Arnica montana: El antiinflamatorio natural.

Es una opción natural para combatir el dolor y la inflamación producidos por lesiones deportivas, artritis, artrosis y enfermedades de las articulaciones. También ayuda a reducir los hematomas.

Arnica montana es una planta de la familia de las Asteraceae, originaria del centro y sur de Europa, que crece principalmente en las praderas de las montañas. Su recolección silvestre intensiva, la ha puesto en peligro de extinción en varios países, por lo cual fue incluida en los listados de la Convención de Washington sobre la protección de especies y la Unión Europea ha establecido medidas de control para la conservación de la misma. Se cultiva en Alemania, España, Hungría y Reino Unido, aunque buena parte de la materia prima sigue proviniendo de la recolección silvestre en España y Rumania.

Su uso en la historia de la medicina

Contrariamente a lo esperado, el Árnica era desconocido para los médicos greco-romanos y tampoco se mencionó su uso en los textos de la Alta Edad Media. Fue introducida en 1533, por el editor de la obra Physica de Santa Hildegarda de Bingen, para referirse a una planta con propiedades medicinales, mágicas y fabulosas. La especie Árnica montana L., fue descripta por Linneo en 1753, alcanzando gran éxito en el siglo XVIII, para el tratamiento de golpes e inflamaciones y se popularizó a lo largo de los siglos XIX y XX.

Sus componentes

Los principales compuestos activos que contiene la planta, son lactonas sesquiterpénicas que inhiben la activación del factor de transcripción NF-κB, interfiriendo de esta manera con la regulación de los genes que codifican muchos mediadores inflamatorios. Entre otros componentes, los polisacáridos, estimulan la fagocitosis y reducen los hematomas.

Los beneficios de la planta

La parte utilizada de la planta, varía de acuerdo al tipo de medicamento elaborado: los capullos florales se usan para los fitomedicamentos, y la planta entera, incluyendo la raíz, para los homeopáticos.

• Actualmente el arnica es utilizada en formas farmacéuticas de uso externo, excepto en el caso de los medicamentos homeopáticos (uso interno), para reducir el dolor e inflamación resultante de lesiones, accidentes y/o traumas quirúrgicos, incluyendo hematomas, esguinces, torceduras, contusiones y edemas por fracturas.

• También se utiliza como adyuvante en tratamientos de enfermedades crónicas, tales como: artritis, artrosis, gota y otras enfermedades inflamatorias de articulaciones y músculos.

• Existen un número importante de investigaciones con Árnica montana (in vivo e in vitro) que confirman la eficacia de las preparaciones que la contienen, como antiinflamatorio, inclusive comparado contra ibuprofeno, así como también para la reducción de los hematomas y moretones.

• Como medicamento fitoterápico, el Arnica montana, se presenta en formas de uso externo, tales como, tinturas, geles, aceites, cremas y pomadas.

• El uso interno, solo es permitido en las formas homeopáticas (glóbulos, gotas, tabletas).

• Asesoramiento: Farmacéutico Fernando Estévez Castillo. Profesor Titular de Homeopatía de la Carrera de Farmacia de la Universidad Maimónides.