Cómo convivir (bien) con el climaterio

Desde que la vida de las personas se ha prolongado, las mujeres viven un gran lapso de sus vidas en etapa climatérica. Desde los 48 años aproximadamente, en adelante, experimentan un cambio en la forma en que perciben a su cuerpo, el cual debe ir de la mano con una modificación en su estilo de vida.

¿Qué significa climaterio?

Proviene del griego y significa “escalón”. Es un período que comienza con síntomas relacionados con la disminución de los estrógenos, continúa con la menopausia, que es la cesación de la menstruación y sigue con modificaciones psicofísicas que se producen por la progresiva disminución de las hormonas del aparato reproductor.

¿Por qué hay mujeres que lo pasan tan bien y otras no?

Los síntomas como sofocos, palpitaciones, calambres ú hormigueos, dificultad para regular la temperatura corporal, disminución del deseo sexual, insomnio y aumento de peso, entre otros, tienen diferente peso en cada mujer; por lo tanto cada una los padece de distinta manera. Existen factores raciales, higiénico-dietéticos y emocionales que influyen aumentando o disminuyendo la importancia o dramatismo que cada mujer les otorgue. En la actualidad la mayoría de las mujeres sabe que el climaterio prolongado es el precio que pagamos las mujeres de este siglo por una vida más larga y lo toman con mayor naturalidad. Debemos saber que la aparición de estos síntomas, si no estamos informadas, puede convertirse en una tortura para las mujeres que pretenden que “todo sea como antes”, lo cual es imposible y puede llegar a causar una gran depresión. Las mujeres deben saber que con el tiempo, que es variable en cada mujer, estos síntomas se atenúan y desaparecen.

¿Cuáles son los riesgos para la salud en esta etapa?

Los estrógenos son hormonas que han estado protegiendo al organismo femenino y creando condiciones para que la mujer pueda ejercer su función sexual y procreativa en forma eficiente. En esta nueva etapa, la disminución de los estrógenos puede dar lugar a la aparición de hipertensión arterial, hipercolesterolemia y enfermedades cardiovasculares, diabetes, osteopenia y osteoporosis y enfermedades de la piel, además de pérdida de la memoria, falta de concentración, insomnio y deterioro cognitivo progresivo, solo para nombrar algunas patologías posibles. Estamos hablando de envejecimiento.

¿Qué podemos hacer al respecto?

En primer lugar, realizar los controles médicos, que permitirán al especialista detectar los puntos débiles del organismo y recomendar las medidas más adecuadas, como régimen nutricional, actividad física, ejercicios con la mente y sobre todo, el desarrollo de actividades nuevas y desafiantes que den a esta nueva etapa de la vida un sentido de aventura, redescubrimiento de habilidades y talentos y valoración del capital de salud y relaciones familiares y sociales que cada persona posee. No es posible detener el envejecimiento, pero se puede vivir estos años con plenitud y felicidad por las cosas que hasta ahora no se hicieron y se pueden hacer todavía.

¿Qué controles necesitamos hacer las mujeres?

  • Una consulta clínica, en la cual se indicarán los análisis que correspondan;
  • La consulta ginecológica anual, con estudio colposcópico, papanicolaou y ecografía ginecológica; examen mamario, mamografía y densitometría ósea.
  • El médico clínico muchas veces aconseja una consulta endocrinológica, si le parece necesario. Los especialistas, a su vez, pueden derivar a la nutricionista, o al cardiólogo, los cuales indican las medidas preventivas y los ajustes en el estilo de vida.