Chequeos Ginecológicos (Primera parte)
Asesoramiento: Dra. Delia Ameghino. Toda mujer responsable y que tiene una vida sexual activa, debe sumar a su rutina médica anual los chequeos ginecológicos. Se trata de prácticas que deberá adoptar con regularidad a lo largo de toda su vida, incluso –y mucho más aún- pasada la menopausia. Estos son los estudios que se debe hacer:
Papanicolau (PAP)
¿Qué es? ¿Qué diagnostica?
El Pap es un examen que se les practica a las mujeres, cuyo fin es detectar en forma temprana alteraciones del cuello del útero, que posteriormente pueden llegar a convertirse en cáncer.
¿Cómo se hace?
Se debe obtener una muestra de flujo. Para ello se utiliza un aparato médico llamado espéculo –con forma cilíndrica-, que se introduce dentro de la vagina. Una vez colocado, con una espátula se toma una muestra de células superficiales del cuello del útero, que luego se extiende en una lámina de vidrio y se manda al laboratorio para ser analizada.
¿Cómo se interpretan los resultados del estudio?
Como el Pap es una técnica de tinción, no es el ginecólogo sino un citólogo el que lee esas células y las clasifica. Hay células normales, con alteraciones, benignas o malignas. El resultado del estudio viene acompañado por un informe que indica el estado hormonal del día del ciclo que se realizó y la clasificación de las células.
¿La paciente puede leer los estudios?
Si, puede leerlos pero es aconsejable que no lo haga porque no los va a entender y se puede preocupar antes de tiempo.
¿Qué día del mes es el más indicado para hacérselo? ¿Se puede realizar si se está menstruando?
No, si se está menstruando no se lo puede practicar, no es lo más indicado. El mejor día para realizarlo es en la mitad del ciclo, ni dos días antes ni dos después de la menstruación, porque en este caso el cuello del útero no estaría lo suficientemente limpio y preparado.
¿Es un procedimiento doloroso? ¿Puede producir sangrado?
No duele para nada ni es riesgoso, mucho menos se produce sangrado ya que no se utilizan pinzas ni se pincha, solo se usa una espátula. Lo único que puede llegar a molestar es la colocación del espéculo, pero si se sabe poner no tiene porqué doler. Por eso es aconsejable que el estudio sea realizado por un ginecólogo.
¿Cómo debe prepararse la paciente para realizarse el estudio?
No debe haber tenido relaciones sexuales 48 horas antes ni haberse realizado lavados internos –como duchas vaginales o la utilización del bidet- pero principalmente tiene que estar lo más relajada posible. Se supone que el médico/a la revisará antes de colocar el espéculo para descartar cualquier tipo de dificultades al momento de introducirlo en la vagina.
¿Quiénes deben realizarse el examen y cada cuánto hay que hacerlo?
A partir de que la mujer comienza a tener relaciones sexuales se lo tiene que realizar con frecuencia, uno por año está bien. Si se detectan situaciones de sangrado, inflamación o molestias, quizás antes. En mujeres en post menopausia, es recomendable practicárselo cada seis meses y de por vida, porque ingresan en una edad más riesgosa.
¿Si aún no se han tenido relaciones sexuales se puede realizar?
Si no se presentan alteraciones no es necesario porque la colocación del espéculo rompería el himen. Pero si la paciente tiene mas de 35 años, es virgen y tiene alguna pérdida o un flujo importante, no debe dejar de consultar con su médico porque se puede retirar la muestra con un hisopo y podría así mantener su integridad.
Colposcopía
Una vez que el especialista hizo la toma del Pap, se suele hacer la colposcopia. No es obligatorio que se hagan ambos estudios juntos pero sí aconsejable porque los diagnósticos se superponen y requieren de los mismos requisitos para su realización. Además, se aconseja hacer la colposcopia una vez al año, al igual que el Pap.
¿De qué se trata y cómo se hace?
Es la observación por parte del médico de los órganos genitales, la vagina y el cuello del útero. Requiere del mismo procedimiento que el Pap, por eso se recomienda hacerlos juntos. Se coloca un espéculo primero, se coloca un líquido por el cuello con un algodón y luego se mira -con un microscopio llamado colposcopio- el epitelio del cuello del útero. Luego de esta prueba, se pasa otro líquido al cuello del útero que es lo que se denomina prueba de Schiller o de Lugol. Esto sirve para -si el ginecólogo no pesquisa lesión en el cuello- detectar las imágenes blancas.
¿Cómo se detectan y que indican esas imágenes blancas?
Si hay zonas del útero que no pueden tomar el líquido de Lugol, significa que habrá imágenes blancas, algo muy importante de controlar porque estas imágenes están frecuentemente asociadas a la lesión HPV (Virus del Papiloma Humano)
¿Qué diagnostica?
Mediante el estudio se puede ver si se tiene una estructura normal, si presenta alteraciones, inflamación, si existen pólipos o las famosas llaguitas, entre otras cosas. Pero sobre todo, pesquisa el cáncer de cuello de útero, la aparición de HPV, las lesiones pre cáncer de cuello o las lesiones intra epiteliales.
¿Es un proceso doloroso?
No duele para nada, porque con un algodoncito se pasa un líquido -que tampoco arde-, se observa la vagina, se retira el espéculo y listo.
¿Quién analiza los resultados y cuánto demoran?
La colposcopia la informa el ginecólogo en el momento. Los casos más comunes que se detectan en consultorio son la cervicopatía, lesiones en el cuello y la ectopia, que la pueden padecer muchas chicas jóvenes que aun no han tenido embarazos ni partos. En el cuello del útero se produce algo que en el resto del organismo no se suele presentar, y es que el epitelio de afuera cubre el epitelio de adentro, lo modifica y lo hace apto, ese proceso se llama metaplasia y también es normal verlo.
Ecografía transvaginal
Este es un estudio que no forma parte de la rutina ginecológica pero que se utiliza en casos puntuales o de dudas con respecto a un diagnóstico arrojado por el Pap o la Colpo.
¿De qué se trata y cómo se realiza?
Se realiza mediante una cámara que se introduce en la vagina de la paciente que va tomando imágenes y mejora la visualización del ovario y del endometrio. Es muy bueno para aquellos casos en que no se puede palpar el ovario con claridad absoluta, como en el caso de las personas obesas por ejemplo.
¿Causa dolor?
No duele para nada, no tiene contraindicaciones y no requiere de preparación alguna, incluso se pueden tener relaciones antes de realizarse la práctica.
¿Qué día es aconsejable realizarlo?
Depende de lo que se busque. Si se busca un control de tumor folicular de ovario se hace post menstruación; si se busca evaluar el endometrio en estudios de rutina, ver si se ovula y analizar la secreción, conviene hacerlo el día 20.
¿Quiénes pueden realizársela?
Todas las mujeres, menos las que no hayan tenido relaciones ni las niñas. En cambio, para las mujeres que pasaron la menopausia sí se hace de rutina. El endometrio se cae con la menstruación entonces en esta etapa debe ser observado cada seis meses. Es aconsejable realizarse este estudio porque es económico, no se sufren dolores ni se expone a rayos, por lo que no cuesta demasiado hacérsela para un mayor control.
¿Las mujeres embarazadas son aptas para realizárselo?
No está contraindicado y se está usando mucho en embarazos precoces, aunque no es estudio de rutina. Antes sólo se realizaba la ecografía de abdomen -con retención de líquidos- pero ahora se utiliza ésta como un complemento porque permite ver el saco y controlar los latidos.
El espéculo es descartable pero ¿cómo se evita la transmisión de enfermedades en este caso?
Se le pone un profiláctico al aparato, eso debe ser de rutina absoluta y no es eso sólo por la transmisión sexual sino también por los líquidos que salen de la vagina que no permiten ver bien las imágenes.
¿Quiénes tienen más peligro de padecer cáncer uterino?
Las mujeres más propensas a contraer cáncer de útero son aquellas pacientes que padecieron HPV y no fue diagnosticado y tratado a tiempo. Pero a no alarmarse, si fue controlado y tratado, no aumenta la incidencia de cáncer de útero.
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