Diagnóstico temprano de Cáncer de mama, ¿qué método es el mejor?
Hoy por hoy, la mayor parte de las mujeres tiene incorporada la rutina de realizarse estudios mamarios en forma anual o bianual, necesaria para realizar un diagnóstico temprano de una posible lesión mamaria potencialmente maligna. Muchas veces, sin embargo, las diferentes publicaciones ofrecen alternativas y las mujeres se preguntan ¿cuál es la mejor opción?
- ¿Cuáles son los procedimientos que se usan para el diagnóstico del cáncer de mama?
Aclaremos lo siguiente, en 2006 los especialistas buscan diagnosticar lesiones de pocos milímetros y de probable categoría no maligna; ya no se conforman con diagnosticar tumores de 1 cm, que era lo considerado hasta hace unos años como diagnóstico precoz.
- Siempre se habló de la mamografía como el estudio por imágenes adecuado para este fin. ¿Es así?
Exacto, y lo sigue siendo. La mamografía, independientemente de la utilización de técnicas complementarias, es el método que permite el mayor número de diagnósticos de lesiones en estadío incipiente.
- Hace algún tiempo se hablaba de la resonancia magnética como reemplazo de la mamografía.
Sí, en el año 2004 se publicó en algunos medios que podían verse imágenes más claras, pero en trabajos publicados posteriormente se vió que la mamografía detecta lesiones mucho más pequeñas como las microcalcificaciones y esto es, en definitiva lo que se busca, anticiparse a la aparición de una lesión ya estructurada.
- ¿Desde qué edad debe realizarse mamografías una mujer?
Hay que tener en cuenta sus antecedentes. Si en su familia, (madre, tías, abuelas, hermanas) hay casos de cancer mamario, su mastólogo/a o ginecólogo/a le indicará el momento (mediando o no algún estudio genético) en que debería realizar su primer exámen, ecográfico, mamográfico o ambos. También le dirá cuál es la frecuencia con que debe realizarlos. En general, a las chicas jóvenes, después de los veinte años, se les solicita un estudio por ultrasonido. Si hubiera displasia severa, puede pedírsele un estudio mamográfico.
- ¿Cuáles son los estudios genéticos a los que se refería?
Son estudios para detectar la presencia de factores genéticos llamados BrCa1 y BrCa2, (Breast Cancer 1 y 2)que aparecen en los cromosomas 17 y 13 respectivamente, aunque muchas mujeres que padecen cáncer mamario no poseen estas alteraciones en sus genes, en general los poseen mujeres en las cuales el cáncer es una enfermedad familiar.
- ¿Cuáles son las técnicas por imágenes que mencionaba al principio?
Existe una técnica mamográfica que se llama magnificación, que permite ampliar zonas determinadas de la imagen, cuando existen dudas acerca de lo que el especialista está viendo, también existe una técnica que se utiliza en mujeres que tienen implantes mamarios, que permite ver las mamas a pesar de los mismos; se llama “técnica de Eklund”. También existe el ecodoppler mamario, que permite ver, dinámicamente, los vasos sanguíneos de las zonas mamaria y axilar, pero, repito, todos estos diferentes procedimientos son complementarios.
- ¿Entonces la resonancia magnética no sirve para diagnóstico temprano en mamas?
Tal vez en ciertos casos, el especialista pueda considerar utilizarla como complemento, pero, hasta ahora no reemplaza a la mamografía. Esto debería difundirse porque existen mujeres que, por ansiedad o porque buscan un método que no haga doler las mamas, solicitan este estudio. Lamentablemente todavía las mujeres tenemos que soportar el apretón en nuestras mamas durante este estudio. Algunas los sufren más que otras, ya que es un tema de sensibilidad personal, muy subjetiva. Consolémonos pensando en que son unos minutos de dolor y disconfort que nos permiten vivir durante el resto del año con tranquilidad.
Otras formas de diagnóstico y prevención
- Autoexámen mamario: después de la menstruación según las técnicas usualmente conocidas (obviamente no puede detectar lesiones mínimas pero es un buen complemento clínico, ya que nadie conoce sus mamas mejor que usted).
- Preservar un estado de salud aceptable en términos de peso corporal y actividad física.
- Incorporar en la alimentación vegetales con reconocidas propiedades anticancerígenas.
- Utilizar recursos que ayuden a mantener un estado de ánimo positivo y relajado.
- Considerar a su ginecólogo/a o especialista en mamas un/a aliado/a de su salud y consultarlo/a periódicamente.
