perder los orgasmos, ya no se excitan como la primera vez y el deseo comienza a disminuir, los hombres, por su parte, presentan cuadros de ansiedad por su desempeño sexual, lo cual los lleva a tener eyaculaciones precoces y problemas eréctiles. Esto se produce porque en lugar de que la sexualidad sea un momento de armonía física, emocional y espiritual entre dos seres felices, ha aparecido una situación de conflicto que produce estrés.
¿Cómo funcionaría en estos casos el estrés?
El estrés es un fenómeno neurofisiológico que tiene una característica muy interesante; dispara varias hormonas que se llaman “catecolaminas”, la más conocida es la adrenalina. La adrenalina tiene la función de poner al cuerpo en alerta, como si estuviera corriendo un peligro. Entonces cuando uno se enoja o se frustra, la adrenalina se dispara, y cuando una persona está ansiosa por su desempeño sexual frente a la otra, también se dispara la adrenalina. Esta hormona provoca una disminución de las sensaciones placenteras porque impide que el cuerpo se centre en el placer, al estar focalizado en el alerta, en el peligro. A menos que se trate específicamente de personas a las que les guste jugar con el peligro, una relación sexual bajo estrés no permite relajarse y disfrutar y es origen de numerosas disfunciones sexuales. Como estas dos personas estarán juntas solamente mientras exista satisfacción física, al presentarse los trastornos sexuales, el encuentro pierde su objetivo y estas personas dejan de estar interesadas.
¿Por qué hay hombres y mujeres que prefieren este tipo de relaciones? ¿Es un síntoma de nuestra época?
Es la cultura actual. La sexualidad fast-sex es una sexualidad fruto de esta época. El touch and go es como ir a un “fast-food”, pedir una hamburguesa, y comerla de parado al lado del mostrador. Puede dar una satisfacción en el momento pero no nutre y a la larga, produce trastornos en el organismo y en las conductas alimentarias. Un adulto que conoce la forma correcta de alimentarse puede elegir ir a un lugar de comidas rápidas de vez en cuando, pero los muy jóvenes pueden llegar a creer que se puede vivir comiendo solamente hamburguesas y no darse cuenta del daño que está sufriendo su organismo.
Los jóvenes que comienzan la vida amorosa con las prácticas touch and go, prescinden de entrada de todo lo que involucra la sexualidad humana. Experimentar autoestima y también respeto por el otro, la dignidad y nobleza de los sentimientos de amor compartidos, la seguridad y confianza que da el placer saludable, el desafío de iniciar la vida con una buena práctica de comunicación con sus semejantes, la responsabilidad que implica el autocuidado y el cuidado solidario al compañero o compañera. La disciplina de plantearse un proyecto de vida y de pareja y tener la perseverancia para alcanzarlo. Ejercer la tolerancia y la empatía con un ser íntimo pero diferente de uno mismo. Entender y llevarse bien con el ser humano al cual se ama con el cuerpo, la mente y el espíritu es una práctica de vida social, es decir, es una manera de desarrollar las cualidades de la personalidad, necesarias para la vida con otros seres humanos.
¿Y realmente en este tipo de relaciones, los sentimientos quedan afuera en la mujer?
No necesariamente. Puede ser que sí cuando solo se focalizan en las sensaciones físicas, pero esto no sucede en todos los casos. Hay mujeres que quieren ejercer su derecho al placer sexual eligiendo hombres por el aspecto físico y están centradas en estos objetivos. Pero existen otras que se dejan enganchar por la magia de los mimos y la ternura, cuando la encuentran. Y este es un gran hallazgo, porque últimamente se ve poca ternura. Hay mucho apasionamiento, mucha fogosidad y descarga hormonal, pero no hay tanta ternura. Y la ternura es precisamente algo que apega mucho a las personas porque manifiesta que reflexionan, que eligen y tiene que ver con el respeto hacia el otro, con el querer conservarlo, cuidarlo y que lo/la cuiden. Por eso, muchas veces uno de ellos busca afecto y compañerismo pero el otro solo quiere genitalidad y lamentablemente, no se plantean estas cosas. Es interesante ver que en esta época, la gente tiene menos miedo y pudor de desnudar el cuerpo que de desnudar los sentimientos. Le da su cuerpo a un desconocido/a y pone en sus manos su salud física y emocional, pero si le preguntan, jamás le prestaría la llave de su automóvil ni su tarjeta de crédito.
¿En qué personalidades se da más esto de las relaciones sin compromiso?
Los jóvenes lo hacen porque es lo que marca la tendencia, es lo que observan como ejemplo de sus pares y también de los que son mayores que ellos y entonces los imitan. Los personajes de moda en los medios hacen una exhibición tan desvergonzada de este tipo de encuentros que, al tener tanta difusión, pareciera que están haciendo docencia; por lo tanto, los jóvenes creen que es el modelo a seguir. Por su parte, los adultos, por lo que puedo observar y escuchar en las consultas, están en tres posiciones diferentes: por un lado están los que después de haber experimentado la vida en compañía, se sienten más cómodos no teniendo que compartir su espacio personal con otros. Por otro lado están los que aún se ilusionan con una vida de pareja pero sienten que están rodeados de personas que tienen otras expectativas y se someten a la tendencia touch and go para no sentirse excluídos de su grupo de pertenencia. Y está un tercer grupo que piensa que en una de esas, a través del toco y me voy, por ahí se les da y llegan a conocer a alguien con quien iniciar un vínculo permanente.

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