Afecciones ginecológicas

Diagnóstico, tratamiento y prevención De la candidans albicans y dermatitis de contacto.

Las consultas por prurito, ardor e irritación en la zona genital son muy comunes en el consultorio ginecológico. Muchas veces se deben al uso de ropa interior y  pantalones ajustados. Hablamos con especialistas en el tema quienes nos explicaron cómo cuidarnos y nos dan sus consejos de prevención.

La salud vulvar depende de que la piel y la mucosa de la vulva se mantengan en equilibrio con el medio ambiente, razón por la cual, todo lo que ejerza una alteración de la relación entre la vulva y el medio ambiente facilita que ésta se irrite o adquiera determinadas afecciones. Por eso es tan importante mantener la homeostasis o equilibrio de la humedad y temperatura de la vulva.

El uso de determinado tipo de prendas ajustadas combinado con las altas temperaturas puede ocasionar afecciones a nivel de la zona vulvar y vaginal de la mujer. En estos casos es aconsejable no automedicarse y recurrir al especialista indicado, el ginecólogo/a, quien está autorizado a diagnosticar y medicar de acuerdo a la patología correspondiente.

AFECCIONES FRECUENTES

Vulvovaginitis candidiásica

  • Es una afección que puede tener lugar a cualquier edad e incluso puede ser que ciertos cambios hormonales resulten en una mayor predisposición a tenerlas. Es producida por “Cándida Albicans”, un hongo frecuente en la vulva y debido al cambio de las condiciones climáticas, el aumento de la humedad y el uso de ropa interior, no adecuada o en forma inadecuada, que no permita la transpiración de la piel de la vulva aumentan el número de gérmenes patógenos presentes que generan síntomas: el más frecuente es el prurito o picazón.
  • El prurito vulvar lleva a un rascado crónico; a su vez, se producen lesiones, por ejemplo úlceras, que pueden complicarse con sobreinfecciones bacterianas y se genera un círculo vicioso. Asimismo, otra manifestación puede ser la aparición de flujo vaginal, que habitualmente en el caso dela Candidiasisvaginal es blanco y grumoso. La modificación de la temperatura y la humedad durante la época estival hace que la mujer esté más predispuesta a contraer este tipo de infección.
  • Estas infecciones no tienen ningún factor hereditario. Si una persona tiene procesos de infecciones por micosis o vulvovaginitis recurrentes, se debe investigar si hay algún estado de inmunodepresión o alteración del nivel de glucemia (diabetes) ya que este tipo de enfermedades favorecen la aparición de este tipo de infecciones en forma recurrente.

Dermatitis de contacto

  • Es una afección de la piel de la vulva producida por una irritación, es decir, por un contacto que se manifiesta en el prurito vulvar crónico. La diferencia que se puede destacar con la vulvovaginitis es que no es un proceso infeccioso sino uno irritativo que puede haber sido causado por un agente de contacto.
  • Generalmente, las dermatitis irritativas se tratan con agentes tópicos en forma de ungüentos con corticoides locales o con antihistamínicos, cuando tienen pruritos intensos. Mientras que en el caso de la  vulvovaginitis los tratamientos consisten en cremas de aplicación local, óvulos vaginales o comprimidos que se toman vía oral dependiendo de la severidad de esta afección.

Bajo la lupa

Vagina

  • Es un órgano que en su parte superior se comunica con el cuello uterino, mientras que por la parte inferior se abre al exterior de la zona vulvar.
  • Además de ser un canal elástico de unos7 a10 centímetrosde longitud y de estar situada entre el recto y la vejiga, sus paredes están formadas por un estrato de musculatura, revestido de una capa mucosa, cuyos cambios son periódicos según el momento del ciclo menstrual que se encuentre la mujer.
  • En las mujeres vírgenes dicho orificio está recubierto por una membrana denominada “himen” cuya ruptura se da en las primeras relaciones sexuales completas.

Vulva

  • Bajo ésta denominación se engloban los genitales externos, aquellos situados por delante y debajo de la sínfisis púbica.
  • Es una estructura que en su zona central forma el vestíbulo vaginal, donde se localizan el orificio de la uretra y la entrada a la vagina.
  • En la parte superior, se encuentra el clítoris formado por dos cuerpos cavernosos que se unen en una estructura llamada capuchón clitoridiano.
  • Estos tres elementos son rodeados por los labios menores y en el exterior se encuentran los labios mayores que rodean a los anteriores y que se unen en el denominado “Monte de Venus”, el área pilosa de la vulva.

Recomendaciones para el cuidado de la zona vulvar

Higiene adecuada

  • No debe ser excesiva, a saber: la higiene tiene que ser aquella provista durante la ducha diaria, de arriba hacia abajo puesto que los baños de asiento perjudican.
  • Idealmente se aconseja utilizar jabón neutro de glicerina o uso de jabones líquidos que acidifican el medio vulvar y vaginal. Estos serían los más recomendados.
  • Es preciso suspender el uso del bidet, ya que el agua, por un mecanismo de continuidad, entra en la vagina y al ingresar expulsa los gérmenes habituales y propicia el crecimiento de los gérmenes patógenos.
  • Realizar un riguroso secado tras el lavado para evitar la humedad que favorece el desarrollo de bacterias y gérmenes causantes de las infecciones vaginales.
  • No utilizar perfumes o desodorantes vaginales.

Ropa habitual conveniente

  • No es bueno usar bombachas de lycra, nylon o materiales sintéticos. Se recomiendan las de algodón.
  • Se desaconseja aquellas de tipo cola-less en forma permanente así como tampoco se sugiere el uso de los protectores diarios.
  • Se recomienda el uso de ropa holgada a fin de evitar la fricción constante por una prenda ajustada y no generar o perpetuar estos problemas.

Lavado de las prendas

  • Evitar los jabones perfumados.

Una molestia vulvar no es una infección urinaria

  • Las afecciones vulvares pueden traer molestias al orinar, razón por la cual, pueden simular una cistitis pero no son las causantes de una infección urinaria. La diferencia más importante es que ésta última es una infección del tracto urinario y la principal causa es infecciosa.
  • Generalmente, es causada por la bacteria Escherichia Coli  y se trata con antibióticos. Los síntomas más comunes son: orinar en pequeñas cantidades, con dolor y muchas veces en el día. El cuadro de la cistitis está dado por el tenesmo vesical, la disuria y poliaquiuria respectivamente.
  • La infección urinaria puede dar los mismos síntomas que los problemas vulvares pero vale la pena aclarar que son de diferente origen, aunque uno puede mimetizar al otro.
  • Los grupos más propensos a tener infección urinaria, son las pacientes inmunodeprimidas, diabéticos y/o con alteraciones y anomalías de la vía urinaria.

Signos de las infecciones urinarias

  • Ardor al orinar
  • Dolor después de orinar
  • Mal olor en la orina
  • Color de la orina más oscura de lo normal
  • Aumento de la frecuencia urinaria pero disminución de la cantidad de orina
  • Dolor abdominal y lumbar
  • Fiebre, dolor de cabeza.
  • Náuseas, vómitos
  • Cansancio, fatiga, mareo
  • Irritabilidad, inapetencia

ASESORAMIENTO: Profesor. Doctor Silvio Tatti, Director del “Programa de Prevención, Diagnóstico, Terapéutica y Vacunación en Patologías del Tracto Genital Inferior” del Hospital de Clínicas “José de San Martín”.

Doctora Verónica Suzuki, médica ginecóloga, miembro del  mismo Programa.

Fellow dela ISSVD(Sociedad Internacional para el Estudio de Enfermedades Vulvo vaginales) y docente adscripta ala Facultadde Medicina de la Universidadde Buenos Aires.

Un viaje a través de la historia de la anticoncepción

En contraste con todas las otras criaturas vivientes, el sexo entre el hombre y la mujer no sirve exclusivamente al propósito de la procreación. La prevención de embarazos no deseados, por lo tanto, ha sido parte de nuestra historia cultural durante miles de años. Los métodos anticonceptivos han sido usados siempre, oficialmente o en secreto, dependiendo de las convenciones y moral de cada época en particular.

La evidencia más temprana de anticonceptivos es considerada el Papiro Kahun, de 4,000 años de antigüedad, del norte de Egipto. Éste recomienda la obstrucción parcial de la vagina con una mezcla de hule natural, miel, bicarbonato y sal entera, o con una pasta hecha de estiércol de cocodrilo y leche agria. Otras fuentes mencionan tapones hechos de cera y semillas de granada molidas. Tapones de gasa llenos de hojas de acacia molidas y miel son descritos en el Papiro Ebers (1525 a.C.). Los manuscritos médicos de los griegos y romanos recomendaban tampones vaginales empapados en tinturas a base de aceite de oliva – en ocasiones con ingredientes agregados de resina de cedro e incienso, en otros tiempos con alumbre, aceite de mirto y plomo blanco. En los siglos 3º y 5º d.C., los rabinos judíos recomendaban esponjas vaginales, un método de barrera que fue reactivado alrededor de 1830. En Bizancio, alrededor de 600 d.C., los médicos recomendaban embadurnar la boca del útero antes del acto sexual con un astringente, o con ungüentos grasosos o refrescantes. Los hombres tenían que lavar sus genitales con vinagre o agua salada.

Desde la perspectiva actual, estos métodos parecen ser un tanto extraños. No obstante, como ahora sabemos, muchos de ellos resultaban bastante confiables. Sustancias de plantas ácidas como el ácido láctico de la acacia han mostrado poseer un efecto espermaticida, como lo tienen la sal entera, el alumbre o el vinagre. Las semillas de granada contienen un estrógeno natural. En 1938 la bióloga escocesa Marie Stopes probó que el aceite de oliva disminuye significativamente la movilidad del esperma: ninguna de las mujeres que tomaron parte en el estudio, que usaron aceite de oliva en la vagina, resultó embarazada.

Los primeros condones, en contraste, no eran particularmente efectivos. Varias fuentes afirman que los primeros condones datan de los tiempos de los romanos. Lo que está documentado históricamente desde la Edad Media, es el uso de intestinos de oveja, vejiga de cabra y pequeñas bolsas hechas de piel de pescado o lino. Se ajustan al pene con lazos de seda y, por motivos de costo, eran usados habitualmente varias veces. En el siglo 18, el mujeriego Giacomo Casanova elogió los beneficios de estos abrigos ingleses, que él uso principalmente en un intento de protegerse de la sífilis. Este “abrigo” sólo fue seguro después de que Charles Goodyear inventara la vulcanización del caucho en 1839. A partir de 1870, los condones de hule fueron producidos en masa. En ese tiempo tenían 2mm de grueso y una costura. En 1912, Julius Fromm desarrolló un método para producir condones sin costura. En la Primera Guerra Mundial ya eran parte del equipo estándar repartido entre los soldados europeos. El látex fue usado como material por primera vez en 1930.

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El tabaco afecta la fertilidad y éxito de embarazos

Abortos, embarazos tubarios y la dificultad para lograr conseguir el ansiado hijo, pueden ser algunas consecuencias de exponerse al humo del cigarro incluso años antes de pensar en tenerlo.

Por todos es sabido que la exposición al tabaco y a su humo son perjudiciales en el embarazo. Pero lo que muy pocos saben es que los efectos de éste afecta desde mucho antes.

“En un reciente estudio, en el cual se analizó la analogía entre la exposición al humo del cigarrillo en distintas etapas de la mujer con problemas de fertilidad, se encontró que si se estuvo expuesta durante la niñez es posible asociarla a este tipo de problemas y abortos en la vida adulta”, señaló el doctor Claudio Vera, ginecólogo del Departamento de Obstetricia y Ginecología.

En el caso de los hombres, si bien los estudios no muestran claramente un compromiso de la fertilidad sólo por el hecho de consumir tabaco, aparentemente la exposición a más de 15 cigarrillos en un día sí afectaría. “Los estudios que relacionan consumo de tabaco con alteraciones en los espermios son controversiales. No todos muestran el mismo grado de compromiso. Un estudio danés en hombres sanos relaciona el consumo de tabaco con alteración del número y movilidad de los espermios. En parejas con infertilidad también se han detectado cambios que afectan la calidad de los espermios”, afirmó el especialista.

En hombres estériles las concentraciones de cadmio, plomo y otros tóxicos son mayores en fumadores que en individuos fértiles no fumadores. “Asimismo, alteraciones genéticas podrían ser inducidas por el consumo de cigarrillo”, puntualizó el médico.

Recientemente se presentaron diversos estudios que relacionaron el consumo de cigarrillo y la fertilidad. En ellos se alertó a las parejas de los riesgos de la exposición y/o consumo de tabaco, y se muestra una mayor frecuencia de infertilidad en las parejas de fumadores comparados con los no fumadores, especialmente cuando el consumo aumenta a más de 10 cigarrillos al día.

“El humo del cigarrillo contiene más de 4.000 químicos, aparentemente algunos de ellos son capaces de afectar la función del ovario disminuyendo su reserva de folículos siendo capaz incluso de adelantar la menopausia de 1 a 4 años”, aseveró el doctor Vera. Así también, el cadmio y la nicotina contenidos en el humo del cigarrillo afectarían diversos mecanismos hormonales comprometiendo la maduración de los folículos y aumentando también su riesgo de errores en los cromosomas. “La función de las trompas también estaría afectada, explicando así el hecho de que las mujeres fumadoras tienen un mayor riesgo de embarazo tubario”, puntualizó.

A juicio del doctor Vera, cuando la pareja está en planes de tener un hijo, surgen evidencias que muestran que la dificultad para lograrlo es mayor en las mujeres que fuman activamente comparada con las que no. Así también, la probabilidad de embarazo fue menor cuando la pareja fumaba activamente. “Más aún, basta la exposición al humo de tabaco ambiental para que la probabilidad de concebir disminuya en las mujeres expuestas”. Es por esta razón que el médico recomienda que la pareja debe abstenerse de fumar si su deseo es planificar un embarazo.

Patologías mamarias

Existen distintas patologías mamarias con diferentes tratamientos, pero lo más importante de esta nota es incorporar en los cuidados habituales el autoexamen mamario y la consulta al médico como medidas de prevención.

¿Cuáles son las patologías mamarias?

Mastitis

Son inflamaciones o infecciones. Se identifican por su color rojo en la piel y provocan dolores y edemas.

• Tratamiento: medicación, vitaminas, se puede  recetar un gel para aliviar el dolor.

Displasias

Son las más frecuentes. Se denomina así a las alteraciones en la estructura de la mama (el estado normal es blando, uniforme y parejo) que producen aglomerados, cambios grumosos. Se pueden dar en las dos, en una o en una zona muy dura, muy circunscripta y con las características de un nódulo.

• Tratamiento: medicación que puede variar entre terapias vitamínicas de E, A y B6, antibióticos y antiinflamatorios.

Nódulo

Es una dureza localizada, un bulto, una zona bien circunscripta en un lugar. Puede ser un quiste con líquido o una displasia benigna. El cáncer empieza como un nódulo, por lo tanto, es fundamental esclarecer su naturaleza rápidamente.

• Tratamiento: según el diagnóstico variará entre una medicación con antiestrógenos, antiinflamatorios por vía oral y antibióticos. A veces se puede utilizar alguna crema local a base de progesterona.

Fibromas o Fibroadenoma

Se presentan comúnmente entre los 25 y los 30 años y, a veces, se los confunde con un tumor benigno, por eso, debe ser tratados y operados para descartar todo tipo de dudas. Se los localiza muy bien y su aspecto es duro.

• Tratamiento: ídem anterior. 

Quistes

Son bultos con agua en su interior. No se operan, sólo se efectúa una punción para retirar el líquido. Algunos casos muy especiales son intervenidos quirúrgicamente.

• Tratamiento: ídem anterior.

Cáncer

Presentan muchas características y variabilidad. Lo positivo es que, con un chequeo precoz, se detectan fácilmente sin perjudicar la salud.

• Tratamiento: requieren de varios, simultáneos.

3 Pasos Básicos:

1. El AUTOEXAMEN

Realice el autocontrol mamario una vez al mes: inspección y palpación.

En la inspección observe si existen cambios de tamaño, hinchazones, hoyuelos, decoloraciones.

La palpación se hace luego de la menstruación, debido a que las mamas están más blandas y, para quienes pasaron la menopausia, lo ideal es fijar una fecha al mes.

2. CONSULTA AL MASTÓLOGO

Es aconsejable, para quienes son mayores de 35, acudir dos veces por año; de lo contrario, una, siempre y cuando no exista alguna anomalía detectada. Es una inspección para observar el estado de salud de la mama, detectar bultos, asimetrías, y descartar alguna patología localizada.

También, se examinan los ganglios de las axilas, los conductos del pezón para ver si están dilatados o no y para garantizar que no tengan secreciones.

3. ESTUDIOS COMPLEMENTARIOS

Este último punto es determinado por el profesional en caso de necesidad.

El estudio más frecuente es la mamografía, que son cuatro radiografías –dos de cada mama–, y el otro es la ecografía, realizada en mujeres menores de 35 años.

Las biopsias se utilizan para extraer una muestra del pecho cuando, a través de una mamografía o ecografía, se descubrió la presencia de un bulto o malformación.

¿Qué hacer y qué no?

•  Controles mensuales

•  Llevar una dieta equilibrada a base de frutas, verduras y fibras

•  Deporte y vida sana

•  Ante cualquier temor o duda, consultar al especialista

•  Mayores cuidados y evaluaciones luego de la menopausia

•  Evitar el estrés, buscar contención y ayuda.

NO

•  Dejarse estar

•  Abusar de las grasas

• No llevar un orden alimentario

•  Fumar, sedentarismo

•  Prolongar los tiempos de consulta en caso de palpación de bultos

•  No llevar cuentas ni observaciones de las alteraciones corporales al retirarse la menstruación; antes, durante y después.

•  Negar cualquier situación y sobrecargarse de problemas

Fertilidad femenina

La capacidad reproductiva disminuye a partir de los 35 años. Si desea ser madre, evite postergar el embarazo. 

Dicen que la mujer, o al menos que la mayoría, se siente realizada como tal cuando se transforma en madre. Que nada se compara al resultado positivo de un análisis de embarazo deseado, a la panza y al cuerpo que crecen y se modifican mes a mes hasta llegar al noveno. Y que no hay emoción más grande, más indescriptible, que dar a luz a un hijo y sentir por primera vez su cabecita mojada y sus cabellos despeinados apretándose contra el pecho. 

Claro que a veces, la naturaleza necesita ayuda y en estas instancias, la falta de información juega en contra. De acuerdo a la encuesta más reciente realizada sobre esta temática y encargada por la Asociación Concebir, una de cada 4 mujeres no saben qué factores perjudican su capacidad reproductiva y desconocen qué cuestiones atentan de manera directa contra su fertilidad. 
 
LA PALABRA DE LOS ESPECIALISTAS  

“Son muchos los factores que condicionan la fertilidad femenina -el estrés, el tabaquismo, el abuso del alcohol y las drogas, los aspectos ambientales, las infecciones ginecológicas, la endometriosis, entre otras-, pero el principal es sin duda la postergación de la maternidad. Es frecuente que se comience la búsqueda del embarazo luego de los 35 años, que es justamente cuando se evidencia de forma fisiológica que se inicia el descenso de la capacidad reproductiva”, afirmó de manera contundente el doctor Sebastián Gogorza, Jefe de la Sección Reproducción del Hospital Italiano de Buenos Aires y Presidente de la Sociedad Argentina de Endocrinología Ginecológica y Reproductiva (SAEGRE) al ser consultado por Buena Salud. 

La ayuda científica  

¿Qué tasa de éxito tienen los tratamientos de reproducción? ¿Qué porcentaje de parejas que inician y prosiguen con tratamientos finalmente logran un embarazo exitoso? Los resultados de la encuesta revelaron que la percepción general es que solamente el 47 por ciento de las parejas que siguen tratamientos, logrará finalmente llevar un bebé a su casa.

Al respecto, Gogorza refirió: “En una pareja sin ningún tipo de trastornos la tasa de embarazo evolutivo es del 25 por ciento por intento. Con tratamiento, diríamos que al cabo de cinco intentos con inseminaciones intrauterinas, el 50 por ciento de las parejas logran ser padres”. Luego, si se incluyen los tratamientos de alta complejidad y la ovodonación, la tasa se eleva considerablemente. Sin embargo, el médico insiste: “Cuanto más tarde se inicien los tratamientos, más difícil será que se logre el embarazo”. 

La fertilidad no es un tema sólo de la mujer  

Hombres y mujeres deben conversar, averiguar si existen antecedentes de enfermedades, infecciones, factores externos o genéticos que puedan estar complicando la obtención del embarazo y su feliz conclusión.

“Cuando se trata de tratamientos de alta complejidad lo logran entre el 30 al 35%, aunque muchas parejas resuelven su problema mucho antes con técnicas sencillas. Lo importante es no posponer la búsqueda del embarazo, pensando que las técnicas pueden solucionar más rápido el problema para concebir”, insisten por su parte desde la entidad.

“Es importante continuar concientizando a la población porque es sumamente preocupante que exista un 25% de mujeres incapaces de mencionar al menos una condición que atente contra su capacidad de lograr un embarazo. Es extensa la lista de factores que pueden perjudicar la fertilidad femenina, pero es inconcebible que se conozca tan poco al respecto”, afirmó Isabel Rolando, fundadora y presidente de la Asociación Concebir. 

Los tratamientos 

En cuanto a tratamientos de problemas reproductivos, las técnicas de fertilización asistida clásicas, fertilización in vitro e ICSI, siguen brindando excelentes alternativas terapéuticas. 

• La crío preservación (congelamiento terapéutico de embriones) es de vital importancia para poder brindar tasas aceptables de embarazo en estos procedimientos y dar un camino ético a los embriones excedentes. “Actualmente se propicia en mujeres de menos de 35 años, no transferir más de 2 embriones para evitar el embarazo múltiple”, dice Gogorza. 

• “La ovodonación, más conocida como donación de óvulos, actualmente representa aproximadamente el 20% de los procedimientos de fertilización asistida en nuestro medio, nos brinda una excelente posibilidad de lograr el embarazo”, concluyó diciendo el experto consultado. 

¿Hasta que edad somos fértiles ? 

• La tasa de fertilidad femenina se mantiene dentro de límites aceptables hasta los 30 años.  

• Ya desde los 30 y los 35 se insinúa una disminución que se hace más evidente con posterioridad.  

• Asimismo, la calidad y el potencial reproductivo de los óvulos es cada vez menor, lo que, además de dificultar la concepción, incrementa la incidencia de abortos espontáneos y el riesgo de alteraciones cromosómicas. 

• Si una pareja posterga su deseo de paternidad sin tomar en cuenta el factor etáreo, o sea, la edad, quizás sea demasiado tarde una vez que intente lograr el embarazo.  

• Una buena opción para saber hasta dónde llegan las posibilidades del reloj biológico es mediante la medición de la capacidad ovárica.

El procedimiento requiere un simple análisis de sangre que informará si se debería buscar un embarazo en el corto plazo o si se puede esperar un tiempo más.

Sepa identificar los síntomas del síndrome pre-menstrual

El Síndrome Premenstrual fue considerado por muchos años como algo normal entre las mujeres. La menstruación “tenía que doler” y por lo mismo, millones de mujeres se resignaron a sufrir sus síntomas. Actualmente y gracias a avances en la medicina, este síndrome que hoy afecta al 40% de las mujeres en el mundo, puede ser diagnosticado y tratado.

El Síndrome Premenstrual (SPM) o como lo denominan algunos médicos, el Síndrome de Tensión Premenstrual, es el conjunto de signos y síntomas que aparecen durante la segunda mitad del ciclo menstrual, posterior a la ovulación. Generalmente, éste se manifiesta un par de días antes de la menstruación, y se extiende hasta algunos días posteriores a ella, de manera recurrente.  

Según el Dr. Jorge Avilés, gineco-obstetra de Integramédica, el SPM afecta a entre un 35% y 40% de las mujeres en el mundo siendo la latinoamericana un poquito “más sufrida”, principalmente porque considera normal tener problemas de menstruación y no le llama la atención. Esa mujer piensa: “A mi mamá y a mi abuela también les pasaba, hoy a mis hermanas y a mí también; por lo tanto, no tiene nada de extraño ni de malo”.  En el fondo, no hay conciencia en la población de que éste es un síndrome. Se entiende que la menstruación “tiene” que doler.  

Durante muchos años, la comunidad médica utilizó diversos sistemas para medir y determinar si una mujer padecía o no de este síndrome. No obstante y gracias a los acuerdos obtenidos el 2008 en un encuentro mundial de especialistas en la materia, se realizó el Primer Consenso Latinoamericano sobre Diagnóstico y Tratamiento del SPM. En esa ocasión se determinaron cuáles serían sus síntomas lo cual le facilitaría a las mujeres identificar si es que tienen este síndrome.  

Cómo identificar si hay un SPM

Existen diferentes grados de SPM. Están los leves y moderados -donde las mujeres sienten claros signos como tensión mamaria, dolor de cabeza o irritabilidad-, hasta los síndromes más severos, cuya máxima expresión de gravedad  es el Trastorno Disfórico Premenstrual (TDPM). El Dr. Lee Schulman, experto norteamericano en el tema que participó en este Consenso, indicó que el TDPM es “una versión exacerbada del SPM no muy común, pero que cuando afecta a una mujer, lo hace intensamente. Quien padece de TDPM días antes de su menstruación, tiene sentimientos suicidas, se encierra en su casa sin ganas de trabajar, salir o relacionarse con otras personas. Días después de su período, vuelve a ser la misma de siempre”.

Tanto para el Dr. Avilés como para el Dr. Schulmann, la clave para diagnosticar un SPM, es ver cuándo ocurren los síntomas. Si estos ocurren antes de la menstruación, quiere decir que son efectivamente premenstruales. Si estos efectos se generan durante todo el mes, entonces puede ser un indicador de otros tipos de problemas.

Para el doctor Avilés, el protocolo para determinar si existe un SPM indica que la mujer debe presentar al menos un síntoma de la esfera emocional, asociado a cuatro de los físicos. Estos deben aparecer en la fase lútea1 de la menstruación y desaparecer, como máximo, un par de días después que ésta haya culminado. “Yo nunca he visto una paciente que tenga sólo un síntoma pre-menstrual. Es muy raro. Generalmente no saben que tienen otros síntomas, pero al preguntarles, los identifican”. 

La causa 

El origen de este síndrome no está claro. El Dr. Avilés afirmó que no existe una razón para establecer cuál es la causa de por qué se presenta el SPM. “Lo que sabemos hasta el momento, es que este tipo de pacientes tienen niveles hormonales cíclicos normales, pero asociado a ello, presentan una alteración a nivel central de la recaptación de la serotonina. Esta relación es la que determina que se desencadenen una serie de procesos en el organismo que pueden provocar síntomas como irritabilidad, edema (hinchazón provocada por la retención de líquido), mastodinia (tensión o sensibilidad mamaria), etc.  

Tratamientos 

Durante décadas los anticonceptivos se han utilizado primordialmente para prevenir los embarazos. Sin embargo, el Dr. Schulmann explica que durante los últimos 5 años existen diversos e importantes beneficios no ligados a la anticoncepción, siendo uno de ellos el tratamiento del SPM. Este beneficio paralelo está dado por la presencia de drospirenona, una progestina sintética que ayuda a disminuir los síntomas.  

No olvide consultar a su médico.

Chequeos Ginecológicos (Segunda parte)

Viene de “Chequeos ginecológicos (Primera parte)”

El cáncer de mamas es una enfermedad que estadísticamente va en aumento a nivel mundial y no distingue clases sociales ni edades. Los especialistas hacen hincapié en la importancia del auto examen casero, pero lo cierto es que al menos una vez al año es aconsejable acudir al ginecólogo y realizarse estudios específicos para prevenir o detectar la enfermedad a tiempo.

Las herramientas más eficaces para detectar nódulos o imágenes cancerígenas son la mamografía y la ecografía mamaria. Es ideal que ambos estudios se practiquen juntos puesto que ninguno suplanta al otro, sino que, por lo contrario, aportan claridad. Conozca de qué se trata cada uno de ellos. 

Mamografía 

¿Qué es y cómo se practica?

La mamografía es una técnica de radiología hecha con placas que se realiza para buscar anomalías en los senos. Para el examen se utiliza una máquina especial de rayos X para tomar imágenes y los resultados quedan registrados en una placa fotográfica que luego el médico examinará. Se practica en tan sólo unos minutos, se coloca la mama en la unidad de mamografía y luego se la comprime gradualmente con una paleta. Mientras, la paciente debe permanecer inmóvil y se le puede solicitar que contenga la respiración por unos segundos mientras se toma la imagen de rayos X para reducir la posibilidad de que ésta resulte borrosa. 

¿Qué se experimenta durante y después del procedimiento?

Se puede sentir presión en la mama mientras el compresor la aprieta. Algunas mujeres con mamas sensibles pueden experimentar incomodidad. Si este es el caso, programe la realización del procedimiento cuando las mamas se encuentren menos sensibles y asegúrese de informar al técnico si tiene dolor a medida que aumenta la compresión. Si sufre de gran incomodidad, se utilizará menos compresión. 

¿Duele?

El dolor de la práctica es relativo y depende de quién lo haga y cómo lo haga pero es tolerable. De todos modos, ante lo importante que es realizársela a una determinada edad en pesquisa de un cáncer de mama, no hay dolor que no valga la pena. Es algo que ni debe ser contemplado. 

¿Qué diagnostica?

El control rutinario es pesquisa de cáncer porque hay patologías asociadas a esta enfermedad que no se ven con la ecografía, como son las microcalcificaciones que tienen características muy especiales y que la ecografía no las ve. 

¿Cada cuánto tiempo es conveniente practicar el estudio?

No muy seguido porque estamos hablando de rayos. Salvo en casos específicos, lo ideal es comenzar a realizársela a partir de los cuarenta años si la mujer no tiene carga genética. En caso de que sí la tenga, se recomienda a partir de los treinta, una por año y con buenos aparatos para que no tenga mucha radiación. 

¿Cuándo es el momento aconsejable para realizárselo?

No hay una fecha específica, si hay una paciente a la que le duele mucho la displasia se recomienda que la haga después de menstruar, ya que no hay gran modificación en el resultado del estudio y va a tener las mamas menos sensibles. 

Si la paciente tiene implantes, ¿Puede hacerse este estudio?

Si, puede realizárselo, pero lo primero que debe hacer es informar sobre esto al centro de mamografías. Esto es importante porque los implantes de mama pueden ocultar algún tejido del seno, lo que puede hacerle difícil al radiólogo detectar alguna irregularidad al mirar sus mamografías.  

Ecografía mamaria 

Una vez que la mamografía advierte la presencia de bultos o imágenes dudosas, entra en acción la ecografía mamaria. De menor riesgo que la anterior y con la posibilidad de realizársela todas las veces que sea necesario, se ha convertido en una verdadera aliada para combatir el cáncer de mama.  

¿Qué detecta?

La eco mamaria -como suele llamarse- puede definir si el quiste descubierto en la mamografía se trata de un área sólida o líquida, si tiene o no límites netos, si es un tejido homogéneo o heterogéneo, es decir va dando datos para caracterizar a las imágenes. 

¿De qué se trata y cómo se realiza?

Es un aparato que va viendo imágenes. Como primer paso se aplica un gel sobre la mama y luego, mediante una cámara especial que se pasa sobre la piel, se va viendo el interior de la mama en un monitor. 

¿Cuándo es el momento aconsejable para realizársela?

Se suele realizar junto a la mamografía, porque en el caso de que en la placa se vea un área de mayor densidad con la ecografía se puede ver específicamente de qué se trata, y se le envía un informe detallado al médico.  

¿Cada cuánto tiempo es conveniente practicar el estudio?

Se puede hacer todas las veces que se quiera, porque no trae aparejada ninguna contraindicación. Se recomienda hacerla anual aunque también depende la edad de la paciente: no se suelen hacer este tipo de estudios tan seguidos en jovencitas, salvo que tengan dolores o antecedentes de cáncer en su familia. 

¿Requiere algún tipo de preparación especial?

Ningún tipo de preparación. 

¿Cuáles son los factores de riesgo para desarrollar el cáncer de mamas y quiénes tienen más peligro de adquirirlo?

Mucho no se sabe aún sobre este tema pero fundamentalmente tiene mayores probabilidades aquella persona que tiene una carga genética fuerte de cáncer de mama.

Por ejemplo, si su madre y/o su hermana padecieron la enfermedad esta persona es propensa a padecerla.

Si toda su familia se murió  de cáncer estamos hablando de un paciente de alto riesgo, sobre todo si los casos se dieron en la línea materna, que deben

ser tenidos más en cuenta. El resto de los motivos para padecer cáncer de mama son relativos. El tipo de ingesta puede llegar a incidir como así también la edad: todas las mujeres corren riesgo, aunque no tengan antecedentes, a partir de los 40 años.

Chequeos Ginecológicos (Primera parte)

Asesoramiento: Dra. Delia Ameghino. Toda mujer responsable y que tiene una vida sexual activa, debe sumar a su rutina médica anual los chequeos ginecológicos. Se trata de prácticas que deberá adoptar con regularidad a lo largo de toda su vida, incluso –y mucho más aún- pasada la menopausia. Estos son los estudios que se debe hacer: 

Papanicolau (PAP) 

¿Qué es? ¿Qué diagnostica?

El Pap es un examen que se les practica a las mujeres, cuyo fin es detectar en forma temprana alteraciones del cuello del útero, que posteriormente pueden llegar a convertirse en cáncer.  

¿Cómo se hace?

Se debe obtener una muestra de flujo. Para ello se utiliza un aparato médico llamado espéculo –con forma cilíndrica-, que se introduce dentro de la vagina. Una vez colocado, con una espátula se toma una muestra de células superficiales del cuello del útero, que luego se extiende en una lámina de vidrio y se manda al laboratorio para ser analizada.  

¿Cómo se interpretan los resultados del estudio?

Como el Pap es una técnica de tinción, no es el ginecólogo sino un citólogo el que lee esas células y las clasifica. Hay células normales, con alteraciones, benignas o malignas. El resultado del estudio viene acompañado por un informe que indica el estado hormonal del día del ciclo que se realizó y la clasificación de las células.  

¿La paciente puede leer los estudios?

Si, puede leerlos pero es aconsejable que no lo haga porque no los va a entender y se puede preocupar antes de tiempo.  

¿Qué día del mes es el más indicado para hacérselo? ¿Se puede realizar si se está menstruando?

No, si se está menstruando no se lo puede practicar, no es lo más indicado. El mejor día para realizarlo es en la mitad del ciclo, ni dos días antes ni dos después de la menstruación, porque en este caso el cuello del útero no estaría lo suficientemente limpio y preparado. 

¿Es un procedimiento doloroso? ¿Puede producir sangrado?

No duele para nada ni es riesgoso, mucho menos se produce sangrado ya que no se utilizan pinzas ni se pincha, solo se usa una espátula. Lo único que puede llegar a molestar es la colocación del espéculo, pero si se sabe poner no tiene porqué doler. Por eso es aconsejable que el estudio sea realizado por un ginecólogo. 

¿Cómo debe prepararse la paciente para realizarse el estudio?

No debe haber tenido relaciones sexuales 48 horas antes ni haberse realizado lavados internos –como duchas vaginales o la utilización del bidet- pero principalmente tiene que estar lo más relajada posible. Se supone que el médico/a la revisará antes de colocar el espéculo para descartar cualquier tipo de dificultades al momento de introducirlo en la vagina. 

¿Quiénes deben realizarse el examen y cada cuánto hay que hacerlo?

A partir de que la mujer comienza a tener relaciones sexuales se lo tiene que realizar con frecuencia, uno por año está bien. Si se detectan situaciones de sangrado, inflamación o molestias, quizás antes. En mujeres en post menopausia, es recomendable practicárselo cada seis meses y de por vida, porque ingresan en una edad más riesgosa. 

¿Si aún no se han tenido relaciones sexuales se puede realizar?

Si no se presentan alteraciones no es necesario porque la colocación del espéculo rompería el himen. Pero si la paciente tiene mas de 35 años, es virgen y tiene alguna pérdida o un flujo importante, no debe dejar de consultar con su médico porque se puede retirar la muestra con un hisopo y podría así mantener su integridad. 

Colposcopía 

Una vez que el especialista hizo la toma del Pap, se suele hacer la colposcopia. No es obligatorio que se hagan ambos estudios juntos pero sí aconsejable porque los diagnósticos se superponen y requieren de los mismos requisitos para su realización. Además, se aconseja hacer la colposcopia una vez al año, al igual que el Pap. 

¿De qué se trata y cómo se hace?

Es la observación por parte del médico de los órganos genitales, la vagina y el cuello del útero. Requiere del mismo procedimiento que el Pap, por eso se recomienda hacerlos juntos. Se coloca un espéculo primero, se coloca un líquido por el cuello con un algodón y luego se mira -con un microscopio llamado colposcopio- el epitelio del cuello del útero. Luego de esta prueba, se pasa otro líquido al cuello del útero que es lo que se denomina prueba de Schiller o de Lugol. Esto sirve para -si el ginecólogo no pesquisa lesión en el cuello- detectar las imágenes blancas. 

¿Cómo se detectan y que indican esas imágenes blancas?

Si hay zonas del útero que no pueden tomar el líquido de Lugol, significa que habrá imágenes blancas, algo muy importante de controlar porque estas imágenes están frecuentemente asociadas a la lesión HPV (Virus del Papiloma Humano)

¿Qué diagnostica?

Mediante el estudio se puede ver si se tiene una estructura normal, si presenta alteraciones, inflamación, si existen pólipos o las famosas llaguitas, entre otras cosas. Pero sobre todo, pesquisa el cáncer de cuello de útero, la aparición de HPV, las lesiones pre cáncer de cuello o las lesiones intra epiteliales. 

¿Es un proceso doloroso?

No duele para nada, porque con un algodoncito se pasa un líquido -que tampoco arde-, se observa la vagina, se retira el espéculo y listo.  

¿Quién analiza los resultados y cuánto demoran?

La colposcopia la informa el ginecólogo en el momento. Los casos más comunes que se detectan en consultorio son la cervicopatía, lesiones en el cuello y la ectopia, que la pueden padecer muchas chicas jóvenes que aun no han tenido embarazos ni partos. En el cuello del útero se produce algo que en el resto del organismo no se suele presentar, y es que el epitelio de afuera cubre el epitelio de adentro, lo modifica y lo hace apto, ese proceso se llama metaplasia y también es normal verlo. 

Ecografía transvaginal 

Este es un estudio que no forma parte de la rutina ginecológica pero que se utiliza en casos puntuales o de dudas con respecto a un diagnóstico arrojado por el Pap o la Colpo. 

¿De qué se trata y cómo se realiza?

Se realiza mediante una cámara que se introduce en la vagina de la paciente que va tomando imágenes y mejora la visualización del ovario y del endometrio. Es muy bueno para aquellos casos en que no se puede palpar el ovario con claridad absoluta, como en el caso de las personas obesas por ejemplo. 

¿Causa dolor?

No duele para nada, no tiene contraindicaciones y no requiere de  preparación alguna, incluso se pueden tener relaciones antes de realizarse la práctica. 

¿Qué día es aconsejable realizarlo?

Depende de lo que se busque. Si se busca un control de tumor folicular de ovario se hace post menstruación; si se busca evaluar el endometrio en estudios de rutina, ver si se ovula y analizar la secreción, conviene hacerlo el día 20.  

¿Quiénes pueden realizársela?

Todas las mujeres, menos las que no hayan tenido relaciones ni las niñas. En cambio, para las mujeres que pasaron la menopausia sí se hace de rutina. El endometrio se cae con la menstruación entonces en esta etapa debe ser observado cada seis meses. Es aconsejable realizarse este estudio porque es económico, no se sufren dolores ni se expone a rayos, por lo que no cuesta demasiado hacérsela para un mayor control. 

¿Las mujeres embarazadas son aptas para realizárselo?

No está contraindicado y se está usando mucho en embarazos precoces, aunque no es estudio de rutina. Antes sólo se realizaba la ecografía de abdomen -con retención de líquidos- pero ahora se utiliza ésta como un complemento porque permite ver el saco y controlar los latidos. 

El espéculo es descartable pero ¿cómo se evita la transmisión de enfermedades en este caso?

Se le pone un profiláctico al aparato, eso debe ser de rutina absoluta y no es eso sólo por la transmisión sexual sino también por los líquidos que salen de la vagina que no permiten ver bien las imágenes. 

¿Quiénes tienen más peligro de padecer cáncer uterino?

Las mujeres más propensas a contraer cáncer de útero son aquellas pacientes que padecieron HPV y no fue diagnosticado y tratado a tiempo. Pero a no alarmarse, si fue controlado y tratado, no aumenta la incidencia de cáncer de útero.

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Cómo Funciona la ecografía 4D

La ecografía en 4 dimensiones incorpora el tiempo como una variable y permite obtener imágenes en colores y en tiempo real que dan la sensación de estar observando una película de un bebé mientras se gesta, en el interior del útero.

Su funcionamiento:

  • El transductor (aparato con que se hace la ecografía) emite ondas ultrasónicas en frecuencias especificas capaces de atravesar los tejidos e ingresar en el interior del útero, en donde se encuentra el feto. Un motor modifica en fracciones de segundo el plano de emisiones de ondas para obtener las imágenes en 3D.
  • Las ondas chocan y rebotan contra el bebé sin generarle ningún tipo de daño ni molestia, porque se encuentran configuradas en frecuencias inaudibles para el oído humano.
  • El transductor recibe las ondas que rebotan contra el feto. De acuerdo a sus características y a cómo fueron modificadas, el procesador las interpreta  y las convierte en imágenes, incluso en movimiento en tiempo real y en colores.