Como llevarse bien con el ex

En esta nota, la doctora Graciela Moreschi nos explica distintas situaciones que suelen ocurrir en las parejas separadas cuando rearman sus vidas amorosas. En especial el papel de el/la ex, los hijos y las nuevas parejas. Consejos para poner límites, negociar y convivir en paz. Terminar una relación no es fácil.

Por lo general hay muchas ambivalencias en la ex pareja, por un lado sus integrantes no se quieren ver más, por el otro cuesta dejar ese lugar ganado palmo a palmo, a menudo con mucho esfuerzo; por eso solemos decir que el divorcio no siempre es suficiente para concluir una relación. En muchas ocasiones, a pesar de estar los papeles en regla la relación sigue vigente en su peor parte, el odio y la rivalidad. Si no hay hijos, no hay excusa para seguir conectados, pero cuando los hay ellos se convierten en el principal pretexto para seguir en contacto con el otro, ya sea para recuperarlo o vengarse.

Cuando la ex mujer interfiere en la nueva pareja

A menudo la queja que se escucha es:

  • “ Ella no nos deja tranquilos, parece que no se dio cuenta de que su matrimonio ya terminó.”

Sin embargo, siempre que esto ocurre hay un hombre que no es claro, que no sabe poner límites, o quizás, no quiera hacerlo. En general se trata de hombres controladores, que no pueden dejar un lugar vacante. La sola idea de que otro ocupe su espacio perdido, los pone muy mal. Por eso jamás dejan de estar presentes. Suelen darles a las ex mujeres mensajes contradictorios, por un lado, les piden que los dejen tranquilos, por otro, continúan controlándoles los gastos, o resolviéndoles problemas domésticos, incluso muchos de ellos conservan las llaves de su ex casa y entran sin anunciarse.
El juego es de a dos. Ellos les hacen saber a sus ex mujeres, que pueden contar con su persona siempre que necesiten, y ellas hacen uso de este ofrecimiento.

–  “Mi ex mujer no sabe arreglárselas sola. Cada vez que tiene un problema me llama, incluso para arreglar sus asuntos con la mucama. ¿Y yo qué puedo hacer? Después de todo es mi hija la que convive con ella.”

Un caso en especial

–  “Durante las fiestas de fin de año siempre hay problemas, porque él no deja de pasar por su casa para brindar con ellos. Viene conmigo pasadas las 12 pm.” Dice la nueva mujer. Es interesante ver como la actual esposa se refiere a la casa de la ex mujer como a la casa de su marido. En este caso él había ido a vivir con ella, a una casa que era de su propiedad, lo que acrecentaba aún más la sensación de que lo único que él poseía era lo que había dejado, o hubiera debido dejar y no lo hacía. Cuando intenté trabajar el tema de los límites encontré resistencia por todas partes. La nueva esposa, aferrada a sus bienes, se resistía a darle entrada a su marido. Este es un diálogo de una sesión de pareja:

  • Ella:
  • “Esta casa es mía. La compré con mucho sacrificio. Será nuestra casa el día que él compre una, o aporte lo suficiente. Hasta el momento gran parte de su sueldo se lo lleva su ex.”
  • Él:
  • “No puedo dejar que mi hija se muera de hambre, mi ex nunca trabajó y ahora le es muy difícil encontrar trabajo. Yo no puedo dejar de hacerme cargo de las cosas de mi hija.”
  • Ella:
  • “Está bien, yo no te exijo eso, pero dadas como están las cosas, esta casa es mía. Porque vos además de bancarlas en todo, les dejaste la casa. Cosa que otro no hubiera hecho. Al menos deberías haber pedido la mitad.”
  • Él:
  • “Con el cincuenta por ciento de esa casa no se hace nada. Viviríamos mal los dos. El día que mi hija sea grande, yo la venderé, y le daré a ella la mitad, pero por ahora, prefiero que se quede con todo, y conserve el barrio, los amigos, todo su mundo.”

En este diálogo se hace evidente cómo ella espera que él haga el corte para incluirlo, él no se atreve a dejar el único lugar que le pertenece, y su ex aprovecha esta situación disfuncional para que su mundo no cambie demasiado, aún a riesgo de no volver a rehacer su vida.

Cuando la ex rehace su vida

Cuando es la mujer quien ha conformado una nueva pareja, es poco probable que el ex marido interfiera activamente. La presencia de otro conviviendo con su ex, parece motivo suficiente para que el primer marido se retire. En todo caso si hay algo que puede llegar a perturbar, es no haciéndose cargo.
Muchos se retiran antes de sentirse desplazados, dejando de cumplir con sus deberes de padre. La nueva pareja, entonces, debe hacerse cargo económicamente del hijo que no le pertenece. Las dificultades entonces, surgen cuando éste, en función del nuevo lugar que ocupa, quiere poner límites. A veces las mujeres los apoyan, y la situación transcurre con naturalidad. Pero si ella, o el hijo, le hacen ver que no es el padre biológico, entonces la situación se complica debido al desbalanceo entre derechos y obligaciones.

TRABAJO A REALIZAR

En parejas con estos problemas en general hay que trabajar la propia validación, la puesta de límites, y la negociación.

1. Autovalidación

Por lo general este problema lo tienen los nuevos conyuges  ya sean hombres o mujeres. Las nuevas mujeres a menudo no se sienten con autoridad para reclamar a su marido que corten con la situación anterior. Claro que esta falta de autoridad en el terreno afectivo, por lo general, se transforma en un exceso de autoridad en otra área, por ejemplo la económica. No son pocas las mujeres que se sienten dueñas de la casa, sea o no de su propiedad, y excluyen a su marido del manejo de ésta en represalia por la actitud ambigua de él. Lo que equilibra la disfuncionalidad en lugar de resolverla.
Por otra parte, los hombres que se hacen cargo de los hijos de su nueva mujer, a menudo no saben dónde comienzan y terminan sus derechos y obligaciones.

Para reflexionar sobre la propia autoridad:

  • ¿Se siente con derecho a explicitar sus sentimientos y pareceres?
  • ¿Qué método emplea para hacer valer sus derechos? ¿coercitivo, dictatorial, agresivo, explicativo, culpabilizador?
  • ¿Debe recurrir a la manipulación para lograr lo que desea, o basta con hablarlo?
  • ¿A qué personaje de su infancia equipara el lugar que hoy ocupa en su familia?
  • ¿Está cómodo en este lugar? ¿Se siente reconocido? ¿Quién necesita que lo confirme? Y ¿Cómo debería hacerlo?
  1. Puesta de límites

Esto lo deben trabajar ambos, tanto el marido con su ex pareja, como la mujer actual con su marido. En tanto la mujer pueda poner límites a su esposo, éste lo hará con su ex.

Para reflexionar sobre los límites:

  • ¿A quiénes debería limitar? ¿Por qué no lo hace? ¿Qué teme perder?
  • Una vez aclaradas las preguntas anteriores, formule su conflicto de esta manera:
  • Tolero que él ……porque deseo …….. o
  • Tal situación …es el precio que pago por……
  • ¿Cómo la controla el otro? ¿Enojándose, extorsionándola, culpabilizándola?
  • ¿Qué personaje de su infancia se comportaba de esa manera?
  1. Negociación:

Este es un trabajo que deberá hacer la pareja para delimitar los espacios, derechos y atribuciones de cada integrante de la familia. Establecer aquello que es importante para cada uno. No la cosa en sí, sino lo que esto le permite.

Por ejemplo:

Pedido concreto                                                        Lo que puedo negociar

  • No quiero que tus hijos se instalen en casa………… Quiero tener intimidad
  • No quiero que tu ex te llame …………quiero libertad para elegir
  • Quiero que vengan los chicos …………Necesito compartir con ellos

Una vez establecido lo importante para cada uno, deberán encontrar una solución que contemple las necesidades de ambos. Cuando no es posible hacerlo, probablemente es porque sea más un capricho que algo negociable.

CUESTIONES A REFLEXIONAR

Por el marido que continúa atado a su ex pareja:

  • ¿Continúa haciéndose cargo de los problemas domésticos del que fue su hogar?
  • ¿Teme que otro hombre entre en su ex casa?
  • ¿Va a reuniones familiares con su ex mujer dejando a la actual?
  • ¿Además del aspecto económico de qué otras cosas se hace cargo?
  • ¿Siente que su legítima unión es la primera?
  • ¿Qué lugar ocupa su actual esposa? ¿La considera una amante?

Por la actual mujer

  • ¿ Le ha reclamado a su marido que la incluya en las reuniones o fiestas de sus hijos?
  • ¿Por qué no lo hace? ¿Siente culpa con la familia anterior, o se trata de comodidad?
  • ¿Siente que su casa actual está sostenida por su marido, o se hace cargo usted sola?
  • ¿Permite que los hijos de su marido vayan a su casa, o los siente como intrusos?La opinión de la espcialista

Dra Graciela Moreschi

Consejos útiles para tener en cuenta

  • Es necesario poner normas claras, al menos en un principio, para que los hijos no sean sólo una justificación para seguir peleando. Van a ser socios de ese bien común de por vida, así que es mejor negociar. Claro que como no siempre es fácil hacerlo cuando todavía el dolor está en carne viva suelo recomendar que pongan límites precisos.
  • Hablar en caso de que haya algún cambio en lo concerniente a los chicos: educación, permisos, límites, salud, etc. (lo curioso en estos casos, es que los padres suelen hablar más después de divorciados, que cuando todavía estaban casados).
  • En el caso de que hubiese alguna reunión importante (cumpleaños de 15) y se esté dispuesto a invitar a la nueva pareja, no corresponde que asista el padre solo dejando fuera a la actual relación, porque confunde a los chicos sobre el lugar de cada uno.
  • Muchas veces he insistido sobre la necesidad que tienen los hijos de encontrarse a solas con los padres, y cuando digo a solas, me refiero a que no siempre esté presente la nueva pareja. Sin embargo, en las reuniones familiares, si asiste él, corresponde que lo haga con su actual esposa. Porque de estar solo con la madre de los chicos, los hijos pueden confundirse respecto a si la nueva situación del padre es legal o simplemente una licencia del matrimonio para que éste la pase bien.

En tanto el hombre se ha vuelto a casar, es lógico que a los acontecimientos importantes asista con su pareja. Si esto no fuera del agrado de la ex esposa, entonces cabe que no vaya ninguno de los dos, y se realicen dos festejos, una con la madre y otro con el padre.

Test: ¿Puedes cambiar tu estado de ánimo?

Los mecanismos a los cuales recurrimos cuando estamos de mal humor o tristes hablan de nuestra inteligencia emocional. Analiza cómo son tus capacidades para levantarte el ánimo y así lograr una vida más optimista.

Los estados de ánimo son extensiones prolongadas de emociones resultantes de un suceso o cadena de sucesos. Por lo general, las emociones suelen ser sentimientos poderosos que aparecen en el calor del momento, mientras que los estados anímicos son menos intensos pero pueden durar horas o incluso días.

Los estados de ánimo negativos originan pensamientos defectuosos y limitados que pueden bloquear nuestra actividad mental.

Las personas inteligentes a nivel emocional notan cuando empiezan a decaer anímicamente y dan los pasos necesarios para resistirse. La capacidad de no perder el ánimo, o de cambiarlo para mejor, es esencial para tu salud mental y tu éxito emocional, sea cual sea tu edad.

PARA PONERSE A PRUEBA…

Imagínate que estás deprimido/a y con el ánimo por el piso. marca los cuatro mecanismos de superación que mejor encajen contigo.

  1. Lloro muy bien y me deshago por completo.
  2. Encuentro algo que me distraiga, como un programa televisivo o una película cómica.
  3. Me voy a dar un paseo o al gimnasio.
  4. Me voy de shopping o me regalo algo.
  5. Siempre me comparo con alguien que está peor.
  6. Me doy un baño caliente y relajante, con velas aromáticas y aceites esenciales.
  7. Me tomo una copa.
  8. Me compro mi comida favorita o me preparo un plato que me guste mucha.
  9. Me tomo el día libre y me quedo en la cama.
  10. Me dedico a una tarea en la casa que hace tiempo que vengo posponiendo.

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Menos de 15 puntos

Tienes una capacidad normal de levantarte el ánimo, y es posible que te resulte difícil hacerlo. Recuerda hacer una lista de las cosas positivas, piensa en todo lo que ha salido bien y disfruta de la vida con las personas que te quieren.

Entre 15 y 25 puntos

Tienes una buena capacidad de levantarte el ánimo, y es probable que puedas reconocer un estado anímico y dar los pasos necesarios para cambiarlo. Descubre qué te suscita sentimientos negativos y empieza a evitar esas cosas. No dejes que te inquieten las pequeñeces.

Más de 25 puntos

Tienes una excelente capacidad de alegrarte la vida, y es muy probable que seas una persona positiva, dotada de recursos internos necesarios para mejorar tu ánimo. Sigue cultivando tu optimismo para tener una vida feliz.

Mimáte más…

  • Se amable contigo mismo/a tras un día duro: Hacete un tratamiento facial, usa aceites de aromaterapia, alquila tu película favorita, salí con amigos o dedícate a leer ese libro que tanto querías. Si te sentís bien, tu optimismo será muy alto.

Cómo cuidar la salud mental

En cualquier etapa de la vida es fundamental cuidar y entrenar las capacidades del cerebro. Pero el momento en el que es más importante es a partir de los 40 años. Fruto de este trabajo es una mente joven siempre.

Los avances en medicina nos dan hoy la posibilidad de vivir muchos años con muy buena calidad de vida. Pero para que esto sea así realmente no sólo debemos “ayudarla” alimentándonos bien y haciendo actividad física: también es fundamental que nos ocupemos de nuestra mente.

Siempre es conveniente prestarle atención al cerebro y su funcionamiento pero, especialmente, después de los 40 años, se empezará, paulatinamente, a cosechar lo que se ha sembrado en materia de salud cerebral. Todo lo que se haga en la etapa media de la vida, en la etapa de la prevención, es cuando más posibilidades hay de generar salud en el cerebro porque después de los 60 años, se empieza a remar a favor o en contra de lo que ya se ha hecho.

Prevención: vital en materia de salud

Para evitar el deterioro del cerebro es aconsejable no tener malos hábitos. Por ejemplo: el sedentarismo va en contra de la composición natural y genética del ser humano, el hombre está hecho para tener que caminar en pos de su alimentación, no para tener un restaurante cada cincuenta metros. En realidad, toda su constitución genética nutricional y psicológica está hecha para el ayuno y no para la sobreoferta o sobreabundancia de alimentación. Por eso, parte del problema de la obesidad es cultural, no solamente por sobreoferta de alimentación, sino por la mala calidad de la misma.

Hay dos clases de ejercicios:

  • Ejercicio aeróbico:

Es importante por la simple razón de que el ser humano está hecho para caminar. Cuando los médicos aconsejan que hay que entrenar, en realidad, lo que están promoviendo es hacer que la musculatura funcione porque con eso se pone en funcionamiento toda la estructuración sana del organismo. Si no se practica algún tipo de actividad física se pierden factores de salud.

¿Cómo se recuperan esos factores de salud perdidos? Teniendo una actividad mínima diaria, de treinta minutos, de ejercicio aeróbico, el más común es el caminar ligero, donde lo importante es que sea más rápido del caminar que habitualmente se hace y más o menos treinta cuadras en media hora para una persona de edad media.

  • Ejercicio intelectual:

Leer un libro es una exigencia intelectual, más aún si exige resolución de problemas, hacer crucigramas e ir al colegio también. Ir a la escuela primaria y secundaria es un hermoso esfuerzo de inteligencia que el ser humano hace y eso redunda en tener mayor comunicación de las neuronas entre sí. Entonces, ir a la escuela y después nunca más esforzarse en la vida, intelectualmente hablando, es “achancharse” en la existencia. Razón por la cual, es muy aconsejable realizar actividades intelectuales que diviertan, dado que, aquello que es aburrido estará en riesgo al fracaso.

Estas actividades son muy efectivas a la hora de proteger las células del cerebro y ayudan a prevenir varios de los síntomas en enfermedades como Alzheimer y Parkinson.

¿Cómo mejorar la función cognitiva? 

Según el Instituto de Neurología Cognitiva (INECO) mejorar la función cognitiva es optimizar la habilidad de:

  • Procesar la información rápidamente.
  • Realizar mejores decisiones por unidades de tiempo.
  • Realizar múltiples tareas simultáneamente.
  • Recuperar información antigua más rápidamente.
  • Aprender información nueva más fácilmente.

Para lograrlo existen una serie de ejercicios que se pueden poner en práctica en la vida cotidiana. Por ejemplo:

  • Mire una película y explique la trama con sumo detalle a alguien que no la haya visto. 
  • Haga las cuentas mentalmente en el supermercado y luego compárelas con el resultado que ofrezca la cajera. 
  • Lave sus dientes con su mano no dominante.
  • Cuando atiende el teléfono trate de reconocer al que llama antes que se identifique. Luego intente memorizarlo. Al final del día escriba todas las personas que llamaron. 
  • Cuando entre en un cuarto lleno de gente trate de estimar rápidamente cuanta gente hay a su derecha y cuánta hay a su izquierda. 
  • Cuando cene en un restaurante o casa de un amigo trate de identificar los ingredientes utilizados en el plato que está comiendo. Concéntrese en los sabores sutiles. Luego verifique sus percepciones con el mozo o su amigo.
  • Evite situaciones de estrés emocional y mantenga una vida relajada que le permita disfrutar de las actividades de ocio. 
  • Intente mantener una vida socialmente activa.
  • Intercambie momentos y opiniones con personas de menor edad. 

Buena Alimentación 

Una dieta equilibrada promueve la salud del cerebro. Por eso es aconsejable:

  • Ingerir alimentos ricos en ácidos grasos omega 3, como por ejemplo: soja, aceite de canola y pescado. Estos ayudan a mantener en funcionamiento los procesos neuronales y retrasan el envejecimiento. Además pueden prevenir enfermedades como la demencia, el Alzheimer y prevenir el infarto cerebral. Los mejores pescados son los de aguas frías como el salmón, atún, bacalao y sardinas.
  • Consumir antioxidantes como: ciruelas, pasas, espinaca, remolacha, naranja, cebolla y berenjena, entre otros.
  • Elegir alimentos ricos en colesterol HDL, como aceite de oliva, palta, semillas de oliva, semillas, nueces, pescado y aceitunas.
  • Tomar té, especialmente el verde que ayuda a evitar la pérdida de memoria y el vino tinto (con moderación) que es muy saludable por su poder antioxidante.
  • Alimentar el cerebro con glucosa. Una dieta insuficiente, un entrenamiento excesivo o las dietas de moda que disminuyen drásticamente la cantidad de carbohidratos (cereales, pastas, etc.) cada día, pueden acabar con la capacidad de concentración y dejar una sensación de cansancio y atontamiento.

BUENOS HÁBITOS

Para una mente siempre joven

    • DIVERSION

Los juegos son una excelente opción a la hora de ejercitar la mente. Por ejemplo: es aconsejable adquirir el hábito de hacer crucigramas, sudokus, jugar a las cartas, al ajedrez, a las damas y armar rompecabezas. La razón es sencilla, para todos estos, es necesario seguir una lógica y hasta adelantarse a las jugadas de los contrincantes, factores que ponen en funcionamiento a ambos hemisferios del cerebro.

    • HACER ACTIVIDADES NOVEDOSAS

Asimismo, es recomendable alejarse de la rutina y elegir actividades novedosas como por ejemplo viajar porque cualquier viaje implica investigar sobre el destino a elegir, diseñar un cronograma de actividades, adquirir un nuevo lenguaje o, simplemente, intentar ponerse a tono con otra cultura.

    • COMBATIR EL ESTRÉS CON PLACER

El estrés es la reacción del organismo frente a una situación en que las demandas superan los recursos que cree poseer el individuo para enfrentarlas. Si bien niveles moderados de estrés pueden ser estimulantes, niveles demasiado altos o prolongados pueden tener efectos negativos para las funciones cognitivas. Para evitar aquello que muchas veces influye en el desarrollo de patologías cerebrales, es vital dedicar tiempo a actividades que den placer. Por ejemplo: pintar, dibujar, cocinar, aprender a tocar un instrumento musical o estudiar otro idioma. También es importante promover las actividades culturales como el teatro, el cine, museos o conciertos.

Caminar 30 minutos diarios previene trastornos mentales

En el 17° Congreso Internacional de Psiquiatría realizado en septiembre en Buenos Aires, el doctor Fernando Taragano, presidente del congreso y responsable del área de gerontopsiquiatría de la Asociación Argentina de Psiquiatras, hizo las siguientes afirmaciones en su discurso inaugural, a favor de la caminata como actividad para mantener la salud mental.

    • “En un país cuya población envejece aceleradamente, la mejor intervención preventiva en salud mental para los próximos 30 años es… hacer actividades aeróbicas, como caminar, nadar, andar en bicicleta o bailar”.
    • “Si la población sigue creciendo al ritmo actual, para 2040 tendremos más de tres millones de personas de 65 años o más, con ansiedad, depresión, insomnio y demencia vascular. Nuestra misión es prevenir, lograr que la gente no sólo viva más, sino también que viva mejor.
    • Si pudiéramos convencer al 30% de caminar a paso rápido durante treinta minutos, cinco veces por semana, podríamos atenuar o evitar más de un millón de casos.”
    • “Hacer actividad física trae innumerables beneficios en cualquier momento de la vida. Pero a cierta edad, la intervención aeróbica es un tratamiento médico”. La caminata diaria disminuye el riesgo de depresión, de ansiedad y de insomnio, y aumenta el nivel de energía y de bienestar.

Síndrome de clase turista: Consejos para viajar en avión

Viajar apretado en un avión y sin poder mover las piernas por varias horas puede dar lugar al síndrome de clase turista. Conozca sus características principales y cómo evitarlo siguiendo las recomendaciones de los especialistas.

Cada día son más las personas que toman un avión para viajar y especialmente en la época de vacaciones. Pero, según los expertos, la popularización de este transporte ha traído consigo el aumento de una patología: el síndrome de la clase turista o trombosis del viajero, el cual consiste en la aparición de síntomas derivados de sufrir una trombosis venosa, habitualmente en los miembros inferiores.

La principal causa del mismo es estar sentado sin moverse durante mucho tiempo, algo que ocurre durante los viajes en avión, y que hace que el flujo sanguíneo que retorna al corazón sea más reducido. Al estar sentados las piernas no están activas, por lo que se la sangre tiene problemas para ascender al corazón y la retención de líquidos aumenta. Al mismo tiempo, si se juntan otra serie de factores de riesgo, se puede llegar a formar un trombo en las venas que puede desembocar en una embolia pulmonar.

Malestares varios

Hay otros factores desencadenantes de este síndrome. Las características del avión favorecen la deshidratación, afectando el flujo sanguíneo. La cabina está presurizada y reproduce las condiciones existentes entre 1.500 y 2.400 metros de altura. Además, la humedad relativa es reducida al igual que la presión de oxígeno. La limitación de espacio es un factor de gran importancia ya que limita la movilidad, influyendo en la circulación de la sangre a través del sistema venoso. La duración del vuelo también es un factor importante. A mayor duración del viaje, más riesgo de problemas trombosis se tendrán.

El síndrome de la clase turista es muy poco habitual en personas que no padecen factores de riesgo, no llegando al 1% de prevalencia. Sin embargo, en aquellos que sufren de sobrepeso, hipertensión, tienen antecedentes cardiacos, se tratan con estrógenos o anticonceptivos orales, presentan una edad avanzada, padecen de enfermedades de coagulación, han sido operados recientemente o consumen alcohol y tabaco, su riesgo de presentar esta patología aumenta hasta un 4% o 5%.

El aumento de volumen de las piernas en forma asimétrica o enrojecimiento y dolor en la zona gemelar o aumento del tamaño de las venas superficiales son algunos de los síntomas característicos del síndrome que se pueden manifestar tanto a horas de iniciado el vuelo como una vez llegado a destino.

Al mismo tiempo, los viajeros deben estar atentos a los síntomas que pueden indicar la aparición de una embolia pulmonar como dificultad respiratoria, falta de aire, dolor torácico, tos, mareos y ansiedad.

En caso de que se presenten estos síntomas, se aconseja consultar al médico de manera inmediata ya que el diagnóstico temprano puede evitar complicaciones mayores.

Prevención

Las recomendaciones básicas para prevenir el síndrome de la clase turista pasan por usar ropa cómoda para el viaje y no tejidos ajustados, tener una buena hidratación antes, durante y después del trayecto, adoptar una buena postura durante el mismo y conseguir una buena temperatura. Conviene también evitar beber alcohol y cafeína antes y durante el viaje, ya que favorece la deshidratación. Y tampoco se deben mantener las piernas cruzadas, ya que dificulta la circulación en las extremidades inferiores.

Ejercicios

Además de estas recomendaciones, hay algunos ejercicios que se pueden realizar en el asiento, sin molestar al resto de los pasajeros y que ayudarán a mantener una circulación normal y a desentumecer las extremidades:

-El ejercicio más obvio es salir a pasear por el pasillo del avión cuando sea posible.

-Sentado en el asiento, se pueden colocar las piernas juntas y los pies de puntillas, aguantando esta posición por unos segundos.

-Ejercicios de movilidad en la articulación del tobillo, moviéndolos de arriba a abajo, hacia los lados y dibujando círculos en ambos sentidos.

-Colocar un objeto pequeño entre las rodillas, como una hoja de papel o una almohada y, sujetándolo entre ellas, elevar y bajar las piernas lentamente.

-Un pequeño masaje ascendente desde los tobillos hacia las rodillas también ayudará a estimular la circulación.

La opinión de la especialista

Doctora Corina Nemirouvski. Área Medicina del Viajero de la Sección Infectología del Hospital Italiano.

-¿Qué se aconseja hacer para evitar que ocurra?

Al ser un problema que se genera por el estar quieto en la misma posición por tiempos largos, lo mejor es que la persona se ejercite en el avión. Se aconseja caminar en los pasillos y hacer ejercicios de flexo-extensión y de rotación de los pies. Eso permite que la sangre estancada en las venas circule normalmente. Se recomienda tomar mucha agua y al mismo tiempo evitar el alcohol sumado a comer liviano. Usar medias de descanso es útil ya que aprietan los pies y generan el drenaje de sangre necesario.

-¿Y una vez llegado a destino?

La persona debe evitar realizar ejercicios físicos intensos como caminatas largas o salir a correr. Lo mejor es tener un día tranquilo de transición hasta adecuarse al lugar de destino. Mientras más largo haya sido el vuelo, mayores serán los efectos del mismo sobre la persona. La trombosis puede ocurrir tanto a pocas horas de haber empezado el vuelo como una vez llegado a destino.

¿Cómo ser más seductores para tener éxito en la vida?

Entrevista Eduardo Chaktoura. Psicólogo, periodista y escritor

Hoy en día la imagen es uno de los pilares sobre los que nuestra sociedad construye; y el éxito aparece estrechamente conectado a ella. Ahora bien, ¿qué es una buena imagen? El psicólogo Eduardo Chaktoura analiza esta cuestión y nos explica por qué la seducción debe comenzar en uno mismo para alcanzar con éxito las metas y los objetivos propuestos; más allá de lo que piensen los otros.

Licenciado Chaktoura, ¿cómo ser más seductores para tener éxito en la vida?

La clave, ante todo, es tener en claro cuál es el objetivo y cuál, el parámetro de éxito que perseguimos. En otras palabras: ¿qué estás buscando, cuán posible es la meta y cuál es el “costo”, más allá de los resultados que podamos tener?

Luego de tener medianamente en claro qué es lo que buscamos, entendiendo la seducción como el arte de persuadir para obtener un fin, tendremos que revisar cuáles son los recursos, virtudes y fortalezas que necesitaremos o estamos dispuestos a poner en juego para conseguir nuestro objetivo.

¿Cómo podemos descubrir cuáles son nuestras virtudes y fortalezas? ¿Existe una pregunta que inicie este camino de autoconocimiento?

La Psicología Positiva ha logrado identificar 24 fortalezas universales, en torno a seis grandes virtudes: Sabiduría, Coraje, Templanza, Humanidad, Justicia, Trascendencia. En pocas palabras se trata de tomar conciencia de cuánto hacemos a diario para adquirir nuevos conocimientos o herramientas respecto a cómo vivir mejor; así como ser conscientes de cuánta actitud y voluntad ponemos a juego en pos de nuestro propósito; considerando, siempre, como variables fundamentales el amor y el compromiso social. Es clave entender que estos principios son los que ayudarán a que nuestra obra tenga algún sentido positivo, nos satisfaga y nos ayude a trascender.

Entre estas virtudes, se instala la necesidad de trabajar esas 24 fortalezas fundamentales, entre las que podemos destacar el optimismo, la creatividad, la flexibilidad, la espiritualidad, el perdón, la gratitud.

Estas, entonces, son las fortalezas universales. Pero, ¿qué es realmente la autoestima?

La autoestima es la valoración integral que logramos hacer de nosotros mismos. De nuestro aspecto físico y emocional, integrados. Es lo que resulta de lo que reconocemos y aceptamos como propio. Cuanto más sincera y positiva la auto-valoración, más elevada la autoestima. Cuanto más pesimista o alejada de la realidad, más cerca estaremos de la insatisfacción. La clave es transitar el auto-conocimiento a conciencia plena, lo más conectados que podamos estar con quien somos (y con quién queremos ser).

¿Cuándo la autoestima puede llegar a ser un problema?

Precisamente, cuando nos valoramos poco o en exceso; así como cuando nuestros parámetros de valoración no tienen sustento en la realidad o están basados en “valores” con los que, en verdad, no nos identificamos.

No olvidemos nunca a la malvada de Blancanieves. Cada día, esta pobre mujer se miraba al espejo y le preguntaba: “Espejito, espejito… ¿hay alguien más bella que yo?”. Si lo pensamos bien, su vida siempre estaba a expensas de un otro. En esta “dependencia” queda en claro su inseguridad, su poca autoestima.

La metáfora de la mala de este cuento, podemos aplicarla a los tantos casos donde por los valores quedamos a expensas de factores tóxicos como pueden ser ciertas creencias, modas, mandatos, campañas publicitarias; que en muchos casos son disparadores de severos trastornos y enfermedades.

Este ejemplo, me lleva a preguntar ¿cuál es la relación entre autoestima y espejos?

Los espejos nos devuelven nuestra imagen física, estética y emocional. Y nosotros valoramos, mucho o poco, de manera real o distorsionada, esa imagen que logramos ver. Interpretamos lo que vemos reflejado.  He aquí la compatibilidad/incompatibilidad entre lo que es y lo que vemos. Por eso en el libro hago hincapié desde un primer momento en la importancia que tiene aprender a “observar” (a “detener la mirada”, a “mirar a conciencia plena”), en lugar de dedicarnos exclusivamente a “ver” o “mirar”, como si fuésemos un scanner o lector de caja de supermercados.

¿Cómo puedo aprender a “mirar a conciencia plena”? ¿Cómo detener la mirada en este torbellino actual, que nos lleva a pensar casi en términos de estímulo- respuesta?

Tenemos un gran compromiso con nosotros mismos, más allá de las exigencias y demandas de los tiempos en los que vivimos. Por más globalizado o individualista que esté el planeta, por más que nos pidan cumplir con ciertas condiciones o acumular determinados bienes para no quedarnos fuera del mercado… tenemos que detenernos a reflexionar cómo es que estamos viviendo, y cómo estamos dispuestos a vivir de ahora en más. Nada será saludable ni positivo si no sintonizamos con lo que verdaderamente deseamos, respecto a cuán posible es que lo que pretendemos ocurra…, a cuánto y qué calidad de tiempo, energía y dinero invertimos a diario en nuestros planes. No se trata de ir en contra del sistema, por el contrario. Debemos adaptarnos, ser parte comprometida; pero, ante todo, ser conscientes de qué lugar elegimos ocupar y cuál es el costo-beneficio de nuestras elecciones.

¿Cuál sería el proceso para lograr esto? ¿Cuáles serían los “paso a paso”?

Como dijimos anteriormente no sólo se trata de cuánto te valoras sino de revisar objetivos y ajustar criterios de valoración. Si tuviésemos que trazar un camino para mejorar la autoestima, pensaría en los siguientes pasos:

  • Autoconocimiento (responder a las siguientes consignas: yo soy…, yo estoy…, yo puedo…, yo tengo… me gustaría…);
  • Autoconciencia (revisar creencias, mandatos, etiquetas);
  • Autovaloración (trabajar en el entrenamiento emocional de virtudes y fortalezas);
  • Autoaceptación/autosuperación. En mi libro “¿Qué ves cuando me ves?”se detalla el proceso y tránsito por cada uno de estos pasos.

¿Cuál sería el punto justo y equilibrado de la autoestima?

No creo en lo preciso o perfecto, así como deberíamos ser muy cuidadosos respecto a “lo ideal”. Si bien hay parámetros universales de satisfacción, cada quien sabe (o debería tomar conciencia plena) de los registros de armonía o satisfacción que consideramos oportunos o necesarios; y convenientes según el tiempo y el contexto. Trabajar los niveles de autoestima también implica revisar criterios de adaptación y flexibilidad.

¿Puede ser la satisfacción una medición de nuestro bienestar, y a la vez de nuestra autovaloración de ese bienestar?

Siempre prefiero reemplazar la palabra “Felicidad” por “Bienestar” (o “Satisfacción”). Precisamente porque en la búsqueda de la Felicidad podemos, paradójicamente, alejarnos de nuestros niveles de satisfacción. ¿Vale la pena condenar la vida en torno a un objetivo tan elevado?

La Felicidad (desde lo inconsciente o simbólico) puede parecernos  algo inaccesible, lejano, potencial y/o efímero.  Tal vez sea mucho más beneficioso comenzar por sintonizar con aquellas cuestiones próximas, posibles  que nos hacen (o creemos que nos harían) “sentir bien”. Objetivos concretos, a corto plazo; sobre todo en tiempos de incertidumbre. Que la Felicidad no sea una meta; sino la suma de experiencias positivas, de momentos placenteros o satisfactorios. Aunque parezca que hablamos de las mismas cosas, podremos experimentar que no es lo mismo. Verán que cuanto más auténtico, próximo y posible, mayor regulación positiva de los niveles de autoestima.

Ahora bien, si queremos llevar esto al terreno de los géneros ¿se puede decir que las mujeres tienen más baja autoestima que los hombres?

No creo que sea tan así. Lo que si suele pasar es que las mujeres se permiten contactar mucho más que los hombres con su mundo emocional y, en este sentido, pueden tener mucho más presente o estar pendientes de los juicios de satisfacción personal.

¿Es la sensación de seguridad un indicador confiable de que estamos en el camino correcto?

La pregunta es: “¿de qué creemos estar tan seguros?”. La respuesta que obtengamos y la reformulación de la pregunta (y sus respuestas) nos ayudarán a descubrir qué relación hay entre la seguridad, “el camino correcto” y la autoestima (o la satisfacción).

Entonces, también se trata de saber formular bien lo que necesitamos o queremos saber. Por ejemplo, si siento que no le atraigo más a mi marido, y creo que la causa de eso es que ya no soy atractiva como antes ¿cuál sería el error en esta formulación?

Ante todo, el diálogo sincero con uno mismo; aceptando la participación de otro comprometido y responsable. Si una mujer se siente poco atractiva, lo primero que debe hacer es preguntarse por qué se siente así y aceptar, sin juicios, las causas o motivos que puedan aparecer al respecto. Si no encuentra respuesta, o no sabe cómo promover el cambio, siempre lo más indicado es consultar con un profesional o experto calificado. Sería ideal que, al mismo tiempo, pueda conversarlo con su pareja. Eso sí, habrá que tener cuidado de no dejarlo todo en manos de lo que diga su marido, el psicólogo, el asesor de imagen, el cirujano o el peluquero. No hay cambios profundos si no son observados y reflexionados de manera integral; entre el profesional y el paciente o el cliente; entre las partes de una pareja. No siempre una cirugía por sí sola levanta la autoestima. Así como, en otros casos, puede ocurrir que una cirugía plástica o un cambio de look apropiados, son la solución o la inyección de energía necesaria para verse y sentirse mejor.

Estamos siempre hablando de una imagen, de la imagen que auto-percibimos y construimos de nosotros mismos. ¿Cómo se relaciona esto con la imagen que los demás perciben de nosotros?

Es éste un punto crucial. Muchas veces somos lo que los otros desean o prefieren ver de nosotros. Muchas veces nos creemos eso que dicen que somos (etiquetas) o ponemos toda nuestra energía en ser eso que los otros esperan o desean (mandatos/idealizaciones). Debemos reflexionar acerca de que, en definitiva, somos lo que creemos. Lo que creemos ser y lo que creemos que los otros creen de nosotros. La autoestima cobra armonía cuando somos lo que verdaderamente deseamos para nosotros y nuestros grupos de pertenencia, adaptados al tiempo y espacio en el que vivimos.

¿Son dos imágenes diferentes?

Somos seres sociales. No podemos vivir solos o aislados. El gran miedo del hombre, además de la muerte, es la exclusión; sentirse fuera del clan, rechazado. En este sentido, es muy importante la imagen que los otros tienen de nosotros. Pero como dijimos anteriormente, debemos aprender a adaptarnos en armonía en torno a lo que somos (o deseamos) y a lo que representamos o al rol que ocupamos (o deseamos ocupar) en el grupo.

En este sentido, no se trata sólo de tomar conciencia de nuestro interior, sino también de nuestro cuerpo y de la imagen que queremos proyectar con él. ¿Encontrar nuestro estilo adecuado, sería el mayor desafío?

Nuestra imagen exterior tiene tanto poder e influencia como nuestro aspecto interior. Somos un ser integral y debemos ocuparnos de la integración de nuestros aspectos. Cuidar cada instrumento de nuestra orquesta, de nuestra música personal.

Somos un cuerpo, pero también somos mente y espíritu. Y, así como somos mucho más que nuestras capacidades y aptitudes; nuestra imagen es reflejo de la suma de las partes. Debemos reconocer y aceptar nuestra anatomía y estética; donde influyen factores biológicos, genéticos, sociales, culturales, económicos y tantos más. Buscar nuestro look o estilo es tan importante como indagar en quién somos, quien queremos ser… cuáles son nuestras posibilidades de lograrlo. Así como las modas no son para todos, debemos entender que todos somos únicos e irrepetibles. Debemos saber quiénes y cómo somos para cuidar estar en “sintonía” con nuestro ser y parecer.

 ¿Qué ideas transmite la elegancia acerca de nosotros?

Me gustaría que cada quien pueda responder esta pregunta; sabiendo que la “elegancia” remite, incluso desde la etimología de la palabra, a la “elección”. Somos lo que elegimos. Cuanto más acertada nuestra elección, más elegantes. En respuestas anteriores ya hemos dado varias pistas respecto a “elecciones acertadas” para sentirnos cada vez mejor.

El espejo, ¿un aliado o un enemigo?

El espejo es sólo una herramienta; es uno el que mira, el que observa. Dependerá del trabajo que hayamos hecho (o estemos dispuestos a hacer) con todos nuestros aspectos, para poner al espejo en el cielo o en el infierno.

¿Seducir a quién? ¿Al otro o a uno mismo?

Nadie puede seducir a nadie si no se seduce a sí mismo. Eso sí, no confundamos seducción con narcisismo.

¿Cuál sería la diferencia?

El narciso, tal como lo rescata el mito, es el que no puede ver ni considerar nada más que su belleza. El narciso da por descontado que es un seductor, que podrá conseguirlo todo (y más); que no hay nada ni nadie más que él. ¿Creen ustedes que el narciso es realmente alguien seguro de sí mismo, alguien con dotes de seducción? Quien se mira tanto y tan erróneamente a sí mismo, jamás podrá ver al otro. Jamás podrá apreciar qué es lo que el otro considera como un valor destacado y necesario, más allá de la belleza o la perfección. En este sentido, el narcisista queda atrapado, aislado, en su propio reflejo. Tarde o temprano, seguramente, su verdadera insatisfacción se encargará de pasarle factura.

Entonces, resumiendo “¿cómo ser más seductores para tener más éxito en la vida?

Trabajar en nosotros mismos. Tomar conciencia de nuestros verdaderos deseos y posibilidades. Como siempre digo, aceptar no es resignarse; sino ser consciente de lo posible, por encima de lo ideal. Evitemos idealizaciones y creencias extremas de perfección. Establecer objetivos concretos, próximos, que nos permiten palpar la satisfacción de haberlo conseguido. Esto no es mediocridad, es planificación, estrategia, inteligencia emocional. Reformular objetivos y creencias. Tener en cuenta la importancia de entrenar en torno a aquellas virtudes y fortalezas necesarias para conquistar nuestros objetivos. Ser lo más flexible, creativo… y optimista que podamos ser (sin por eso creer que todo es fantástico y que en la vida todo es maravilloso). Hay buenos y malos momentos. Somos resilientes (tenemos la capacidad de revertir o superar hasta las situaciones más traumáticas). Desapegarse. Saber estar, tener, compartir sin poseer. No todo es desde siempre ni para siempre. Estamos en continuo cambio y evolución. Todo se transforma. Todo puede pasar. Ante todo, actitud.

El hikikomori o síndrome de autoencierro

Es una conducta que se caracteriza por el autoaislamiento de los adolescentes. Hay que estar alerta y tratarlo a tiempo

La palabra japonesa hikikomori significa aislamiento en español. Surge a partir de la observación de adolescentes o jóvenes que se ven abrumados por la sociedad japonesa y se sienten incapaces de cumplir los roles sociales que se espera de ellos, por lo que reaccionan con un aislamiento social. Los hikikomori rehúsan abandonar la casa de sus padres y puede que se encierren en una habitación durante meses o incluso años. La mayoría de ellos son varones y primogénitosy están entre los 13 y 20 años. Este tipo de problemas se observa principalmente en las clases media-alta y alta, donde el joven posee cuarto propio, lo cual es considerado un lujo en Japón.

Un hikikomori reacciona con una completa retracción para evitar toda la presión exterior. Pueden encerrarse en sus dormitorios o alguna otra habitación de la casa de sus padres durante periodos de tiempo prolongados, a veces años. Normalmente no tienen ningún amigo, y en su mayoría duermen a lo largo del día, y ven la televisión o juegan con la PC.

¿Qué tipo de familias pueden llegar a generar este tipo de conductas?

Se trata de familias disfuncionales, con ausencia generalmente de la función paterna, déficit en relación a la contención emocional y en la comunicación desde la infancia, con violencia verbal y a veces física, y un alto nivel de exigencia en dentro de los valores familiares.

¿Cuáles son los riesgos para el joven y su familia?

La falta de contacto social prolongado tienen un efecto perturbador en su psiquismo, hay pérdida de memoria, de las habilidades sociales, distorsión de los valores morales. El universo de la televisión o de los videojuegos se convierte en su marco de referencia. Su miedo a lo social los vuelve paranoides, se persiguen con la gente y puede convertirse en rabia que puede llevarlos a un comportamiento violento o antisocial

¿Cómo darse cuenta de que se está frente a un caso de aislamiento patológico?

Es un proceso que comienza lentamente y durante la infancia se caracteriza por la tristeza, el desánimo, la disminución de la autoestima, la falta de interés en actividades usuales. Puede durar semanas o meses y limita el funcionamiento normal.

Muchas veces, no muestran los signos típicos, sino que lo manifiestan en problemas en el comportamiento: irritabilidad, agresividad y problemas escolares. Son frecuentes los trastornos psicosomáticos. Luego en la adolescencia la retracción (ensimismamiento) comienza de forma gradual (antes de que el hikikomori cierre con llave la puerta de su habitación). A menudo se encuentran tristes, pierden sus amigos, se vuelven inseguros, tímidos y hablan menos. Sienten mucho dolor psíquico y un terrible miedo al fracaso y a enfrentar al mundo que los rodea. Frecuentemente son objeto de burlas por sus pares, lo cual puede ser el detonante para su aislamiento. Mantienen contacto con el mundo exterior a través de Internet, la televisión y los videojuegos en red y algo de chat

Comienzan por aislarse en su casa hasta llegar al extremo de encerrarse en su habitación. Sienten hostilidad hacia su entorno

Es asi, como van empobreciéndose intelectualmente , anestesiándose afectivamente y perdiendo los referentes sociales y morales.

¿Se ven muchos casos en la Argentina?

Se trata de un fenómeno japonés; por las características sociales en relación a la cultura del trabajo imperante en el país, pero se ha comenzado a observar en USA, en España y en otras partes del mundo, en adolescentes que no pueden integrarse socialmente; tienen fobias, un alto nivel de exigencia y pueden ser objeto de burlas por parte de sus pares, que le generan odio y agresión y favorecen la retracción. En Argentina, se ha empezado a observar desde hace algunos años atrás principalmente en chicos que tenían antecedentes de estados depresivos durante la infancia.

Qué dicen los chicos

  • Dicen que su vida escolar es miserable
  • Se sienten fatigados por el estudio
  • Sienten acoso moral por parte de sus compañeros
  • Se sienten muy exigidos por sus padres, y no creen poder cumplir con las expectativas de ellos.
  • Dicen no tener una buena comunicación con sus padres
  • Se sienten incomprendidos.

Consejos para los padres

  • Estar atentos ante los primeros síntomas de aislamiento, porque éste es progresivo
  • Comienzan a estar irascibles, a desvincularse de sus amigos y a desinteresarse por las actividades que antes les atraían y a querer faltar al colegio. En este punto hay que tratar de poner límites.
  • Entender que los límites implican amor, contención y seguridad y que protegen al joven de sus impulsos, en este caso autodestructivos.
  • Se recomienda mantener un contacto constante sin invadir su espacio.
  • Se sugiere reintegrarlo de manera gradual al medio.
  • Los padres tienen que consultar a un profesional para ser orientados por un especialista en el tema.
  • Es necesario pedir la colaboración de la escuela.

Asertividad: Para mejorar la comunicación y evitar conflictos

Cambiar la manera de comunicarnos es una buena herramienta para no perder el control en estos días de estrés en las relaciones. El doctor Roberto Ré, médico psiquiatra nos explica cómo la asertividad nos puede ayudar a relacionarnos de manera saludable.

Actualmente todos hemos vivido alguna situación de manifiesta agresividad: discusiones en la calle, insultos entre automovilistas, peleas y ni hablar de los linchamientos que suceden y que cobran vuelo hasta los oídos del Papa Francisco. Vivir así es sinónimo de vivir mal, nos enfermamos individualmente y socialmente. Aprender y practicar comunicarnos con asertividad es fundamental para bajar los niveles de violencia en la sociedad.

¿Qué es la asertividad?

Consiste en aprender a expresar los sentimientos y preferencias de una manera directa, honesta y adecuada. El comportamiento asertivo se caracteriza por ser respetuoso hacia los sentimientos de la otra persona y facilitador de la comunicación bidireccional.

Características principales de este tipo de comunicación

  • Conducta no verbal: Contacto ocular directo, nivel de voz medio, hablar fluido, gestos firmes, verbalizaciones positivas, respuestas directas a la situación, manos sueltas.
  • Conducta verbal: Frases y palabras como: “pienso”, “siento”, “quiero”, “hagamos”, “¿cómo podemos resolver esto?”, “¿qué pensás?”, “¿qué te parece?”
  • Efectos: La persona asertiva resuelve los problemas, se siente a gusto con los demás, satisfecho, a gusto consigo mismo, relajado, crea y fabrica la mayoría de las oportunidades, es bueno para sí y para los demás.

Lo bueno de ser asertivo

En general, las personas no son asertivas por pensamientos automáticos que llegan a sus mentes tales como:

  • “Si digo lo que pienso, las personas se van a enojar y alejar de mí.”
  • “Si digo que no, no me va a querer ver más.”
  • “Lo que tengo para decir no tiene importancia.”
  • “Primero está el resto, después yo.”

La persona asertiva, en cambio:

  • Se siente libre para expresarse por la palabra y los actos.
  • Tiene una orientación activa: va tras lo que quiere.
  • Sabe que no siempre puede ganar, pero se queda tranquila que lo intentó con todas sus fuerzas, y siempre se tiene respeto a sí mismo.

Cómo ser más asertivos

  • Sea claro.
  • Aprenda a escuchar y a escucharse.
  • Respete sus valores.
  • Hable en primera persona, no se centre en el otro.
  • Controle sus emociones.
  • Reconozca su responsabilidad.

Opinión del especialista

Dr. Roberto Ré, médico psiquiatra.

La asertividad evita la ansiedad y la depresión

El aprendizaje y práctica de esta conducta puede actuar de manera preventiva en el desarrollo de los trastornos del espectro ansiedad-depresión. La asertividad es una herramienta clave para evitar caer en la depresión o padecer trastornos de ansiedad, ya que muchas veces se manifiestan estos cuadros por no haber demostrado sus sentimientos y emociones de manera adecuada. De esta manera, los comportamientos no asertivos suelen estar vinculados con efectos en nuestro cuerpo tales como: dolor de estómago, dolores de cabeza y de espalda.

Los derechos asertivos: la base para vivir mejor

Surgen desde el punto en que entendemos que todos los seres humanos, en un sentido moral, somos creados iguales y debemos tratarnos como tales. Los derechos asertivos son afirmaciones acerca de nosotros mismos como seres humanos. Muchas personas no reconocen los mismos derechos básicos para ellos y sus pares y esto genera conflictos en la comunicación.

CADA PERSONA TIENE DERECHO A…

  • …ser juez de su propio comportamiento, pensamiento y emoción, y responsabilizarse de las consecuencias.
  • …cambiar de manera de pensar
  • …tomar decisiones sin justificarlas
  • …cometer errores y ser responsable de ellos
  • …no saber o no comprender algo
  • …sentir y expresar emociones tanto positivas como negativas, sin quedarse con la sensación de que esta haciendo algo censurable
  • …a no involucrarse en los problemas de los otros si no quiere hacerlo
  • …a no satisfacer las demandas de los otros sobre las suyas
  • …a no comportarse en función de los demás
  • …a pedir aclaración de alguna acción
  • …a intentar cambiar lo que no le satisface
  • …a ser tratado con dignidad
  • …a ignorar los consejos de los demás
  • …a pedir ayuda o apoyo emocional
  • …a recibir el reconocimiento por un trabajo bien realizado
  • …a no anticiparse a los deseos y necesidades de los demás, y a no tener que intuirlos
  • …a detenerse antes de actuar
  • …a decidir qué hacer con su cuerpo, tiempo y propiedades
  • …a estar solo, aun cuando los demás deseen su compañía
  • …a tener sus propias necesidades y que sean tan importantes como las de los demás
  • …algunas veces a ser primero
  • …a hablar con otras personas si los derechos de cada uno no están claros

¿El odio “envenena” la sangre?

Entrevista al doctor Ré, médico psiquiatra

Las emociones negativas impactan inmediatamente en nuestro cuerpo: nos hacen doler la cabeza, nos causan una subida de presión, una contractura… Conversamos con el doctor Ré sobre cómo afectan nuestra salud física y mental a largo plazo y de qué forma podemos transformarlas en sentimientos positivos y superadores.

-¿El odio “envenena” la sangre?

La ira, que es una emoción perturbadora, actúa sobre nuestro sistema emocional afectivo liberando neurotransmisores nocivos, especialmente corticoesteroides altamente dañinos para la salud, afectando toda la vida de la persona con especial énfasis en el cerebro, el hipotálamo y los reguladores del cerebro. Las emociones afectan directamente a todo nuestro sistema de defensa inmunológico, provocando internamente procesos inflamatorios que provocarán un sinnúmero de enfermedades y muchas de ellas psicosomáticas.

-¿Por qué las emociones afectan nuestra salud?

Lo que nos afecta no son los hechos, sino cómo tomamos esas circunstancias. Es decir, cómo enfrentamos las alegrías o las tristezas, cómo elaboramos los éxitos y los fracasos, y sobre todo como respondemos a eso. Cuando nuestra respuesta es pasional y con pensamientos negativos, asociamos esa negatividad con sensaciones de malhumor y eso afecta nuestros sentimientos y genera un intenso malestar interno. Todo este componente afecta directamente el sistema nervioso.

¿Cuál es la relación entre la represión de emociones y ciertas dolencias físicas?

El sistema de represión es un mecanismo, pero antes de reprimir debemos aprender a transformar los sentimientos negativos, en positivos. Si yo estoy en una situación de fracaso y pienso que este es el último camino, seré inevitablemente afectado en mi salud; pero si consigo ver ese fracaso como la apertura de nuevas puertas y oportunidades, saldré fortalecido y estimulado a caminar por nuevas sendas.

-¿Cuáles son las dolencias más frecuentes como consecuencia de cuestiones emocionales?

Son muchas, entre ellas: colon irritable, hipertensión arterial, dolencias cardíacas, diabetes, en los que tienen predisposición a ella, hipotiroidismo o cuestiones musculares. Hay otras, como los ataques de pánico o la depresión, que se han generalizado mucho en este tiempo.

-Esas últimas son más frecuentes que antes. ¿Por qué nuestros abuelos sufrían menos esos trastornos?

Efectivamente, el pánico es casi una moda en la actualidad, se incrementó mucho y afecta a una cantidad mayor afectada por esto. En realidad, creo que estamos expuestos a formas de vida que no nos permiten generar respuestas saludables. Paramos menos la pelota, pensamos menos, como resultado de una sociedad que nos obliga a responder rápido ante estímulos realmente negativos. Las reacciones reflexivas no están bien vistas porque demandan tiempo; eso es valioso en esta cultura, erróneamente más valioso que nuestra propia salud.

-¿Qué emociones particularmente afectan nuestro organismo?

Fastidio, bronca, malhumor, ira.

-Algunos estudios hablan sobre un mapa de emociones. ¿Qué opina sobre la existencia de esas categorías?

Hay estudios muy claros que demuestran que en el cerebro las reacciones de respuesta a las distintas emociones tienen un sitio determinado y una clasificación. Entonces, a través de estudios complejos de resonancia dinámica, se mapean todos nuestros mecanismos de respuesta frente a distintos estímulos. Esa clasificación sirve para encontrar maneras saludables de respuesta, una vez detectado el origen de esa respuesta neurocognitiva.

-¿Las dolencias originadas en cuestiones emocionales pueden acompañarnos toda la vida?

Si cualquiera de nosotros tiene una manera errónea y poco saludable de responder ante ciertos hechos, esas dolencias lo afectarán y hasta se profundizarán. La ira como respuesta afecta a las personas que no han tomado el tiempo o no han tenido la oportunidad para pensar y cambiar esos paradigmas por otros. Necesitamos como individuos y como sociedad cambiar el paradigma violento por uno mucho más reflexivo.

-¿El amor puede ser causa de afecciones físicas?

Sí, el amor es un motor poderoso que no solamente estimula nuestro desarrollo físico, sino también los valores superadores. De la mano de la superación y de principios axiológicos como los valores, el amor se transforma en un arma poderosa a favor de la persona educada y en clave de un proceso de amor. Un niño al que se le ha prodigado amor en el transcurso de su infancia, será una persona mucho más capacitada para reacciones de respuesta afectivas y emocionales, pero también para poder entender la profundidad de lo que significa un encuentro con el otro.

-¿Un disgusto, enojo o molestia difieren en la reacción fisiológica entre un adulto y un niño?

Difieren, pero los niños también son afectados por las emociones. Sin embargo, hay que tener cuidado porque en sus entornos afectivos, en la escuela o entre amigos, aprenden a responder. Si como padres enseñamos y sumamos valores a la enseñanza, no solo desde lo que decimos, sino además desde nuestros actos diarios, los niños reflexionarán y se autolimitarán ante la ira y los desbordes. Por medio del amor se inculca una verdadera humanización del niño.

-¿Cuál es la relación entre el sistema inmunológico con el humor?

El humor estimula las señales endógenas, es decir señales que tienen que ver con la transmisión positiva de estímulos y promueve la liberación de endorfina y sustancias que enriquecen la sangre, provocando un equilibrio en el sistema emocional y psíquico y por otro lado generan estabilidad integral a la persona.

-¿Qué opina sobre los estudios que afirman que tener una actitud positiva disminuye el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas hasta un 22 por ciento?

Sin dudas las psicología como ciencia positiva brinda un cuerpo de materia muy importante para desarrollar informaciones certeras, sobre todo cuando a esa ciencia le agregamos la ley. Se sabe que las personas negativas que piensan y responden negativamente, son mucho más proclives a bloquear el sistema de defensas, propiciando enfermedades cardiovasculares o problemas arteriales severos. La bronca no resuelta, la ira o el odio, nos desnuda de las protecciones que nuestro propio cuerpo tiene, multiplicando el peligro de enfermedad.

-Y sobre aquellos informes que afirman que el buen humor disminuye el azúcar y la posibilidad de diabetes, ¿qué piensa? ¿Es posible controlar el metabolismo controlando las emociones?

El buen humor estimula la hipófisis y eso desencadena toda una serie de cuestiones que favorecen la salud. Las personas que son diabéticas o que tienen propensión a alguna forma de diabetes, y tienen malhumor, están doblemente expuestos. Si a eso le sumamos la moda nociva de consumir azúcares en casi todos los productos alimenticios, aumentan los niveles de ansiedad. Hoy los azúcares y carbohidratos deberían ser catalogados entre las nuevas adicciones.

-¿Las emociones negativas despiertan hábitos destructivos?

Claro, ¿porqué si no hay tantas muertes súbitas? Ante las respuestas negativas el cuerpo libera sustancias que le son tóxicas como neurocorticoides o neuroesteroides, que promueven los accidentes vasculares o muchas otras cosas. Tenemos que grabar en nuestra memoria que el malhumor puede ser letal, para eso es necesario promover la educación y que los conocimientos estén en manos no solo de los profesionales, sino de todos.

-¿El estrés es resultado de trastornos emocionales?

En este punto hay que diferenciar entre el buen estrés y el mal estrés. El primero es el que activa a la persona, generando respuestas proactivas y propositivas. En el caso negativo, promueve una respuesta completamente disfuncional, que puede llevar hasta la muerte al que no se dedique a trabajar con herramientas superadoras.

-¿La exposición permanente a emociones negativas de otros afectan nuestra salud? ¿Cómo?

Es como si estuviéramos cerca de un radiador de sustancias tóxicas. De la misma forma en que el amor se contagia, la bronca y la ira, también. Si una persona es iracunda, afecta a los que lo rodean. El ecosistema de una persona perturbada, hará que perturbe a los demás. Hoy se sabe que un hecho de un suicidio, afecta a 60 o 70 personas vinculadas a esa persona, es decir, que cada acto que uno tiene, genera en muchos otros dolor y hasta enfermedades, el mismo efecto ocurre si propiciamos situaciones de amor y confort.

-¿Cómo saber que algún sentimiento nos está enfermando?

Cuando lo que sentimos se vuelve crónicamente negativo, debemos preguntarnos qué nos pasa. Si la respuesta primera ante las cosas es de malestar, ira o bronca, necesitamos parar y pensar. El verdadero estado de plenitud de las personas es el estado de alegría, que promueve aunque sea fugazmente, estados de felicidad. Lo que sí debe ser permanente es una actitud de buen humor.

– Pero también sufrimos pérdidas dolorosas.

Claro que si eso pasa uno se entristece. Los estudios de la Asociación Norteamericana de Psiquiatría dicen que si la tristeza persiste más de 15 días, puede tratarse de una depresión. Lo normal de la persona es la alegría y el buen humor, por ellos debemos trabajar.

-¿La alimentación se vincula con nuestras emociones?

Claro, una persona triste pierde registro de lo que come. Hoy más del 60 por ciento de los argentinos padecemos de alguna forma de sobrepeso, y muchas veces cuando estamos perturbados, nuestro sistema neurobiológico nos estimula al consumo de glucosa, como una manera de estabilidad. La conducta debe ser siempre tener registro de lo que ingerimos. Lo que promueve la conciencia es un despertar a la vida. No tenemos que dormirnos porque la vida es algo que se nos da para vivirla en plenitud.

-¿Cómo podemos mejorar nuestra salud emocional?

Para eso es elemental tener claro que todos tenemos perturbaciones y que todos podemos tener ira, pero que la salida sana y que a largo plazo trae mayores beneficios es el autoconocimiento. El reconocimiento de nuestros límites, valores y capacidad. Eso se traducirá en salud y en una vida más plena.

Escritorios ordenados o desordenados

Los beneficios de cada uno

El trabajo en un escritorio pulcro puede promover la dieta saludable, la generosidad y una actitud convencional en la vida, pero el escritorio desordenado tiene sus propios beneficios. Parece que ni uno ni el otro son realmente buenos; habrá que combinar un poco de ambos!

Escritorio pulcro:

  • induce a que las personas hagan cosas buenas;
  • induce a que no cometan delitos;
  • alienta a hacer lo que se espera que hagamos
  • hace que las personas no dejen basura por todos lados;
  • permite ser más generosos.

Escritorio desordenado:

  • Las personas son más propensas a elegir lo novedoso;
  • fomenta la creatividad
  • inspiran una ruptura con lo tradicional y
  • permiten abrir nuevos enfoques.

Criticar: ¿Por qué hablamos mal de los demás?

Conozca sus efectos y abandone esa costumbre…

Parece ser que las personas que acostumbran a criticar a los demás o a juzgarlos negativamente viven más infelices que aquellas otras que ven las cosas positivas de la gente. Así lo dice al menos un estudio de la Universidad Wake Forest, de EEUU. Entonces, si es algo que nos daña ¿por qué lo seguimos haciendo?

Cuando criticamos es porque nos negamos a echar una mirada hacia nuestra propia vida, porque es un verdadero caos o por que no creemos que sea suficientemente buena. Entonces dirigimos nuestra mirada hacia los demás y los criticamos, creándole una historia, resolviendo ficticiamente el conflicto, emitiendo juicios y dando consejos y opiniones no solicitadas.

Al criticar a alguien o a todos los que pasen por enfrente, en realidad buscamos una manera de distraernos o de distraer la atención de los demás de nuestra propia vida. Tratamos de evitar mirar hacia las cosas en nuestra realidad, que nos causan malestar o dolor. Por otro lado, cuando criticamos insistentemente a alguien, si lo analizamos bien, aquello que tanto criticamos en la otra persona, es un problema que tenemos nosotros. Así, al ver a la otra persona con el mismo problema nos vemos reflejados. Estamos tan pendientes del éxito de los demás que olvidamos el nuestro. Nos hace falta auto-realizarnos, aceptarnos, entendernos y amarnos tal como somos. Esa es la base para vivir nuestra propia vida y centrarnos en ella.

Posibles motivos por los que criticamos

  • Inseguridad: La gente que no está cómoda en su piel y tiene inseguridades, a menudo decide criticar a los demás para sentirse mejor.
  • Aburrimiento: ¿Cree que su vida es aburrida? Hablar sobre los defectos de los demás puede ser una manera de romper el hielo y empezar una conversación.
  • Venganza: La venganza como motivación para hacer cualquier cosa es siempre un fracaso total cuando se trata de vivir una vida plena; revela una falta de respeto por sí mismo, por los demás y falta de autocontrol o responsabilidad por sus actos.
  • Humor: En estos tiempos muchas personas consideran que es divertido hacer comentarios sarcásticos sobre sus amigos a sus espaldas.

El daño de criticar

Hay que tener en cuenta también el enorme daño que puede tener una conducta crítica para ambas partes. La persona que es objeto de una crítica cruel puede comenzar a tener problemas en sus relaciones sociales y en su trabajo si esa crítica anida en la mente de sus allegados. Pero criticar también es malo para quien lo practica, pues es considerada como una persona no sólo indiscreta, sino también peligrosa y sus amigos y compañeros tenderán a evitarla sabiendo que la próxima vez pueden ser ellos el centro de sus críticas.

Las consecuencias pueden afectar:

  • La reputación personal: Expandir un rumor sobre otra persona, sea verdad o no, puede dañar la reputación de una persona de manera irreparable, especialmente si viene de una fuente cercana a esa persona.
  • La reputación profesional: Piense que sus palabras podrían estar afectando a la seguridad financiera y las perspectivas de negocio de esa persona. Piense en cómo un rumor puede impactar en diferentes personas.

La crítica constructiva

Lleve un pequeño cuaderno con un lápiz. Escriba todas las veces que su pensamiento se inclinó en criticar a alguien con una palabra que sintetice la crítica en cuestión. Por la noche escriba las veces que usted cayó en lo que ha sido objeto de la crítica en cuestión. Por ejemplo, si reprocha a su pareja que gasta en exceso, escriba las veces que gastó más de lo que pensaba, incluso haciendo compras inútiles.

Ahora que entendió sus efectos negativos es hora de transformar lo negativo en positivo: las críticas constructivas siempre son bienvenidas, porque ayudan al otro a mejorar.

  • Defina el objetivo: Lo primero que hay que tener en cuenta es qué se pretende con la crítica. ¿Realmente quiero proponer un cambio de conducta? ¿Tengo alguna propuesta realista que hacer? Muchas veces la única finalidad de la intervención puede ser la de provocar daño o desahogarse.
  • Elija el momento adecuado: Realizar una crítica es difícil porque implica generar un momento incómodo o de tensión. Por ello solemos aprovechar que ya existe la tensión para soltar lo que nos molesta. Es decir, esperamos a estar en medio de una discusión para lanzar la crítica y por lo tanto estaremos abocados al fracaso. Es imposible realizar de manera adecuada una crítica si el emisor o el receptor de la crítica están alterados. Tendremos primero que lograr calmarnos o esperar un poco para poder realizar todos los pasos.
  • Realizar la crítica sin esperar demasiado: Tampoco hay que dejar pasar demasiado tiempo desde que se produjo la conducta objeto de la crítica: un error muy común es el criticar algo que pasó hace tanto que ya se ha difuminado en la memoria y para lo que ya no existe alternativa de cambio.
  • Sólo realizar una crítica cada vez: Por último, por no atrevernos a hacer las críticas desde la calma y en el tiempo correspondiente, solemos ir acumulando quejas y acabamos encadenando una crítica con otra. Esto hace inviable que el otro pueda procesar o mejorar nada.

Test: ¿Tiene temor al rechazo?

Muchas veces nos sentimos apabullados en situaciones sociales, y no sabemos exactamente por qué: las palabras no nos salen, ni logramos estar cómodos con nosotros mismos. Descubra si sufre de este temor, y supérelo con los consejos de nuestros especialistas.

En este test usted debe responder afirmativa o negativamente. Recuerde de ir tildando sus respuestas con birome, para no hacerse “trampa” si el resultado no es el que usted espera. Responda con la mayor sinceridad.

1. La invitación a una fiesta ¿le resulta más un problema que un placer? SI NO

2. Le cuesta mucho dar una opinión que no concuerde con la del grupo en que se encuentra, por lo que muchas veces elige callarse. SI NO

3. No utiliza ropa que llame la atención, y elige siempre lo clásico para pasar desapercibida. SI NO

4. Siente que debe hacer algo, desde pequeños favores hasta grandes sacrificios para que los demás la quieran. SI NO

5. Generalmente hace más de lo que le corresponde, porque se ofrece a realizar el trabajo de todo el mundo. SI NO

6. Permanentemente compra regalos o realiza otras formas de agasajo a las personas que la rodean. SI NO

7. Vive con la sensación permanente de que está molestando a los demás. SI NO

8. Siente que el amor exige constantes sacrificios. SI NO

9. Calla sus penas y no las comparte con nadie, para no molestar a los demás con sus cosas. SI NO

10. Se sorprende si alguien lo elogia o le dice una palabra cariñosa porque nunca cree que merece el afecto de los demás. SI NO

RESULTADOS

Si usted respondió de forma positiva 5 o más preguntas, usted tiene miedo al rechazo. Le ofrecemos consejos para superar este temor.

CONSEJOS

* Fortalezca su autoestima. Dedique al menos una hora diaria a usted mismo, piense en usted y permítase los gustos que nunca se da.

* Intente establecer cuáles son sus temores concretos en el presente, y defina qué tipos de acciones debe llevar a cabo para superarlos.

* Realice ejercicios de introspección para determinar la causa de su miedo al rechazo. Trate de establecer cuál fue el rechazo más doloroso que sufrió en el pasado. Escríbalo o cuénteselo a alguien de confianza: poner los conflictos en palabras es la mejor manera de empezar a resolverlos.

Test: ¿Está conforme con usted mismo?

Conozca su grado de autoestima y vea si hay que hacer cambios para lograr un mayor binestar emocional.

Para saber en qué medida se acepta tal como es, marque las características que considere ciertas:

  1. Dice muchas veces “así soy” en relación a su conducta.
  2. Cuando está en una reunión, o entre personas conocidas, no se atreve a hacer algo –por ejemplo, tomar un sándwich de la mesa- si nadie más lo hace.
  3. Asiente con la cabeza y dice estar de acuerdo aunque no lo esté.
  4. Se preocupa demasiado, y hasta le genera ansiedad, si entra en discusión con alguien.
  5. Le cuesta mucho decirle a un par qué es lo que tiene que hacer, aunque sea su trabajo.
  6. Cuando piensa en un futuro, ese futuro siempre es muy lejano, y difiere completamente de su realidad actual.
  7. Prefiere aceptar un mal servicio o producto antes de quejarse por eso.
  8. Se pregunta frecuentemente que opinarán de usted.
  9. Sonríe cuando critica a otras personas o cuando se enfada.
  10. Desea tener el aspecto, la personalidad o el empleo de otra persona.
  11. Siempre culpa a los demás, a las circunstancias o a la sociedad por la desdicha propia que siente.
  12. No es justo” es una de sus frases favoritas.
  13. Se rinde totalmente si alguien le dice “¿Por qué habrías de ser una excepción?
  14. Si sabe que al día siguiente se tiene que enfrentar con alguien, no puede dormir la noche anterior.
  15. Se disculpa frecuentemente.
  16. Siempre necesita permiso antes de hacer algo un poco más arriesgado que lo normal.
  17. Si conoce a alguien, le cuesta mucho entablar una conversación, porque no sabe de qué hablar, y termina por comentar acerca del clima.
  18. Con frecuencia utiliza frases como “si no hubiese hablado o hecho tal cosa…”
  19. Piensa al menos una vez a la semana “¿Por qué a mi?”
  20. No quiere ser diferente a todos los demás.

Resultados: sume la cantidad de marcas que realizó y lea los resultados de acuerdo a su puntaje.

  • Entre 2 y 7 marcas

Felicitaciones. Usted no tiene dificultades con su forma de ser, lo que le permite conocerse a sí mismo y saber quién es. ¡Felicitaciones! Le recomendamos que siga así, pero que también preste un poco más de atención a los ítems que marcó, y comience a trabajar sobre ellos.

  • Entre 8 y 13 marcas

Usted está en un medio, que puede ser estable, pero que hay que seguir de cerca. Relea las marcas que hizo, y piense si tienen una relación. Si son marcas en los ítems “con frecuencia”, comience a dedicarle al menos una hora al día a actividades que disfrute y que le aporten algo a su vida Le recomendamos que se escuche más atentamente, y comience a cambiar los pensamientos negativos que tiene, o a alejarlos. Así cuando dice “por qué a mí”, intente repasar la situación que provocó esta frase, y recuerde que siempre se puede hacer algo por cambiarla.

  • Más de 14 marcas

Aceptarse significa confiar en la propia capacidad de elegir lo que uno quiere potenciar, y cambiar lo que se crea necesario. Le recomendamos que comience a asumir activamente la responsabilidad de sus actos y decisiones, y que emprenda cambios que considere adecuados para usted, y no para los demás. Le recomendamos que consulte con un especialista, para que lo guíe en este camino.

Curso de felicidad

La Universidad de Harvard ideó 13 sencillos consejos para mejorar el estado de ánimo.

Miles de personas aseguraron su efectividad. Aquí, los tips para ser más feliz:

  1. Haga al menos 30 minutos diarios de ejercicio físico. Eliminará el estrés y la tristeza.
  2. Desayune para tener energía, y así poder pensar en positivo y realizar con éxito las actividades diarias.
  3. Haga una lista de al menos 10 cosas de su vida que lo hagan feliz.
  4. Diga lo que piensa y pida aquello que quiere o necesita. Frente a los problemas no recurra al silencio y la soledad.
  5. Gaste su dinero en experiencias (cursos, clases o viajes) y no en cosas.
  6. Evitar las situaciones que tenemos que enfrentar produce ansiedad y tensión. Confeccione una lista con las tareas que debe llevar a cabo, y cúmplalas.
  7. Decore su casa y su área de trabajo con recuerdos, frases y fotos.
  8. Sea amable, salude siempre y sonría.
  9. Use zapatos cómodos: los dolores en los pies tienen una gran influencia sobre el humor.
  10. Camine derecho, con buena postura. Beneficiará su estado de ánimo y su columna.
  11. Escuche música y déjese llevar: cante, baile y siéntase más alegre.
  12. No saltee ninguna comida, evite las harinas blancas y azúcares, coma un aperitivo liviano cada 3 o 4 horas y consuma alimentos variados.

Utilice la vestimenta que más atractivo lo haga sentir. El 41% de las personas es más feliz si considera que se ve bien.

¿Pensamos demasiado?

Cómo acallar la mente y pasar a la acción

Cada día, miles de pensamientos nos invaden causando mucho estrés, ansiedad y preocupación. En general, resulta imposible silenciarlos. Claves para dejarlos pasar, y llevar una vida más saludable.

Sí, pensamos mucho. Analizamos lo que pasó, lo que podría pasar, lo que no queremos que pase, y hasta lo que sí deseamos que suceda. Todo el día, la cabeza funciona sin parar y esto nos llena de exigencias, obligaciones y pone muchas expectativas sobre cada cosa que hacemos.

Si bien este fenómeno se da en todas las personalidades, es más común en personas ansiosas. Pero también tiene mucho que ver con las formas de crianza y ciertos factores psicológicos y biológicos.

La licenciada Liliana Traiber del Departamento de Psicoterapia Cognitiva de INECO (Instituto de Neurología Cognitiva), comenta que el pensar forma parte de la experiencia humana, pero remarca que es necesario diferenciar las preocupaciones normales, experimentadas por la mayoría de las personas (que pueden controlarse o ser dejadas de lado fácilmente), de las excesivas que afectan a la vida entera (y pueden incluir síntomas como inquietud, fatiga, dificultades para concentrarse, irritabilidad, tensión muscular, alteraciones del sueño). Para estas últimas se requiere abordar un tratamiento psicólogico ya que podría tratarse de un trastorno de ansiedad.

Para Traiber, el “darse manija” o pensar demasiado sobre algo sin llegar a una conclusión útil es un intento de solución que resulta ineficaz. Una idea bastante común es aquella que hace referencia a que si se reflexiona mucho sobre algo, indagando en “profundidad”, se le va a encontrar una solución o respuesta, o bien aquello va a tener un sentido diferente: “Preocuparse de manera excesiva termina no siendo útil ya que la persona que vive gran parte de su tiempo preocupándose piensa que así va a solucionar los problemas, cuando en gran medida los problemas concretos se solucionan de una manera más sencilla: haciendo y resolviendo desde las acciones”, define Traiber.

Atención plena

¿Cómo callar la mente y dejar de dar vueltas y vueltas en las mismas cosas siempre? ¿Cómo dejar ir todos esos pensamientos? Traiber dice que es fundamental que la persona aprenda a orientarse de manera eficaz a los problemas concretos, resolviéndolos, o bien tolerando la incertidumbre cuando las preocupaciones son hipotéticas.

Tolerar la incertidumbre significa poder reconocer que no hay certezas en la vida, que los eventos no se pueden predecir, y que muchas cosas (eventos, reacciones de los demás, etc.) no están bajo nuestro control”, explica la especialista. Y subraya: “Puede ser de utilidad reconocer que los pensamientos son sólo pensamientos, y muchas veces no representan la realidad”.

Como complemento de cualquier terapia o trabajo, se pueden utilizar técnicas de mindfulness o de atención plena, que ayudan a la persona que se preocupa en exceso, a estar presente en el momento actual (ya que muchas veces por pensar en el futuro, no se vive el presente). Se trata de un método para autorregular la atención cuando la mente se dispersa, e intentar focalizarnos en el presente a partir de una conciencia integral de nuestras sensaciones, pensamientos y emociones.

María Noel Anchorena, Directora General Sociedad Mindfulness y Salud, comenta que desde el punto de vista de mindfulness, el primer paso para poder desactivar el “piloto automático” en el que vivimos es darnos cuenta de cómo somos llevados por pensamientos constantemente: “Lo que debemos hacer es prestar atención al momento presente tal y como está sucediendo. Esto no implica callar la mente, ni poner la mente en blanco, sino aprender a vivir con el constante fluir de pensamientos y sensaciones que son una marca de nuestra existencia, sin atribuirle más entidad de la que tienen, manteniendo una actitud de aceptación y apertura”, comenta Anchorena.

Consejos para practicar Mindfulness en la vida diaria

  1. Antes de levantarse por la mañana vea si es posible permanecer atento unos minutos respirando conscientemente y registrando las sensaciones del cuerpo.
  2. Tome conciencia del cuerpo, la postura y las sensaciones corporales en varios momentos del día. Relaje y distienda las tensiones innecesarias.
  3. Preste atención a la respiración conectándose con la sensación del aire que entra y que sale del cuerpo y acompañe con atención el movimiento de la respiración.
  4. Tómese unos tres minutos cada hora para parar, detenerse y observarse. Dándose cuenta de la experiencia del momento presente, registrando su respiración y las sensaciones del cuerpo.
  5. Puede practicar Mindfulness caminando, sentado, comiendo, bañándose, haciendo ejercicios, etc. Se trata de hacer las actividades diarias con mayor conciencia y registro de la experiencia momento a momento, desactivando el “piloto automático”. Por ejemplo, si va manejando el auto, preste atención a la postura del cuerpo, a las sensaciones de la espalda, a las manos sobre el volante, es decir a todas las sensaciones que acompañan ese momento.
  6. Cada vez que observe que la mente no está en este momento y se encuentra atrapada en el pasado o en el futuro reaccionando o anticipándose, simplemente observe este fenómeno, aceptándolo tal cual es. Se trata de aceptar que esto es lo que la mente hace y sin juzgar y con paciencia vuelva a tomar conciencia del momento presente y de las sensaciones allí donde se encuentre.

Genere un tiempo y un espacio de práctica diaria. Este es un entrenamiento que requiere de disciplina y continuidad para profundizar los cambios y una mayor toma de conciencia y equilibrio.