Alimentos con calorías negativas

¡Sacian y no engordan!

¿Qué es el balance negativo? Es consumir menos calorías de las que se gastan, o gastar más calorías de las que se consumen. Es el objetivo que está en la base de cualquier dieta.  

Ajo: Provoca una acción de perístasis: contracción muscular que afloja la grasa y favorece el proceso de eliminación.

Lechuga: Contiene hierro y magnesio, que aceleran el metabolismo y ayudan en la disolución de células grasas.

Tomate: Tiene efectos diuréticos. Su alto contenido en vita­mina C y ácidos acelera el proceso metabólico.

Manzana: Es una potente inhi­bidora del apetito. Posee pectina, un constituyente quí­mico que controla la absorción de grasa por parte de las células.

Espárragos: Contienen esparra­guina, un alcaloide que ayuda a eliminar la grasa alma­cenada en el organismo. Disuelve el ácido oxálico presente en el cuerpo, químico que colabora en la absorción y fijación de la grasa.

Remolacha: Tiene propiedades diuréticas. Su contenido en clorina también ayuda a la quema de grasas.

Repollo: Tiene yodo y sulfuro, que desintoxican estómago e intestinos. Posee efectos diuréticos.

Zanahoria: Los carotenos presentes en este alimento aceleran el metabolismo y la eliminación de grasas.

Apio: Su concentración de calcio, magnesio y hierro depuran el organismo y ayu­dan a desintegrar la grasa acumulada.

Cítricos: La vitamina C que contienen ayuda a dis­minuir los niveles de colesterol y a disolver las grasas, facilitando su eliminación.

Agua: Si se toma en abundancia, resulta inhibidora del apetito. Es desintoxicante y ayuda al metabolismo en la quema de grasas.

Más anticalorías

  • Damascos
  • Alcauciles
  • Bananas
  • Arvejas
  • Repollitos
  • de Bruselas
  • Melón
  • Cerezas
  • Cilantro
  • Garbanzos
  • Achicoria
  • Choclo
  • Eneldo
  • Berenjena
  • Jugo de limón
  • o lima
  • Mango
  • Menta
  • Champiñones
  • Cebolla
  • Perejil
  • Duraznos
  • Peras
  • Ciruelas pasa
  • Calabaza
  • Espinaca
  • Sandía
  • Zucchini
  • Berro
  • Rabanitos

La nueva dieta mediterránea alarga la vida de las mujeres

Según un estudio, aumenta en un 40 por ciento las probabilidades de vivir más de 70 años.

• Las mujeres de mediana edad que siguen una dieta mediterránea, que es saludable para el cora­zón, podrían vivir una vida más sana y larga, afirma la dra. Cecilia Samieri, de la Universi­dad de Harvard, quien llevó a cabo el estudio.

• Las mujeres que comían más sano no solo vivían más, sino que también tenían menos riesgos de sufrir una enfermedad cróni­ca impor­tante, y eran más propen­sas a no presentar deterioro en el funcionamiento físico y la salud mental.

•¿Por qué esta dieta alarga la vida? Samieri explicó que los patro­nes dietéticos saluda­bles en general tenían un mayor impacto que cualquier alimento individual.

CÓMO ES LA DIETA

• Mayor ingesta de frutas, verduras, legumbres, granos integrales y pescado.

• Ingesta más baja de carnes rojas y procesadas.

• Consumo moderado de alcohol.

• Mayores cantidades de grasas monoinsaturadas, (aceite de oliva, por ejemplo), y menores de grasas saturadas (por ejemplo, carnes grasas).

Rutina de belleza para las “zonas olvidadas del cuerpo”

Talones, rodillas, codos, axilas… Cómo cuidarlas

• Durante el baño utilizar esponja que raspe en forma suave para eliminar las células muertas acumuladas, insistir también en la zona del tobillo.

• Humectar la piel todos los días, preferente­mente después del baño, cuando se maxi­miza la absorción. También aprovechar las horas de la noche para colocar el producto. Se puede adicionar algún aceite.

• Si se está en la playa, caminar por la arena, es un buen tratamiento para limar las asperezas de los talones.

• Beber por lo menos 2 litros de agua diarios, para que la piel se hidrate.

• Si existe mucha dureza se puede tomar un baño de in­mersión y utilizar piedra pómez en forma muy suave y en una única dirección. Esto contribuirá a disminuir el engro­samiento de la piel, suavizar callosidades y rugosidades.

• Incluir en la dieta alimentos ricos en vitamina A, E y C. Se recomiendan para tener una piel sana, suave y rejuve­necida.

Cómo favorecer el buen estado de rodillas, codos y talones

  • El apoyo debe realizarse sobre superficies adecuadas: blandas o que no provoquen fricción.
  • Realizar una exfoliación en estas zonas una vez por semana. Se puede utilizar crema con sílice y aplicarla, en forma circular, con guante de crin o esponja vegetal.
  • Realizar dieta adecuada para mantener el buen estado de la piel.
  • Eliminar las impurezas, si las hubiese.
  • No exponer­se al sol sin la debida protección. Reseca y favorece la formación de callos.
  • Concurrir al podólogo una vez al mes, por lo menos, para profundizar el tratamiento de las durezas.
  • Realizar actividades con las rodillas protegidas para evitar friccio­nes. En algunos deportes el uso de rodilleras es de gran ayuda.

Cremas, exfoliación, depilación… son nuestras armas para embellecer estas áreas del cuerpo.

Comida congelada: Cómo usar bien el freezer para evitar contaminaciones

Muchas veces nos asaltan dudas sobre congelar o no un alimento, sobre su fecha de vencimiento o si presenta buen estado. La Lic. Luciana Schiappacasse, nutricionista, nos enseña a hacer un buen uso del freezer para lograr una alimentación segura para toda la familia.

En la actualidad el freezer se ha convertido en un aliado de la cocina y la comida congelada también. Nos permite agilizar tiempos, facilitar el preparado de nuestros platos, organizar la semana, abastecer nuestra cocina con diferentes alimentos, mantener una buena relación calidad-precio y en mu­chos casos continuar con una ali­mentación moderada, evitando los llamados a la rotisería o caer en las comidas rápidas. Pero….

¿Es realmente bueno congelar la comida?

Sí, es buena la comida congelada pero siempre que tengamos pre­caución respecto a su conserva­ción, selección y continuidad en la cadena de frío.

Los productos congelados y los frescos no son rivales, por el contrario, son un gran comple­mento, dado que en la mayoría de los casos aquellos productos, especialmente los naturales como pueden ser los vegetales, conservan muy bien sus nutrien­tes ya que desde el momento de recolección (extracción de la cosecha) hasta su congelamiento pasa un corto periodo lo que evita una pérdida significativa de nutrientes. Inclusive el sabor se mantiene muy bien y sus colores son de gran atractivo al momen­to de consumirlo.

En el caso de los productos que sí necesariamente tienen una producción o una pre-cocción como suele ser el caso de pizzas, hamburguesas tanto de carnes como de vegetales, productos rebosados o rellenos, sí debemos poner mayor atención respecto a su cuidado y conservación porque pueden estar en mal estado y ser perjudiciales para la salud al mo­mento de consumirlos.

Recomendaciones para una conservación adecuada

• Revisar con detenimiento los paquetes de comida conge­lada antes de comprarlos: Si el paquete está dañado, con rasgaduras o agujeros, no es acon­sejable comprarlo. Si el paquete es de cartón o papel y se encuentra mojado como si hubiera sido descongelado y vuelto a congelar, tampoco es seguro comprarlo. Ver que las bolsas plásticas no tengan agujeros, si puede ver el artículo a través del paquete y está cubierto de hielo no lo lleve, esto significa que se encuentra quemado por el frío.

• Controlar la fecha de venci­miento en el paquete: No compre ni consuma comida congelada cuya fecha de vencimiento haya expirado, o esté próxima a vencer y sepa que no la consumirá con inmediatez. La comida congelada tiene una cierta vida útil, y es muy importante respetarla.

• Deje los productos de congelador para el final de la compra, justo antes de ir a la caja para pagar. Esto le asegurará que se mantengan conge­lados por más tiempo. Si los productos comienzan a descongelarse, deberán ser consumidos rápidamente o desechados. No los congele nuevamente.

• Actualmente, hay muchos pro­ductos congelados que en su em­paque indican cuanto tiempo de conservación fuera del congelador tienen hasta comenzar su proceso de descongelamiento. Resulta ser un muy buen dato para tener en cuenta y saber si al llegar a casa podemos llevar dicho producto al freezer sin problema alguno.

¿Qué hacemos con la comida casera?

En este caso, el tema va a un poco más allá. Al elaborar nosotros mismos nuestra comida para luego conser­varla en el congelador, sabemos que la preparación es ciento por ciento casera, sin agregados, ni conservantes ni aditivos que es lo que muchas veces nos despierta temor al comprar comida ya hecha. Es muy común prepararnos tartas, empanadas, hervir vegetales, pero aunque cueste creerlo el modo casero muchas veces puede generar más pérdida de nutrientes.

Esto sucede porque una elaboración casera es total, completa. No hacemos una pre-cocción de una tarta, sino que siempre esperamos a que esté a punto como si fuéramos a comerla en el mo­mento. En este caso no hay que alar­marse y pensar que estamos haciendo las cosas mal. Lo que se produce es una pérdida porcentual de sus nutrientes, pero lo ganamos en la tranquilidad de su elaboración y cuidado.

En el caso de las carnes (tanto vacuna, bovina, ave y pescado), prácticamente no se pierden vitaminas ni minerales debido a que la congelación no afecta ni a las proteínas, ni a las vita­minas A y D, tampoco a los minerales que contienen. Los cortes de carnes siempre conviene congelarlos en trozos y en estado crudo.

El congelamiento puede dañar a algunos alimentos debido a que la formación de cristales de hielo rompe las membranas celulares. Este hecho no tiene efectos negativos en términos de se­guridad (de hecho, también mueren células bacterianas), sin embargo, el alimento queda menos crujiente o fir­me. Entre los alimentos que no resisten a la congelación se encuentran las verduras crudas como la lechuga, pepino, tomate, berro, la mayonesa, papas, claras cocidas, gelatinas, champi­ñones y frutas.

Bolsa o recipiente: ¿cuál elegir?

• Si uno tiene la precaución de que tanto los recipientes de plástico no se encuentren dañados y sus tapas sean herméticas, o que las bolsas (tanto las herméticas como las convencionales) también estén en buen estado, sin agujeros, manchas y al mo­mento de cerrar el empaque para congelar su abertura se encuentre bien cerrada, lo que impida el ingreso o la formación de hielo en su interior, se puede optar tran­quilamente por cualquiera de las dos opciones.

• También podemos utilizar papel de aluminio o las ho­jas de plástico separadoras.

• Con respecto al vidrio, hay que tener mucho cuida­do, e inclusive no es tan recomendable freezar en él, dado que las temperaturas extremas pueden causar su ruptura, echando a perder el alimento por completo además de crear un caos en el congelador. Otro gran problema que puede pro­vocar la rotura del vidrio en el congelador es la expan­sión de la comida durante el congelamiento, por lo que si no hay espacio suficiente en el recipiente, la presión romperá dicho cristal. Los líquidos se expanden más rápido que los sólidos, por lo que nunca debe conge­lar bebidas en envases de vidrio.

• Si llega a observar hielo dentro del empaque, tocando o cubriendo el alimento es porque seguramente se rompió la cadena de frío y el líquido celular se transformó en hielo. Esto generalmente sucede porque no se quitó el aire adecuadamente o porque el material con que se envol­vió no fue lo suficientemente impermeable para impedir su deshielo.

Cómo reducir el consumo de grasas

Para bajar de peso y prevenir enfermedades.

• Al comprar leche, lea la etiqueta y elija las que son 0% grasa y colesterol, si no consigue tales, es preferible optar por las descremadas o bajas en calorías ya que llegan a reducir en más de un 50% su tenor graso.

• Trate de suprimir la manteca y margarina, aún las versiones light.

• El pan integral o de salvado es bajo en contenido graso, pero hay que tener más recaudos con aquellos que incluyen semillas (como podría ser de sésamo y girasol, por ejemplo) porque de esa ma­nera aumenta su tenor. La cantidad dependerá de las calorías a consumir pero se recomienda reservarlo solo para desayuno y merienda.

• Elija un queso blanco untable bajo en grasas, los light que aportan 7% o me­nos que los clásicos. Para una persona que necesita adelgazar, se suele indicar 2 cucharadas al ras por día. En cuanto a los quesos un­tables saborizados, también es preferible optar por los light aunque su tenor graso va a ser mayor que el de un clásico, por eso sugerimos chequear en la etiqueta su contenido ya que difiere por sabor, y consumirlos solo en una eventualidad.

• Con respecto a las galletitas integrales y las de cereal, siempre son mejores las light con menor tenor graso. Conviene comprar un paquete individual de 4 unidades. De esta manera, se evita seguir comiendo.

• Reemplace el queso rallado o queso cremoso por ricota descremada o queso port salut magro; de este modo, reducirá grasas sin perder las virtudes nutri­cionales del queso.

• Al preparar tartas o empanadas siempre es preferible que la masa sea casera y combinando harina integral con harina blanca, la primera en doble proporción que la segunda. Así nos encontramos en au­sencia de grasas. Si no, otra opción es utilizar la masa light que se consigue en el mercado, la cual aporta la mitad de grasas y menos calorías que las comunes.

Aprenda a leer las etiquetas de los alimentos

Leyendo las etiquetas podrá reconocer lo que en realidad está buscando y lo que es más conveniente para su salud y para su economía.

No olvide leer las etiquetas para saber lo que lleva a su casa, la compra y el consumo a conciencia son básicos para el cuidado de la salud.

“Sin colesterol”, dice el paquete de papas fritas. Por supuesto, nin­gún alimento de origen vegetal tiene colesterol. Sin embargo, pueden tener no solo una alta proporción de grasas sino que además grasas de mala calidad como, por ejemplo, las hidrogenadas (o trans). Otro ejemplo típico son los aceites, ninguno aporta colesterol pero son 100 % grasas, o la mayone­sa libre de colesterol pero que contiene grasas.

“Sin azúcar”. Es cierto que muchos carame­los o bebidas no la contie­nen, pero sí tal vez poseen otros endulzantes naturales que igualmente aportan calorías. Para descubrirlo, fíjese en la letra chica del listado de ingredientes. Un punto interesante resulta ser el caso de los productos 0 azúcar como varias be­bidas light, que no la con­tienen ni en forma natural ni adicionada, y otro tema son los productos que la contienen naturalmente pero son sin azúcar agregada.

“Reducido en grasas”. Puede ser, pero… ¿a cuánto equivale la reducción para que realmente se note la diferencia con la versión original? O ¿se le agregó azúcar al producto e igualmente el aporte calórico es alto? Puede ser el caso de un dulce de leche, para citar un ejemplo.

“Natural”. Es otra palabra que suele aparecer. Hay que tener claro que no significa “bajas calorías”. No exis­te ninguna razón para pensar que un producto elaborado con ingredientes “naturales” sea la mejor elección para bajar de peso o cuidar la salud.

Azúcar, un intruso en la dieta

El azúcar se encuentra en prácticamente todos los alimentos que uno consume habitualmente, ya que no es otra cosa que los famosos carbohidratos, los cuales al tomar contacto con el organismo y ser metabolizados, lo que se absorbe y pasa al torrente sanguíneo es azúcar.

Los carbohidratos son la fuente disponible de energía más importante del cuerpo humano, pero su consumo excesivo trae consecuencias en nuestra salud. Estos se clasifican en:

• Carbohidratos simples (azúcares simples): se descomponen fácilmente y hacen que el nivel de azúcar en la sangre aumente rápidamente como sucede con la fructosa, la glucosa y la lactosa, y se encuentran en frutas, vegetales, hortalizas y el azúcar refinado.

• Carbohidratos complejos (almidones): se descomponen más lentamente, permitiendo que el azúcar en sangre aumente de manera más gradual. Se transforman en glucosa, que se utiliza o se almacena para cuando sea preciso. Los alimen­tos más ricos en almidón son: tubérculos (papa, mandioca, batata), cereales (trigo, arroz, cebada, centeno, maíz), raíces (zanahoria, remolacha, nabo, rabanito), castaña y calabaza.

Si una persona realiza una dieta con gran cantidad de alimentos que elevan de forma rápida el azúcar en la sangre, esto puede hacer que aumente el riesgo de desarrollar problemas de salud como en­fermedades cardíacas, sobrepeso, obesidad, caries dentales o hasta alterar el funcionamiento normal de las hormonas que regulan la glucosa, como la insulina, culminando en una posible diabetes.

En el mercado existen alimentos que incorporan azúcares de forma natural como la fruta, la miel o la leche, pero hay otros alimentos, en cambio, que los contienen artificialmente, como es el caso de las galletas, los dulces o los bollos grasos tipo “donas”. Estos azúcares, a diferencia de los presentes de for­ma natural, no tienen ningún interés nutricional, sólo aportan calorías.

¿Por qué el exceso de azúcar hace mal?

El azúcar blanco refinado, no contiene fibra, ni minerales, ni proteínas, ni grasas, ni enzimas, sólo contiene las denominadas “calorías vacías”, y cuando consumimos esta clase de carbohidratos nuestro cuerpo tiene que tomar nutrientes vitales (como calcio, sodio, potasio y magnesio) de célu­las saludables para metabolizarlo. Muchas veces, es necesario utilizar tanto calcio para neutralizar los efectos del azúcar que los huesos se vuelven osteo­poróticos (falta de fuerza y elasticidad ósea) debido al déficit de calcio, por lo que es muy común que se originen las caries. También, si el consumo de azúcar es continuado, se produce un aumento en la acidez del cuerpo, entonces sucede lo mismo con los minerales para equilibrar dicha situación. Y si el cuerpo carece de los nutrientes necesarios para metabolizar el azúcar, no podrá eliminar adecua­damente los residuos tóxicos que se producen, y se acumularán en el cerebro y a lo largo del sistema nervioso llenando de toxinas el torrente sanguíneo.

¿Consumimos mucha azúcar?

El azúcar debería representar tan sólo el 10% del total de nuestra energía diaria. Por ejemplo, si en un día se consumen 2.000 calorías promedio, la cantidad de azúcar debería ser sólo de 50g, pero hoy el consumo promedio es de 120g al día, y hay casos en que exceden esta cifra. Se estima que una persona consume 61.3 kilos de azúcar por año aproximadamente, y a razón de 300-600 calorías por día, lo cual es alarmante dado que el azúcar en la mayoría de los productos que se lo ingiere actúa como un aditivo, dado que fue agregado por la industria y no se presenta en su estado natural.

¿Qué deberíamos hacer?

Aprender a equilibrar y a compensar el consumo diario de azúcar. Es conveniente limitar el consu­mo de los alimentos como golosinas, miel, choco­late en polvo, confituras, pasas de uva, chocolate blanco o con leche, leche condensada, galletas con chocolate, ya que son los que más azúcar tienen en su composición.

Incluya grasas en su menú ¡sin miedo a engordar!

Tenga en cuenta estas recomendaciones:

  •  Frutos secos: almendras, nueces, castañas, avellanas, pistachos. Un puñado de 12-15 unidades, 3 veces a la semana ayudará a limpiar las arterias, disminuir los niveles de coleste­rol, mejorará el funcionamiento cardíaco y aportará calcio, hierro, ácido fólico.
  • Semillas: chía, lino, pipas de girasol y calabaza, amaranto, amapola, sésamo, son muy ricas en ácidos grasos omega 3 y omega 6, aportando una alta dosis de grasas saludables beneficiando al organismo. Su ingesta diaria es altamente recomendable, al igual que antes de consumirlas conviene molerlas para una mejor y más rápida absorción.
  • Leches vegetales: anímese a incor­porar leches naturales de soja, nuez, almendra o avena, su aporte de grasas insaturadas mejorará su funcionamiento orgánico.
  • Palta: contiene grasas monoinsaturadas por lo que ayuda a reducir el colesterol y enfermedades cardíacas. Contiene 12 vitaminas de las 13 existen­tes, por lo que es un alimento indispensable.
  • Aceite de oliva y girasol: Hay que perderle el miedo a condimentar y cocinar con aceite, siempre que este sea crudo resulta muy beneficioso para el organismo, ya que aporta ácidos grasos de los Omegas.

Luciana Schiappacasse, Nutricionista, Centro Argentino de Enseñanzas e Investigaciones  

 Cómo identificar las grasas en las etiquetas

  • Las grasas se pueden identificar leyendo las etiquetas sobre la información nutricional. Allí aparecen como:
  • Grasa refinada vacuna o bovina.
  • Primer jugo vacuno.
  • Leches o grasas lácteas.
  • Grasas vegetales o vacunas hidrogenadas y parcialmente hidrogenadas.

Alimentos donde se esconden las grasas

Hay alimentos que tienen “patente” de libres de grasas. Pero, atención, a veces no es tan así. Vea estas diferencias en contenidos de grasas.

• El yogur regulador intestinal contiene 30% menos grasa que un yogur entero con copos de maíz, el cual a su vez supera en un 100% su contenido graso a un yogur dietético. Pero, el yogur estilo griego llega a superar entre un 100% y 200% en tenor gra­so a los antes mencionados.

• Un alfajor de arroz, un alfajor dietético relleno de dulce de leche cubierto con chocolate y un alfajor clásico relleno de dulce de leche y cubierta de glacé tienen casi la misma cantidad de grasa en su composición, dado que no llegan a tener una diferencia mayor a un 5%.

• Las galletitas dulces con pepitas de chocola­te al igual que las obleas rellenas tienen casi un 80% más de grasa que las galle­titas dulces con membrillo tipo frola. Y a su vez, las galletitas de agua superan en casi un 10% su conteni­do graso a las anteriores.

• Un muffin, una reba­nada de pan dulce con frutas abrillantadas o con pepitas de chocolate con­tienen entre un 80% y 100% más de grasa que una factura simple sin relleno.

• Si hablamos de ba­rritas de cereal las que menos grasa tienen son las de fibras, ya que una barrita de cereal light y una “no light” las superan en un 50% y 60% de grasa.

• La mayonesa baja ca­lorías al igual que la salsa golf común, contienen un 20% menos de grasa que la mayonesa clásica.

• La crema no láctea en polvo para agregar al café al igual que leche entera tanto fluida como en polvo, superan en casi un 100% su tenor graso a la leche parcialmente descremada fluida y a la leche descrema­da en polvo.

• Una tapa de empana­das contiene aproximada­mente 90% más de grasa que las famosas tortillas precocidas elaboradas en base a harina de trigo que se utilizan mucho para preparar tacos, canelones o para comerlos con vegetales o queso.

• Hay que tener en cuen­ta que estas cantidades pueden variar según sus productores, ya que sus ingredientes no respetan siempre un porcentaje establecido.

Una hora de ejercicio diario para no ganar kilos

Es la recomendación del Journal of American Medical Association para las mujeres de mediana edad.

Estudios realizados por el Brigham and Women’s Hospital y Harvard Medi­cal School de Boston han demostrado que, a partir de los 50 años, las muje­res deben practicar cada día al menos una hora de ejercicio moderado para evitar el aumento de peso que aparece con el envejecimiento.

El estudio se centró en más de 34.000 mujeres sanas norteamericanas, con una edad promedio de 54 años, que con­sumían una dieta típica estadounidense. Las participantes fueron controladas en su peso y el tiempo de ejercicio semanal. En el trans­curso del estudio, que duró unos 15 años, ellas ganaron un promedio de 2,6 kilos en total.

Sólo el 13% de las muje­res mantuvieron un peso saludable durante todo el estudio y eran, justa­mente, las que hacían una hora de ejercicio al día o más.

Si bien esta recomen­dación puede parecer excesiva, ya sea por falta de tiempo o porque habi­tualmente se considera necesario una jornada de descanso, los autores del estudio recomien­dan a las mujeres que quieren afrontar el nuevo desafío que realicen cambios en las rutinas de actividad diaria. Por ejemplo, podrían ir al trabajo andando en bicicleta o cami­nando.

Y si siete horas a la semana le parecen demasiado difíciles de cumplir, también pueden reducir el tiempo sema­nal a la mitad, realizando un ejercicio más activo como correr, andar en bicicleta o nadar a alta intensidad.

El tiempo dedicado a la actividad física sumaría así un total semanal de 7 horas por semana. Es bastante, pero es la garantía para mantenerse en buen peso y saludable. ¡Vale la pena hacerlo!

 

Buena Salud 259

Las grasas ocultas que ingerimos en alimentos “saludables”

¡Y que usted ni se imagina!

Además:

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  • Pestañas: Cómo aumentar su volumen
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Yodo: La importancia de incorporarlo a la dieta

El yodo es otro mineral de gran presencia en la mayoría de los alimentos que consumimos habitualmente, pero poco se sabe de él.

Su función en el organismo es de suma importancia dado que es imprescindible para el crecimiento, desarrollo y buen funcionamiento de nuestros órganos y del metabolismo y sobre todo, porque se encarga de la actividad hormonal de todo el organismo, especialmente del funcionamiento de la glándula tiroides, evitando de esta manera cualquier clase de problemas relacionada con la misma.

Es por eso, que aquel que padece de hipotiroidismo (deficiencia en la producción de hormonas tiroideas) debe reforzar y aumentar sus ingestas de yodo, mientras que quien tiene hipertiroidismo (exceso en la producción de hormonas tiroideas) debe limitarlos, pero no ausentarlos por completo de su dieta por su importante papel en el correcto desarrollo del organismo.

El yodo lo podemos encontrar en:

• Algas marinas, pescados y mariscos especialmente almejas, mejillones, camarones, atún, salmón y bacalao.

• Carne de cerdo y de ternera, huevos cocidos.

• Frutas como arándanos, frutillas, moras, limón, naranja, manzana, higos, piña y ananá.

• Legumbres, principalmente porotos, lentejas y soja.

• Productos lácteos como yogur, leche y quesos.

• Vegetales tales como espinaca, acelga, berros, remolacha, ajo, cebollas, chauchas, calabaza y papa.

• Semillas de sésamo, champiñones y sal marina.

Chocolate: ¿el secreto de los Premios Nobel?

Un estudio sostiene que el consumo de chocolate de un país podría incidir en su cantidad de laureados con el Premio Nobel.

El chocolate es delicioso. Y quizá sea esto lo que motiva tantas investi­gaciones en busca de excusas para comerlo sin culpa. Franz Messerli, un cardiólogo suizo, hizo su aporte a la causa:

-Tras cotejar los datos de los ganadores del Pre­mio Nobel y la ingesta de chocolate de 22 países, descubrió una significativa relación entre ambos.

-Esto podría deberse a los flavonoides presen­tes en el chocolate, los cuales, según estudios anteriores, aumentan la capacidad cognitiva.

-Suiza es el mejor ejemplo: es el país con la mayor ingesta de choco­late y el que alberga más Premios Nobel per cápita.

-Suecia, en cambio, sería la excepción a la regla: sus 6,4 k de choco­late consumidos por año deberían traducirse en 14 galardones, mientras que en realidad posee 32.

-Messerli lo justifica afirmando que, o bien el comité del Premio Nobel tiende a beneficiar a sus compatriotas, o los sue­cos poseen una particular sensibilidad al chocolate, por lo que pocas cantida­des mejoran notablemen­te su capacidad cognitiva.

-Además, asegura que “serían necesarios 0,4 k de chocolate por persona por año para aumentar en uno el número de premios Nobel de un país”.

Tratamientos post-verano

Cómo recuperar la piel y el pelo a la vuelta de las vacaciones.

Los nuevos peelings enzimáticos y las cremas con células madre son buenos aliados para revitalizar elcutis. en esta nota, conozca todas las novedades para cabello cuerpo.

Al regresar de las vaca­ciones, traemos toda la energía y la vitalidad del descanso, pero el haber expuesto al sol tanto nuestra piel como nuestro pelo, acarrea como consecuencia los efectos no deseados de los rayos UV. Manchas en la cara, rebrote de acné y rosácea, pecas en el escote, descamación en los hombros y espalda, resequedad en los pies, y decoloración y fragilidad capilar son algunos de los problemas que experimentamos, en especial cuando no nos hemos cuidado lo suficiente.

Aun cuando hayamos utilizado un factor de protección solar elevado –a partir de 30-, suele producirse una respuesta de la melanina que se traduce en un suave tostado. Pero después de un tiempo, la descama­ción es inevitable y la superficie del cuerpo queda con “vetas” por secto­res de piel renovada, más dorada, y piel vieja, ligeramente grisácea.

Los nuevos peelings: para renovar la piel

En estos casos se recomienda hacer un peeling para acelerar el pro­ceso de renovación de las células epidérmicas. “Cuanto antes se realice, mejor, porque así podemos eliminar las capas dañadas por el sol, el viento y la sal. A la vez, po­dremos nutrir, humectar y utilizar productos antirradicales libres para rejuvenecer”, aconseja Julio Ferreira, especialista en Cirugía Cosmética.

Muchas mujeres evitan realizar este tipo de tratamiento mientras están bronceadas porque temen perder el tono saludable. Sin embargo, el peeling actúa sobre las capas superficiales. “El blanqueo se produce naturalmente en alrededor de 21 días por el desprendimiento espontáneo de las células llamadas corneocitos que son las depositarias del pigmento llamado melanina, responsable del color tostado. Al no tener el estímulo del sol, el tono se va perdiendo”, dice el doctor Ferreira, quien también recomienda este método para algunos proble­mas puntuales que pueden aparecer después de las vacaciones.

Un peeling para cada necesidad

• Universal Peel. El sol, los cambios hormonales y dietas más permisivas, pueden ser algunas de las causas de la aparición de brotes de acné postvacaciones. “La aplicación de nuevas genera­ciones de peelings químicos, como el llamado Universal Peel, que se utiliza aún con lesiones activas, es lo aconsejado ya que evita la profundización de las lesiones y la aparición de cicatrices postacné”, concluye Ferreira.

• Hydrapeel. Entre los tratamientos pulidores de sistema mecánicos, se encuentra la punta de diamante. A este método se le puede agregar una hidrata­ción simultánea. “Pule la piel con diferentes espesores de puntas de diamantes al mismo tiempo que libera un conjunto de serums con sustancias como ácido hialurónico, vitaminas A y E, y extracto de miel, entre otras. Es importante el aporte de agua ya que una piel deshidratada incrementa los signos de envejecimiento. Desde la primera sesión mejora la apariencia, suaviza las manchas y el tamaño de los poros”, opina la doctora Velia Lemel, dermatóloga.

• Peeling enzimático. En este método se utilizan enzimas que provienen de fuentes naturales como las frutas especialmente tropicales (papaya, ananá, entre otras). “En 30 minutos se acelera la exfoliación natural, se mejora la textura y se logra una apariencia más fresca. Estimula el crecimiento de células nuevas, cierra los poros, controla la seborrea y atenúa manchas”, señala la doctora Lemel.

Rebrote de la rosácea: tratamientos
Esta dolencia se agrava con la exposi­ción a las fuentes de calor como el sol y los climas cálidos. También el uso frecuente de champúes y jabones por la necesidad de higiene reiterada durante los días al aire libre, pueden sumarse a este problema.

“El sol produce vasodilatación, esto significa que incrementa el número de vasos sanguíneos y el eritema, general­mente afecta las áreas más expuestas como nariz, pómulos y mentón”, sostiene el doctor Ricardo Hoogstra, Docente de la Facultad de Medicina de la UBA y Miembro titular de la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica.

Después de las vacaciones, generalmen­te hay un rebrote, esto se debe a que no siempre se utilizó un producto de adecuada calidad para el tipo de piel, o no se lo colocó como corresponde, re­poniéndolo luego de tres o cuatro horas (de acuerdo al protector).

“El tratamiento de la radiofrecuencia con microagujas –que tiene doble efecto porque mejora también toda la piel del rostro-, es muy efectivo. También es recomendable el uso del láser vascular. Hay que acompañarlos con cremas descongestivas para pieles sensibles, que brinden una adecuada nutrición sin irritar la piel”, dice Hoogstra. Consejos:

Evitar usar productos que sean irritantes para su piel e incorporar a la rutina de higiene, champúes y jabones dermatológicos con componentes antin­flamatorios y humectantes.

• Elegir los limpiadores y productos cosméticos sin alcohol o que no sean comedogénicos, para evitar el bloqueo de los poros.

• Emplear cremas para pieles secas.

• Limitar el consumo de comidas condimentadas, el alcohol y las bebidas calientes.

Cremas para una piel perfecta

• Para cuidar la piel en casa, las cremas con células madre de origen vegetal son otra alternativa terapéutica novedosa y eficaz. “Se trata de un nuevo concepto en medicina regenerativa ya que, según estudios, actúan como un sistema de repara­ción en el organismo, prote­gen la longevidad de las cé­lulas madre en la piel y retrasan el envejecimiento de las células esenciales. También combaten el envejecimiento cronológico, el fotoenvejecimiento y arrugas en general; conservan el aspecto juvenil y la vitalidad de la piel”, asegura la doctora Lemel.

• En muchas ocasiones, a la sequedad puede sumarse falta de oleosidad en pieles con tendencia a secarse y que se ven empeoradas por el sol. En estos casos se recomiendan cremas nutritivas formuladas con elastina y colágeno –que dan al rostro elasticidad y densidad- y ginseng, que le devuelve firmeza y energía.

• También es importante utilizar cremas o emulsiones con vitamina C y antioxidantes. De día se puede adoptar un producto hidratante con antioxidantes, como los sueros con vi­tamina C, que aseguran el proceso antioxidante controlando los radicales libres y previniendo el envejecimiento cutáneo y me­jora las arrugas porque interviene en la formación de colágeno. La vitamina C también brinda luminosidad a la piel y disminuye la formación del eritema post solar.