Cuando la pareja se pelea por los hijos
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Distintos valores, ideologías, religión pueden enfrentar a la pareja en la educación de los niños. Sin embargo, para que se desarrollen bien, siempre es necesario que los padres negocien sus diferencias y nunca “triunfe” el hijo sobre uno de sus progenitores.
Los hijos son uno de los principales motivos de conflictos de la pareja, porque es lo primero o lo único importante que comparten, y cada uno querrá guiarlos según su parecer y entender. Hay que tener en cuenta que los padres provienen de hogares distintos, con valores y costumbres también distintas, por lo que a menudo los puntos de vista respecto a sus hijos varían. A veces, cuando son pequeños y después de largas negociaciones los padres logran ponerse de acuerdo en puntos básicos sobre la formación, pero en la práctica, con cada situación a resolver aparecen las diferencias, lo que los obligará al debate y la reflexión. Si no existieran estas diferencias seguramente es porque uno de los dos ha quedado afuera de la situación.
LOS COMENTARIOS DE LAS ABUELAS
Muchas son las abuelas que sorprendidas con este tipo de discusiones, comentan:
“En mi época los hombres confiaban más en el criterio de las mujeres. Tu padre, por ejemplo, jamás me hizo problema. Él dejaba que yo me ocupara porque confiaba en mi”.
Sin embargo, ese apoyo tenía más que ver con una división de los territorios que con la confianza. Las mujeres en el hogar se ocupaban de todo lo referente a él, y los hombres eran exclusivos proveedores. Pero hoy ya no es así. Ambos proveen, ambos se implican, y la formación de los hijos es un permanente proceso de cambio, cuando no de conflicto.
LAS PRINCIPALES DIFERENCIAS
- A veces la diferencia está en los valores, es decir las jerarquizaciones que cada uno hace de las cosas.
- Otras veces, en la ideología, o la religión, otras en la manera de enfrentar la vida. Si no existieran esas diferencias serían clones.
- La riqueza radica precisamente en esas diferencias y la síntesis que ambos integrantes de la pareja sean capaces de hacer.
- De esta manera los hijos jamás se enfrentarán a los mismos desafíos que enfrentaron los padres, porque seguramente han estado expuestos a otras situaciones y otras síntesis.
EL MAPA FAMILIAR
- Muchas veces estos desacuerdos esconden conflictivas más profundas. Cada familia arma un determinado mapa familiar según el lugar que ocupe cada uno de los integrantes.
- A veces los hijos están separando una pareja, o siendo el fiel de la balanza que se inclina hacia uno u otro progenitor. En este mapa también figuran los abuelos. Habrá algunos más cercanos que otros, y en muchas ocasiones desestabilizan la balanza.
- Hay que tener en cuenta que cada conflicto es una lucha de poder, y si alguien interviene aumentará o mermará el poder de aquellos que están en juego.
LA ADOLESCENCIA DE LOS HIJOS
Cuando los hijos llegan a la adolescencia hay una re actualización de la situación edípica, (triángulo padre – madre – hijo) pero esta vez como un conflicto de poder. El hijo disputará al progenitor del mismo sexo, su lugar de poder. Y si las cosas funcionan bien, deberá perder la competencia (el progenitor mantiene su lugar dentro del ámbito familiar ) y de esa forma el hijo es catapultado hacia el afuera, donde tratará de crear su propio espacio. Si esto no sucediera, hay tragedia, tal como nos advierte el mito. Porque cuando el hijo detenta demasiado poder dentro del ámbito familiar, queda atrapado en el hogar y pierde su oportunidad de hacerse un lugar en el mundo.
Ejemplo de diálogo de la pareja en terapia
- Ella me contesta de esa forma, porque él la sostiene, de otra manera no se atrevería a decir las cosas que dice.
- Jamás dije nada.
- ¿Te creés que ella es tonta? El que calla otorga. Jamás saliste a defenderme.
En tanto esta hija ganaba la conflictiva hogareña, no avanzaba en los lugares donde debía hacer su propio espacio. Salía poco ( a raíz de las peleas estaba habitualmente castigada), y debido a su escasa vida social, aún no había comenzado a noviar, tal como hubiera correspondido por su edad.
Estos ejemplos son más comunes de lo que parece, porque se ponen en juego sentimientos muy profundos de cada uno de los integrantes del triángulo.
LAS SITUACIONES QUE GENERAN CONFLICTO ENTRE LOS PADRES
1- Distintos puntos de vista.
2 -Cuando los padres utilizan a sus hijos para sus revanchas.
- En estos casos los hijos han quedado entrampados en la conflictiva de la pareja. Son usados por uno de los progenitores para derrocar al otro, o para vehiculizar reclamos que por su cuenta no se anima a hacer. Los hijos, a su vez, sacan partido de esta situación.
- Cada vez que un hijo se rebela y desafía a uno de sus progenitores, nosotros, los terapeutas, decimos que seguramente está subido a los hombros del otro.
- Sólo de esta manera un joven puede llegar a tener la fuerza suficiente como para ganarle a sus padres. No olvidemos que por más alto que sea físicamente, aún depende de sus padres tanto afectiva como económicamente.
- En muchas ocasiones esta actitud de apoyo al menor, a menudo está disimulada o es solapada. Por eso, no hay que dejarse engañar con aquellos padres que parecen mantenerse al margen o tienen una actitud neutra.
- Si el joven se enfrenta a uno de los padres, el otro debería apoyar incondicionalmente a su pareja, restituyendo el poder que el adolescente trata de hacerle perder. Si esto no ocurre, seguramente quien calla está cobrándose una vieja deuda que no se ha animado a plantear.
- A veces el silencio de uno de los cónyuges es temor, y otras cuidado. No quieren lastimar a su pareja mostrándose molestos, y terminan acumulando un resentimiento que se satisface en el conflicto progenitor- hijo.
LA OPINION DE LA ESPECIALISTA
Dra. Graciela Moreschi.
- Los hijos hacen a la pareja socios de por vida, siendo ellos el capital más importante que tienen. Si uno es agredido, se dañan todos.
- No se oponga a su pareja como si fuera un contrincante, es su socio y deben negociar las diferencias.
- Negociar es encontrar una solución que satisfaga las necesidades básicas de ambos.
- Negociar es priorizar qué se sostiene y que se resigna.
- Negociar es encontrar una salida creativa que una ambos reclamos.
- Si su hijo es demasiado fuerte, y lo enfrenta sin temor, alguien dentro o fuera de la familia nuclear lo está sosteniendo. Encuéntrelo y soluciones sus problemas con esa persona.
- No trate de convencer al otro con sus razones, eso también es una lucha de poder.
- No hay razones más válidas que otras, hay diversos puntos de vista.
- Si el otro no acuerda con usted, no significa que no entienda, sino que no valora lo mismo.
- Ninguna opinión es más válida que la otra, una pareja está compuesta por individuos de la misma jerarquía. Trate de buscar esa salida creativa que contemple a ambos. Cuando la encuentre, su panorama se habrá abierto un ciento por ciento.
